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	<title>Wardog y El Mundo</title>
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	<description>Un administrador se sistemas. Puteado. Usuarios avanzados me acosan. Lo de avanzados es porque no se pueden liar tan gordas sin esfuerzo.</description>
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		<title>La chica de prácticas</title>
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		<pubDate>Mon, 06 May 2013 05:00:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Wardog</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Una de esas mañanas de lunes en las que entra una luz gris y perezosa por la ventana, cuando fuera llueve y hace frío y lo que más te apetece es irte a casa a envolverte en una manta con un buen libro y morirte lo que le quede al día, llegó ella. MKII y [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Una de esas mañanas de lunes en las que entra una luz gris y perezosa por la ventana, cuando fuera llueve y hace frío y lo que más te apetece es irte a casa a envolverte en una manta con un buen libro y morirte lo que le quede al día, llegó ella.</p>
<p>MKII y yo estábamos apaciblemente en el despacho haciendo el equivalente a lo antedicho pero en plan informático: “documentarnos y formarnos como informáticos de bien”. Y entonces llegó ella.</p>
<p>Vino de la mano de la jefa de Recursos Humanoides. Literalmente. La jefa altiva y taconazo, con aire de dominio. De la mano le colgaba una muchacha que no llegaba a la veintena. Así a bote pronto no destacaría por nada en especial si me la encontrase por la calle. La hubiese tomado por una psicópata cualquiera, del montón. Pero está aquí, en mis dominios. Con esos ojos. La cara sin maquillaje, despejada, con su mechoncito de flequillo como al descuido, ropa más o menos normal dentro de lo que mis conocimientos de moda pueden considerar normal.</p>
<p>Pero con esos ojos.</p>
<p>No tenían nada de especial. Ojos, al fin y al cabo. Uno a cada lado de la nariz, marrones y húmedos. Lo normal en unos ojos. Salvo que éstos se movían con una rapidez ansiosa. Mientras la cara componía un rictus sereno, casi inerte, los ojos escrutaban cada rincón deteniéndose sólo una décima de segundo. Rápida y metódicamente escaneaba todo el perímetro mientras avanzaba por el departamento hacia mi mesa. Casi podía escuchar los chasquidos de la cámara de fotos que parecía llevar incrustada en la cabeza la criatura.</p>
<p>Al fin llegan a nuestros aposentos y se sitúan en medio.</p>
<p>-Hola chicos-, dice la señora Havenocon, nuestra flamante jefa de Recursos Pseudo-Humanos.- Os presento a Daisy.</p>
<p>Me levanto y le doy la mano a Daisy. Qué bonito nombre. Y qué mano más fría. Más que el culo de Esperanza Aguirre. Daisy aprovecha el momento del apretón para hacerme un escáner completo, un inventario de huesos y una medida de masa corporal al vuelo.</p>
<p>-Encantado, Daisy.<br />
-Daisy viene para hacer las prácticas de un curso de informática que está haciendo.<br />
-¿Ah si? ¿Y de qué es el curso?-, pregunto sin dirigirme a nadie en particular.<br />
-De microinformática, ¿no, Daisy?<br />
-S..sí-, dice tímidamente.<br />
-Estupendo. Y que te la cuidemos, ¿no?<br />
-Tratadla como una más, ¿eh?<br />
-Vale. ¿Come sola? ¿Hay que sacarla a la calle a que haga pis?- Daisy deja de escanear el techo, frunce el ceño y me mira fijamente. Se me recalienta la frente y me aparto de su campo visual para que no pueda concentrar durante más tiempo su láser mortífero. Me sigue con la mirada.- ¡Pues claro que la cuidaremos, mujer! ¡Como si fuese de tu familia, hombre!<br />
-No, pero no es&#8230;<br />
-¡A que sí, MKII! ¡Una pupila a la que ilustrar con tu Emececosas! &#8211; MKII asiente con una sonrisa.<br />
-Vale, vale, bueno, ya me contearéis&#8230;- dice Havenocon con cierta desconfianza-. Hasta luego.<br />
-¡Hasta luego tita!- dice con una vocecita 8 años menor que ella. Ojalá diga pronto “Os voy a comer el corazón a todos” cuando esté rodeada de lusers. Así que es su sobrina. Mola.</p>
<p>Havenocon se marcha por el pasillo con cierta prisa, y en la curva del final, incluso da una carrerita. Daisy sigue escaneando el departamento. Se percata de que la estoy mirando y enfoca de nuevo su láser. Frunce el ceño. Los labios, una raya pequeña.</p>
<p>-Bueno. Así que estás estudiando Microinformática. Es divertido, ¿no te parece?<br />
-Sí. Me gusta desmontar cosas.<br />
-A mi también. Bien, si aquí a mi amigo MKII, que es el que parte el bacalao aquí le parece bien, creo que tu primera tarea será montarte un ordenador para ti.</p>
<p>Sus ojos se iluminan como los de un niño en una juguetería cuando abro los armarios de repuestos en plan escoge un arma, Neo. Le doy una carcasa vacía y con una reverencia le dejo vía libre a los componentes y le digo: “hala, llénala”.</p>
<p>Me vuelvo a mi sitio con intriga. Hago como que trabajo pero estoy pendiente de si sabrá, primero, montarse un ordenador con los cachos que hay en los armarios. Debería, por su formación. Y de paso, si atinará con los componentes a la primera.</p>
<p>Se pasea de armario en armario con avidez y de vez en cuando saca una pieza y la pone sobre una mesa. Cuando se da por satisfecha viene hacia mi puesto. MKII la mira desde su mesa. Se coloca delante de mi mesa, envarada y me mira con sus ojos inhumanos, como si pudiese ver a través de mi.</p>
<p>-Destornillador- me dice la criatura, con la educación de un motor diésel-. Y tornillos.<br />
-En el banco, ahí detrás hay de todo.</p>
<p>Se va al banco de trabajo, coge lo que le parece y se va hacia su criatura por montar.</p>
<p>Veo que comienza metiendo las espigas para la placa base. Muy bien. Después atornilla la fuente. Yo hubiese metido primero la placa base, pero bueno, ésto es como limpiarse el culo: hay quien arruga el papel y otros lo doblan. Va metiendo componentes, pero desde esta distancia no veo qué le pone.</p>
<p>¡Bimbambidubi! ¡Dubi!</p>
<p>-Hola, hermano, ¿has encontrado a Jesús?<br />
-¿Qué Jesús?- vaya, Auspiciano Lag.<br />
-¡Por el culo te la hinco!<br />
-¡Wardog! ¡Que tengo un problema!<br />
-Pues qué suerte. Yo tengo más de uno. Te gano.<br />
-No&#8230; que no imprime.<br />
-¿Y le has dado a imprimir?<br />
-¡Claro!<br />
-¿Con el ratón o con el teclado?<br />
-¿Se puede imprimir con el teclado?<br />
-No. Hay que imprimir con la impresora.<br />
-No te entiendo.<br />
-Que si le has dado al muñequito de la impresora.<br />
-Sí. Un montón de veces.<br />
-Vale. ¿Y por qué impresora lo mandas?<br />
-¿Y cómo voy yo a saberlo?<br />
-Claro. Qué tonto soy. Disculpa por haber pensado que sabías qué coño estabas haciendo.</p>
<p>Veo pasar en ese momento a Daisy hacia el banco moviendo la coleta y con la mirada fija al frente.</p>
<p>-Y dime, si no sabes por qué impresora has mandado, ¿cómo sabes que no imprime?<br />
-¡Porque no sale nada!<br />
-¿Por qué impresora?<br />
-¡No sale nada por ninguna! ¡Deja de perder el tiempo!<br />
-¡Eso intento pero no me dejas!</p>
<p>Daisy pasa otra vez de vuelta a su PC a medio montar con uno alicates de corte en la mano. Hija de puta. Esta criatura no atasca.</p>
<p>-Espera, Auspiciano, que te mando a alguien.<br />
-¡No! ¡Ven tú!<br />
-No, que me tocas el culo, guarro.</p>
<p>Clic.</p>
<p>-Daisy, bonita, ¿qué vas a hacer con los alicates?<br />
-No entra la RAM.<br />
-Déjame ver&#8230; &#8211; me acerco a ver el interior de la carcasa. Ha elegido una placa AMD AM3 y dos  módulos de memoria DDR. Si hay algún lego en la materia en la sala, por favor, sírvase de visualizar la siguiente imagen para comprender por qué Daisy, en ese momento perdió mi respeto.</p>
<div class="wp-caption aligncenter" style="width: 510px"><a href="https://lh6.googleusercontent.com/-o0OkXoY8AQw/UYRP_v4XJCI/AAAAAAAAANI/yCqtokFuvQM/s1024/conversor-DDR.jpg"><img class=" " alt="" src="https://lh6.googleusercontent.com/-o0OkXoY8AQw/UYRP_v4XJCI/AAAAAAAAANI/yCqtokFuvQM/s1024/conversor-DDR.jpg" width="500" height="333" /></a><p class="wp-caption-text">Adaptador de memoria DDR a DDR3 por cojones edition.</p></div>
<p>Que de todo tiene que haber en la vida. Y yo, que inocentemente pensaba que tenía ante mi un ser puro, libre de todo condicionamiento social, de remordimiento y de compasión. Y no. Simplemente es que está asilvestrada, la criatura.</p>
<p>Pero no se puede negar que tiene iniciativa y recursos. Si no entra la memoria, se le corta un cacho. Ya resolveremos después el tema del número de contactos y voltajes.</p>
<p>Decido en ese momento que mejor, la aprovechamos para otras cosas. Ya que la vamos a tener un tiempo en prácticas, que desarrolle habilidades  más acordes a su natural disposición.</p>
<p>-Mira, Daisy, que tenemos que atender una incidencia de un señor con una impresora. ¿Te apuntas?</p>
<p>Me mira largo rato. Miro su mano derecha y tiene los dedos blancos de apretar los alicates. Al final afloja la presión, pero no los suelta.</p>
<p>-Vale. Luego termino esto.</p>
<p>Me la llevo hacia el hábitat de Auspiciano.</p>
<p>-Ya que estamos aquí voy a por un café. ¿Quieres?<br />
-Yo no bebo-, me dice. Y yo la creo. Estoy convencido de que, por su falta de humanidad ni bebe, ni caga, ni siente dolor.<br />
-Espera aquí entonces.</p>
<p>Voy hasta la máquina del café, saco uno y vuelvo hacia donde la dejé. No se ha movido ni medio milímetro.</p>
<p>-Mira, es aquel señor.<br />
-¿El calvo con gafas?<br />
-No seas maleducada. Es el otro, el señor mayor con cara de gilipollas con la camisa con manchas de sudor en los sobacos.<br />
-Ah.<br />
-Ve, a ver si eres capaz de solucionarlo.</p>
<p>Ni me mira ni me dice nada. Se va de mi vera como se va una roca gigantesca montaña abajo. Con la sencilla inevitabilidad de una puta avalancha.</p>
<p>Desde mi puesto de guardia, vigilo la estepa. Auspiciano sentado en su silla. Daisy delante de él. Ella no mueve la boca. Él si. Ella permanece impasible y le mira, sujetando unos alicates de corte en su mano derecha. Por fin, Daisy dice algo. Auspiciano se vuelve en todas direcciones hasta que me localiza. Me hace señas con la mano para que me acerque. Querrá que le traduzca.</p>
<p>-¿Qué pasa, Auspiciano?<br />
-¿Quién es esta chica?<br />
-La sobrina de la jefa de RRPHH.<br />
-¿Y no puede decir qué es lo que quiere?<br />
-Quiere arreglar tu problema con la impresora.<br />
-¡Ah! Por eso ha dicho &#8220;impresora&#8221;&#8230;<br />
-Pues claro, si no, hubiese dicho psiquiatra. Es que es tímida. Explícale, que está de prácticas.<br />
-Mira, bonita-, Daisy aprieta los labios hasta que forman una fina línea. En este momento está planteándose arrancarle el bazo vía pabellón auditivo.- Resulta que yo le doy aquí al muñequito de la impresora y no hace nada. ¿Lo ves?</p>
<p>Daisy se agacha, mira por debajo de la mesa, mira en derredor.</p>
<p>-¿Por qué impresora estás imprimiendo?<br />
-Por&#8230; ¡y cómo quieres que lo sepa! ¿Es que todos los informáticos sois iguales?<br />
-No, Auspiciano-, intervengo-. Sois vosotros los que sois iguales. ¿Qué impresoras usas?<br />
-Las del pasillo.<br />
-¿Ves cómo no era tan difícil?</p>
<p>Daisy sale disparada hacia el pasillo. La sigo por ver qué hace, porque tiene los alicates en la mano y me da miedo que se encuentre con Gargamel y le mutile la pichorrilla.</p>
<p>Se va hacia las impresoras y las mira. Enseguida una de ellas le llama la atención. La que dice &#8220;Cargue papel en bandeja 2&#8243;. Tantea los cajones de la impresora. Sabe qué hay que hacer. Pero no identifica la bandeja 2. Me mira. La dejo hacer.</p>
<p>Para mi sorpresa, me da los alicates, que a la sazón están calientes como salidos de un horno. Parece tener un momento de epifanía. Saca la bandeja uno. Y la dos. Y la tres y la cuatro. Todas vacías. Las amontona, las carga y se vuelve para el despacho de Auspiciano. Da cosica ver una cosa tan pequeña con un bulto tan grande. Pesar no pesa pero no veas lo que abulta, si parece un seto con patas.</p>
<p>Llegamos de vuelta al despacho de Auspiciano. El hombre está trabajando absorto con su calculadora cuando se le presenta Daisy con cuatro bandejas de la impresora en el despacho, las suelta en el suelo con la delicadeza de una ballena azul haciendo una histerectomía. El estruendo asusta levemente a Auspiciano. Cuando el hombre acierta colocarse las gafas y se traga de nuevo el corazón, por fin enfoca la vista. Mira las bandejas y mira a Daisy, de pie a la entrada de su cubículo.</p>
<p>-Llénalas-. Dice la niña con la naturalidad y la llaneza de una nevada de quince metros.<br />
-¿Qué&#8230; qué es ésto?<br />
-Bandejas de impresora, Auspiciano. Ahí es donde se mete el papel, hijo.<br />
-¿Y cómo se pone?<br />
-Joder. Veinte años en la empresa y no has cargado nunca papel a la impresora. Habría que darte una medalla en vagancia.<br />
-Llénalas-, repite Daisy .<br />
-Pero&#8230;<br />
-Yo le haría caso, Auspiciano. O le devuelvo los alicates.</p>
<p>Auspiciano, refunfuñando, se levanta, coge unos paquetes de folios y, tras darse cuenta de que sólo caben en una posición, carga las bandejas y termina sudando por el esfuerzo mental.</p>
<p>Daisy las amontona de nuevo e intenta levantarlas pero no puede.</p>
<p>-Ayúdame-, le dice. Auspiciano ni rechista. Coge dos bandejas y ella otras dos. Yo voy tocando las palmas mientras alucino por todo lo alto. Llegan a la impresora. Daisy mete sus dos bandejas en la impresora-. Mete las bandejas-, le dice a Auspiciano. El hombre, como en trance, ni se lo piensa. Coloca las bandejas en las guías y empuja hasta que encajan. Al poco, la impresora se pone en marcha y saca todas las impresiones de Auspiciano.</p>
<p>-Pero ésto está mal-, dice, meneando la cabeza-. Sale todo repetido.<br />
-Pero eso es por el dedo, macho. Como no se está quietecito cuando las cosas no funcionan a la primera, repite las impresiones. Pero si quieres le digo a Daisy que te lo arregle-, le digo al tiempo que le devuelvo los alicates a la chica. Un brillo acerado refulge en sus ojos.<br />
-No, no, da igual. Ya me lo guardo para tomar notas por detrás.<br />
-Ale, pues a seguir bien.</p>
<p>Auspiciano se larga pasillo adelante, con muestras de haber sufrido un shock. Daisy me mira fijamente, esperando comandos. Hago una reverencia.</p>
<p>-Milady, me ha impresionado usted.</p>
<p>Daisy apenas curva la comisura de los labios hacia arriba dos milímetros. Es una sonrisa.</p>
<p>Volvemos al despacho y la ayudo para que termine de montar su ordenador aportándole las piezas correctas. Quizá me precipité juzgándola por su falta de experiencia. Esta criatura tiene un don natural para el BOFHing y para desarrollar varias psicopatías en cadena.</p>
<p>A la hora de comer, vuelve su tía para llevársela, pues ya ha terminado su jornada de prácticas por hoy.</p>
<p>-¿Qué tal se le da?-nos pregunta.<br />
-Bien, un poco verde. Ha montado su equipo y está preparado para instalar el sistema operativo mañana.<br />
-Ah, muy bien, muy bien&#8230;- dice Hasnocon sin tener ni puta idea de qué le he dicho.<br />
-Y ha resuelto un problema que llevaba enquistado en la empresa desde hace veinte años-, añado.<br />
-¿En serio?- me pregunta incrédula-. ¿Qué problema?<br />
-No te puedo contar, porque es muy técnico, pero su solución me ha sorprendido por su sencillez y eficacia.<br />
-¡Madre mía mi niña! ¡Qué orgullosa me tienes! Para que Wardog diga algo bueno de alguien tiene que ser&#8230; ¡Ay mi niña!</p>
<p>Se marchan de la mano entre besos y mimos. Daisy hace su papel de sobrina humana y se va tan pancha.</p>
<p>Cuando ya se han ido, MKII se me acerca y me pregunta:</p>
<p>-¿Qué problema ha resuelto si casi monta el ordenador a martillazos?<br />
-Ha conseguido que Auspiciano Lag ponga papel en la impresora.<br />
-Jo-der. Es buena.<br />
-Tiene un don. Es una fuerza de la naturaleza.</p>
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		<title>Entrevista en Radio3W</title>
		<link>http://mundowdg.com/blog/2013/03/29/entrevista-en-radio3w/</link>
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		<pubDate>Fri, 29 Mar 2013 15:43:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Wardog</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Interrumpo otra vez la emisión para emitir en su lugar un comunicado: Pilar Movilla tiene la desfachatez de entrevistarme en su programa &#8220;Ventanas a la red&#8221; en Radio3w. Y no contenta con eso, ha engañado a La Chuchi, mi santa esposa, para que entre con nosotros al estudio. Emiten el programa a las 17:00, y [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><img style="float:left;margin-right:5px;" alt="La cara de la moza que ha tenido a bien entrevistarme" src="http://radio3w.com/documents/images/ventanared.jpg" width="200" height="220" />Interrumpo otra vez la emisión para emitir en su lugar un comunicado:</p>
<p><a href="https://twitter.com/Pilarmov">Pilar Movilla</a> tiene la desfachatez de entrevistarme en su programa &#8220;<a href="http://ventanasalared.radio3w.com/">Ventanas a la red</a>&#8221; en <a href="http://radio3w.com/">Radio3w</a>. Y no contenta con eso, ha engañado a La Chuchi, mi santa esposa, para que entre con nosotros al estudio.</p>
<p>Emiten el programa a las 17:00, y luego colgarán el podcast al finalizar el programa para los vagazos que estén arrastrando el alma en siestaca de sobremesa.</p>
<p>Vagos.</p>
<p>Esto es una espiral de vicio. Primero doy la cara y ahora la voz. Lo próximo espero que no sea el culo.</p>
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		<title>El borrador de la Ley Lasalle.</title>
		<link>http://mundowdg.com/blog/2013/03/21/el-borrador-de-la-ley-lasalle/</link>
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		<pubDate>Thu, 21 Mar 2013 01:04:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Wardog</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[Me obligué hace tiempo a no escribir de política en el blog. Pero es que me lo pide el cuerpo. Creo que no hará falta insistir en el manifiesto que ya han publicado por varios sitios y que puedes ver aquí, por ejemplo. Pero lo suscribo. Como siempre en estos asuntos, David Bravo lo explica [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Me obligué hace tiempo a no escribir de política en el blog. Pero es que me lo pide el cuerpo.</p>
<p>Creo que no hará falta insistir en el manifiesto que ya han publicado por varios sitios y que puedes ver <a title="Manifiesto contra la ley Lasalle" href="http://red-sostenible.net/index.php/Ley-Lassalle" target="_blank">aquí</a>, por ejemplo. Pero lo suscribo.</p>
<p>Como siempre en estos asuntos, <a href="https://twitter.com/dbravo" target="_blank">David Bravo</a> lo <a title="Preguntas frecuentes sobre la Ley Lasalle" href="http://www.eldiario.es/zonacritica/Propiedad-Intelectual-Preguntas-Frecuentes-Lasalle_6_112048800.html" target="_blank">explica estupendamente</a>. Si eso de leer no te gusta, <a href="https://twitter.com/intent/user?screen_name=fred_SSC" target="_blank">@Fred_SSC</a> lo ha <a href="http://sinergiasincontrol.blogspot.com.es/2013/03/317.html" target="_blank">resumido con su habitual genialidad</a>.</p>
<p>¿Ya has leído lo que quieren hacer?</p>
<p>Ya está bien, cojones.</p>
<p>La industria se resiste al cambio. Es mucho más cómodo seguir en el modelo tradicional de venta por soporte que adaptarse a los nuevos tiempos. ¿Quién usa CDs todavía? Ni en el coche. Ni para instalar el sistema operativo.</p>
<p>Hoy el soporte es de todo menos determinante. El contenido es lo que importa y la portabilidad lo que le hace triunfar. Por eso los discos en nube proliferan y los servicios descentralizados los usa hasta la abuela para hacer la lista de la compra con Evernote, que la escribe con el ordenador, la revisa en la tableta y la usa con el móvil en el colmado de Antonio.</p>
<p>Esto es así. El soporte no es nada. Es prescindible.</p>
<p>Y lo dice uno que acaba de publicar un libro hace nada. Y a eso voy.</p>
<p>Se excusan en que lo queremos todo gratis, cuando la realidad es que, el usuario medio está deseando pagar un precio justo por un producto justo.</p>
<p>No queremos todo gratis.</p>
<p>Entendemos que los artistas quieran monetizar su trabajo. Yo quiero monetizar mi trabajo y $deity me libre de considerarme artista. Quien quiera puede comprar el libro. Cuesta 20€ de los que yo me llevo un porcentaje y el que lo edita otro. Y aún así, casi todo el contenido del libro está aquí, excepto 2 capítulos que publicaré en breve también en el blog. A cualquiera le resulta obvio que ésto es así para que comprar el libro en papel tenga aunque sea, un pequeño aliciente.</p>
<p>A lo que voy. El libro se está vendiendo bastante bien. Y la gente lo compra. Y eso que ya lo ha leído con anterioridad. ¿Qué es lo que pasa aquí? Pues ni más ni menos que lo que me dijo <a href="https://twitter.com/akae" target="_blank">Akae</a> en la <a href="http://www.rootedcon.es/" target="_blank">Rooted CON</a>: es una forma de devolver el trabajo que he realizado. De pagarme. Y decía &#8220;pagar&#8221; hasta con reticencias, porque parece una palabra malsonante y todo. Algo sucio. Temía ofender. Pagar. Dar dinero a cambio de algo.</p>
<p>Y se lo agradezco a él, al que haya comprado el libro y al que pase por aquí. Me gusta el dinero, como a todo el mundo. Y mi caso tiene una escala muchísimo menor que, por ejemplo, el del insigne <a href="https://twitter.com/Manel_Loureiro" target="_blank">Manel Loureiro</a> con su Apocalipsis Z: empezó con un blog y el tío está ahora mismo tostándose los cojones en el Caribe y viviendo de royalties.</p>
<p>Queremos productos. Queremos que sea fácil. Queremos que sea cómodo. queremos que sea portable. No queremos ni consideramos justo pagar por lo mismo más de una vez. Si el autor crea un producto apetecible el público pagará. Hay que buscar la manera de que el público quiera pagar. Pero es difícil hacerlo bien y hacerlo fácil.  Y aquí estamos para ganar el máximo dinero posible trabajando lo menos posible. Y eso se consigue vendiendo el soporte.</p>
<p>Y ahí es donde entran nuestros amigos los políticos corruptos.</p>
<p>El largo brazo de la industria unta a quien esté a cargo, da igual el color político,  para perpetuar sus prebendas. No era ya suficientemente ilegal cobrar el canon por soportes y dispositivos susceptibles de contener material protegido por derechos de autor. No. Además de eso, es mejor penalizarlo, multar y sacar tajada de la mala costumbre que tiene la gente de compartir cosas. El todo gratis.</p>
<p>La casta política, -y lo digo poniendo énfasis en &#8220;casta&#8221; por lo absurdo que resulta que haya señores que cobren del erario público unos sueldos muy decentes cuyo único mérito profesional en la vida ha sido medrar en política- se deja querer. Caso reciente el del <a href="http://www.20minutos.es/noticia/1764844/0/campo-golf/microfono-abierto/palencia-directamente/" target="_blank">alcalde de Palencia</a>, al que los micrófonos pillaron en plena apoteosis prevaricadora y el tío está tan pancho porque sabe que la justicia, si le llega, será tarde, mal y nunca.</p>
<p>No así quieren tratar a los editores de webs que publiquen enlaces: &#8220;juicio&#8221; exprés y además tutelado por un tribunal específico. Hostias, ya que directamente se ahorren el paripé. Aún estoy esperando ver un tribunal de excepción para perseguir políticos corruptos sin descanso. Que no se preocupen las constructoras si llega el caso: obtendrán jugosas licitaciones para construir prisiones porque no tenemos capacidad de absorción para tanto chorizo.</p>
<p>No, no irán a por los corruptos. Vemos escándalo tras escándalo, millones circulando de mano en mano mientras recortan al ciudadano de a pie todos los derechos que pueden hasta que se rebelan y luego se los devuelven mermados con condescendencia y magnanimidad para aplacarlos con una falsa victoria.</p>
<p>Es mejor sacar de donde no hay. CEDRO exigiendo derechos de autor a las universidades por compartir en sus intranets material de autores que ni siquiera son protegidos suyos y en plan &#8220;tarifa plana&#8221; porque no tiene manera de controlar qué, cómo y cuánto se copia (<a href="http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/05/06/actualidad/1336336016_869634.html" target="_blank">aquí</a>, <a href="http://www.lavanguardia.com/cultura/20120411/54283660307/cedro-uab-fotocopias.html" target="_blank">aquí</a>). Desde 2005 lleva con la extorsión. Y como no le sale, mira quién viene en su auxilio: <a href="http://www.todonoticiasti.com/2013/03/20/el-gobierno-prepara-un-canon-digital-para-que-las-universidades-paguen-por-los-campus-virtuales/" target="_blank">el gobierno</a>. Señor Lasalle: para defender su sueldo, por justificarlo, debería usted exigir a dichas entidades que los materiales protegidos estuviesen exentos en los centros educativos, no ayude a esquilmar ni a las universidades ni a los ciudadanos.</p>
<p>De SGAE no hará falta ni hablar.</p>
<p>Porque las entidades de gestión de derechos de autor van a colear con fuerza para no morir asfixiadas de inutilidad, sobornando a quien haga falta, ofreciendo comisiones a quien se ponga por medio. Y es mucho dinero. Muchísimo dinero el que manejan. Pero nada comparado con el que se están perdiendo. Mirad lo que dice<a href="http://gallir.wordpress.com/2013/03/20/ley-lasalle-ni-la-economia-lo-justifica-tampoco-a-la-sinde-wert/" target="_blank"> Ricardo Galli</a>. ¿Pero es que acaso aún no es evidente dónde está el negocio?</p>
<p>¡Claro que es evidente! Y ahí está el problema. En que, en este escenario NO HACEN FALTA. Son prescindibles y los porcentajes de reparto entre el autor y los editores e intermediarios varían un poco hacia los primeros. Un poco mucho. Y eso debe acojonar muchísimo.</p>
<p>Pero aunque la Ley Lasalle vaya adelante, no pueden parar algo que ya está en marcha y que es más grande que ellos mismos. Si quieren, pueden unirse si lo hacen bien, con humildad y voluntad de progreso. El manifiesto dice precisamente que &#8220;ya que no tenéis ni puta idea de cómo hacerlo, dejadnos proponeros algo&#8221;, pero mucho más educadamente.</p>
<p>Van a por las webs de enlaces como si fuesen el demonio. Pero aquí, en la red, no tienen poder. Si no podemos tener webs de enlaces (¡JA!) tenemos redes sociales. Correo electrónico. IRC. Mensajería. ¿Saben ustedes cuánto costaría publicar magnet links en webs institucionales y hacerlas infractoras de su propia ley? ¡Nada! Tendría su aquél descargar la última de Jandrito Pupasanz desde la web del Ministerio de Cultura.</p>
<p>Ya reventó la indignación con la Ley Sinde-Wert. La gente está muy quemada. La gente cada día es más difícil de engañar. El Gobierno de un país no debe favorecer a una industria por decreto y a costa del contribuyente. Eso, como poco, es inmoral.</p>
<p>Al final, y ya lo he dicho en más de una ocasión, aquí nos vamos a enterar de quién debe estar al servicio de quién. A hostias. Van a correr todos para el mismo lado. Y nosotros detrás.</p>
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		<title>Y ahora en papel</title>
		<link>http://mundowdg.com/blog/2013/03/01/y-ahora-en-papel/</link>
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		<pubDate>Fri, 01 Mar 2013 12:08:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Wardog</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[Pues que estaba yo tan tranquilo un día con mis labores habituales arreglando cosas y desgraciando gente, cuando de pronto, y sin previo aviso, como suelen suceder las cosas en Twitter: &#160; @mundowdg quiero liarte para una cosa&#8230; ¿te dejas?&#8230; }:)) — Chema Alonso (@chemaalonso) 19 de octubre de 2012 Que lo primero que piensa [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://informatica64.com/libros.aspx?id=wardog" class="alignleft"><img align="left" alt="Portada del libro Wardog y el mundo" src="https://lh5.googleusercontent.com/-fyccojRoF-Y/UTCYBdMD__I/AAAAAAAAAL0/CBKnEsP1OSw/s608/Wardog_y%20_el_mundo.jpg" width="247" height="318" /></a></p>
<p>Pues que estaba yo tan tranquilo un día con mis labores habituales arreglando cosas y desgraciando gente, cuando de pronto, y sin previo aviso, como suelen suceder las cosas en Twitter:</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote class="twitter-tweet" lang="es"><p>@<a href="https://twitter.com/mundowdg">mundowdg</a> quiero liarte para una cosa&#8230; ¿te dejas?&#8230; }:))</p>
<p>— Chema Alonso (@chemaalonso) <a href="https://twitter.com/chemaalonso/status/259286634200195072">19 de octubre de 2012</a></p></blockquote>
<p>Que lo primero que piensa uno de <a title="Blog del compadre editor de libros de gente." href="http://www.elladodelmal.com/">Chema Alonso</a> es que le va a pedir alguna guarrería. Y servidor le contestó:</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote class="twitter-tweet" lang="es" data-conversation="none"><p>@<a href="https://twitter.com/chemaalonso">chemaalonso</a> no creo, pero cuéntamelo</p>
<p>— Wardog (@mundowdg) <a href="https://twitter.com/mundowdg/status/259292533501353985">19 de octubre de 2012</a></p></blockquote>
<p><script charset="utf-8" type="text/javascript" src="//platform.twitter.com/widgets.js" async=""></script><br />
Porque ese día lo tenía amable. En fin, que me contó más. Y lo que quería el señor maligno no era otra cosa que editar un <a title="¿A que no hay huevos de comprar el libro? ¿Eh? ¿Eh?" href="http://informatica64.com/libros.aspx?id=wardog">libro </a>con el contenido de este mi blog. Así, sin pan ni nada, a dolor vivo.</p>
<p>Comenzamos una extensa cadena de emails para concretar detalles y firmar el contrato. Creo que fueron, por lo menos, 80 líneas en total. Así se hacen las cosas, coño, concretanto rápido.</p>
<p>En fin, que <a href="http://informatica64.com/libros.aspx?id=wardog">está disponible ya en la web de Informática64 </a>y que la culpa la tenéis vosotros por haberlo pedido con tanta insitencia. Son 320 páginas en papel de celulosa no retroiluminada vintage, con lo cual, una vez leído, se puede lanzar a la cabeza de un luser con la consiguiente conmoción craneal (cerebral imposible).</p>
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		<title>Interludio 2: Pon un diseñador en tu vida</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Nov 2012 00:23:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Wardog</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[Si un luser común y corriente ya es porculero de cojones, ahora ponte uno que sea diseñador. El luser diseñador es, con diferencia, el triple de cansaalmas que el luser administrativo, incluso un 27%  más tocapelotas que el luser higiniero. Salvemos esas honrosas excepciones que todos conocemos. Esos genios con buen gusto que conocen sus [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Si un luser común y corriente ya es porculero de cojones, ahora ponte uno que sea diseñador. El luser diseñador es, con diferencia, el triple de cansaalmas que el luser administrativo, incluso un 27%  más tocapelotas que el luser higiniero.</p>
<p>Salvemos esas honrosas excepciones que todos conocemos. Esos genios con buen gusto que conocen sus herramientas y el arte les brota a borbotones por las puntas de los dedos, que te cogen un rollo de papel higiénico para pasártelo por la puerta entreabierta del water y te da pena limpiarte el culo con una puta obra de arte. Esos no. A esos no me los toques.</p>
<p>Me refiero a los otros. A los que se creen divos porque ellos diseñan. Porque chaval, agárrate los cojones bien fuerte con las dos manitas: DI &#8211; SE &#8211; ÑAN. Dibujan, ponen color, cortan, pegan. Lo más de lo más. Como son diseñadores tan buenos, viven en el entorno más idílico de la empresa. Espacios amplios no, eso es como trabajar al aire libre pero con calefacción. Si te pegas a una pared no ves la de enfrente porque la tapa la curvatura de la tierra. Luz. Luz por todas partes. Hasta los rincones oscuros son luminosos. Les salen haces de luz del ojo de Sauron.</p>
<p>Todo es armonía, pantones abiertos con gracia y lucimiento, bocetos, pruebas y gente muy seria con un brazo abrazado al vientre y la otra la mano medio así discutiendo sobre el magenta duduá. Y gafas de pasta y libretas Moleskine. Nada que ver con el mundo oscuro, frío y técnico en el que nos desenvolvemos los BOFHs. Aquí cosas como la concreción, la practicidad o la seguridad no tienen cabida. Aquí hablamos de DI &#8211; SE &#8211; ÑAR.  Así, con guiones y bien separado. Que todo el mundo se entere de una puñetera vez.</p>
<p>Y encima, Suprakillminds ha recibido elogios por su equipo de diseño. Agárrate los machos. Se han endiosado. Y recordemos que son un 27% más tocapelotas que el luser higiniero estándar.</p>
<p>A ningún sysadmin se le escapa que si un departamento es clave para el desarrollo de un negocio, hay que darle armas. Y el departamento de diseño tiene armas. Buenos equipos, buenas impresoras, buenos escáneres, tabletas digitalizadoras del tamaño de una cancha de tenis, calibradores de pantalla, disco a porrillo&#8230; a capricho.</p>
<p>Pues como les han dicho que son buenos, ahora son los mejores y sus herramientas indignas de ser usadas por sus divinas manos, miradas por sus ojos bendecidos por Afrodita una noche que se pasó con los Gintonics y el cardamomo, y por su puta madre.</p>
<p>¡Bimbambidubi! ¡Dubi!</p>
<p>-Maison du sistèmes, le ateinde Waggdog, ¿que chatte quiegues?<br />
-¿Hablas francés?<br />
-Sólo tacos. Que qué coño quieres, Poshmax.<br />
-Pues que todo esto es una mierda.<br />
-A riesgo de arrepentirme: ¿qué es todo esto?<br />
-La informática.<br />
-¿Hablas de la profesión, de la industria, de la chavala de prácticas? Mira que si es la chavala, tiene muy mala hostia.<br />
-Qué gracioso. Me refiero a que nuestros ordenadores son los peores de la empresa.<br />
-Y claro, eso me lo dice un ingeniero en sistemas titulado por la Universidad Europea de Los Pitufos Maquineros.<br />
-Ja, ja, y ja. Fíjate cómo me río. Ven al departamento que quiere hablar contigo $Hyperboss.<br />
-Voy.</p>
<p>Y allá que me levanto de mi silla, dejando a MKII preguntándose a dónde voy haciendo estiramientos.</p>
<p>Llego hasta el departamento de <del>pijeño</del>, diseño  y allá que meto el hocico. Todo el equipo reunido en torno a un $Hyperboss sonriente y dando palmadas a su equipo en la espalda por lo bien que lo han hecho.</p>
<p>-Buenos días, señores y señoras- saludo.<br />
-Hola Wardog-, me dice $Hyperboss. &#8211; Esta gente me dice que no pueden trabajar bien, que sus equipos van muy lentos, y como sabes&#8230;<br />
-El departamento de diseño es vital para esta empresa y todo eso.<br />
-Bueno, haz que vayan rápido.<br />
-¿Puedo usar látigos?<br />
-Los ordenadores, coño.<br />
-¡Ah! Ya van rápidos. Son Quad Cores de hace cuatro días. Van muy bien.<br />
-¡Mentira! ¡Tienen mucho tiempo ya! ¡Hay que cambiarlos porque van muy mal!<br />
-Ya estamos. Vale. Voy a aceptar que cacharros de estas características van mal. Verás lo contento que se va a poner MKII cuando le lleve un  cacharro de estos para sustituir su Celeron. Presupuesto, jefe. Cuánto me puedo gastar.<br />
-¡Lo que haga falta!<br />
-Hostias. Cuando le pida para servidores a ver si me dice lo mismo.<br />
-¡Menos guasa!<br />
-Vale, vale. A ver, niños, qué se os ofrece-, les digo mientras tomo asiento y cojo una PDA (Papel De Apuntar). Alguien gruñe cuando arranco una hoja a un cuaderno Moleskine y mordisqueo un lápiz de la misma marca. $Hyperboss se marcha con el deber cumplido. Cómo delega el tío.<br />
-Necesitamos ordenadores MUY rápidos-, me dice un luser. &#8211; Que no tarden nada en cargar las cosas.<br />
-Hecho. Ordenadores estibadores espídicos. Bien. Más.<br />
-Pantallas grandes y buenas.<br />
-No me voy a meter yo donde no me llaman, pero 27&#8243; ya es buen tamaño.<br />
-Sí, vale, de tamaño ya van bien. Pero buenas.<br />
-Define buenas.<br />
-Que se vean bien.<br />
-Buena definición-. Sonríe, el muy idiota.<br />
-Más.<br />
-Teclados mecánicos Cherry con lector de DNI-. Poshmax. Para qué abres la puta boca, hijo.<br />
-$Deity me perdone por cuestionar estas cosas. Pero dime, criatura, para qué coño quieres tú un teclado mecánico Cherry con lector de DNI si no usas más que el intro, que por no usarlo no sabes ni los atajos de Photoshop. Y el lector de DNI seguro que te va a ayudar muchísimo a trabajar.<br />
-Porque son los mejores.<br />
-Entonces sí, claro. Teclados Cherry de los mejores. ¿El de 90€ te parece ya bueno o busco uno más caro?<br />
-Si lo hay mejor, pues el mejor.<br />
-El más caro entonces.<br />
-Claro.<br />
-¿Y tiene que ser un Cherry? ¿No prefieres un Optimux Maximus?<br />
-Menos coñas.<br />
-Tú te lo pierdes.</p>
<p>Hago una pausa dramática y afilo el lápiz con fruición. El dueño parece ser Poshmax.</p>
<p>-Más cositas.<br />
-A ver, un plotter nuevo.<br />
-Claro. Porque el que tenéis está viejo. Dos añitos tiene.<br />
-Va fatal. Es lentísimo.<br />
-Es que es un plotter. Si quieres rapidez&#8230;- me lo pienso mejor.- Vale. Mira, el mas caro, no?<br />
-El más rápido y que mejor saque los colores.<br />
-Define sacar mejor los colores.<br />
-Tú ya me entiendes.<br />
-No.<br />
-Venga, no enredes, Wardog.<br />
-Que no, que no te pillo, macho. ¿Qué es sacar mejor los colores? ¿Mejor que qué? Que no os importe ser técnicos &#8211; digo mirando al corrillo de diseñadores con camisetas hiper hypster.- No soy un experto en esto pero me defiendo. Venga. Decidme cómo coño compro y evalúo un plotter que saque mejor los colores.</p>
<p>Silencio. Silencio sepulcral. Se miran las uñas perfectamente cortadas, de colores unas, manicura francesa otras. Afilo el lápiz.</p>
<p>-Entonces, ¿qué? ¿Uno que quede a juego con las pantallas grandes y buenas?<br />
-Wardog, ya te he dicho que uno que sea rápido y que saque bien los colores.<br />
-No, bien no. Mejor. Tiene que sacar mejor los colores. Pero, ¿mejor que qué? ¿Que un niño de 3 años con plastidecor? ¿Que el maestro Velázquez?<br />
-Mejor que el que tenemos.<br />
-¡Hombre! ¡Ya es algo! ¿Podríais decirme qué cualidades del color imprime mal este e imprimirme una muestra?<br />
-¿Qué?<br />
-Para enviar el fichero impreso y la muestra y que me manden una impresión de cada plotter que me digan que va mejor que éste y que alguien del departamento me de el visto bueno.<br />
-¡Menudo lío!</p>
<p>El lápiz necesita un poquito más de punta.<br />
-¡Pues ya me diréis cómo elijo un plotter!<br />
-¡Joder, Wardog! ¡Si el más caro siempre es el mejor! ¡Coge el más alto de gama!<br />
-Vale-. Su cara de desconcierto ante mi respuesta es un poema. Qué ricura. A mí qué coño más me da. Si hay carta blanca hay carta blanca.- Dime más cosas.<br />
-Impresoras lásrr de gran formato, de sublimación y de inyección de tinta.<br />
-¿No quieres alguna térmica?<br />
-Vale, pon una también.<br />
-Y una matricial, ¿no?<br />
-Mmmm&#8230; vale. Pero de gran formato.<br />
-¿Ocho o veinticuatro?<br />
-No, no, una.<br />
-Digo agujas.<br />
-¿Para qué?<br />
-Para la matricial.<br />
-¿Agujas de qué?<br />
-Nada. La mejor, ¿no? Alta de gama.<br />
-Claro.</p>
<p>Poshmax, erigido en líder de los diseñadores, haciendo la compra. Otra afiladita al lápiz.</p>
<p>-Bien. Más.<br />
-Tabletas digitalizadoras de gran formato.<br />
-¿A0 o más grandes?<br />
-¿Eso cuánto es?<br />
-Como la vela mayor del Triana Maru.</p>
<p>Saco punta al lápiz.</p>
<p>-Entonces vale.<br />
-Estupendo. Más.<br />
-Algo para almacenar los datos del departamento.<br />
-A ver&#8230; sois 10, manejáis ficheros monstruosos&#8230; Os pediré un NAS con 2 bocas gigabit por lo menos&#8230; con 8 discos de 3 teras. Digo yo que con eso bastará.<br />
-No, yo me refería a grabadoras de Blu-Ray.<br />
-Pues también, hombre. Qué cojones. ¿Unos disquitos USB?<br />
-Vale.<br />
-¿Ratones queréis?<br />
-Claro, te lo iba a decir ahora. Uno bueno.<br />
-De por lo menos 6000dpi. Que esos son caros de cojones.<br />
-Vale, pero si puede ser blanco, mejor.<br />
-Más cosas.<br />
-A ver&#8230; pantalla, ordenador, teclado, plotter, impresoras, grabadores&#8230;. creo que no se me olvida nada&#8230;<br />
-Altavoces, se os han olvidado los altavoces-, le digo con la vista fija en la viruta que sale de afilar el lápiz.<br />
-¡Eso!<br />
-Claro. Dibujar sin música debe ser un rollo.<br />
-Por supuesto.<br />
-¿Siete punto uno con subwoofer?<br />
-Sí, unos de esos.<br />
-Por puesto, imagino.<br />
-Claro, claro, esto es para cada uno.<br />
-Vale, diez juegos de altavoces siete punto uno para diseño. Más cosas, señores, que vayan mal o que haya que comprar nuevo porque ya no mole nada.<br />
-Pues ya no se me ocurre nada más&#8230;<br />
-Bueno, pues entonces ya está. Con su permiso, me retiro-, digo mientras me levanto.- He de meditar qué compro para ustedes.<br />
-Er&#8230; Wardog, ¿me devuelves el Moleskine?<br />
-¿Lo cualo?<br />
-El lápiz.<br />
-¡Ah! Toma. Menuda mierda de lápiz, macho, no duran nada-, le digo y le tiendo un lápiz tres veces más pequeño que hace un rato.</p>
<p>Subo al departamento de informática salivando de placer. Desde la otra punta del pasillo le grito a MKII:</p>
<p>-¡Maquiiii! ¡Que vamos a tener Quad Cores para ti y para mi!<br />
-¡Hostias! ¿A quién te has follado?<br />
-No, vendrán del departamento de diseño. Mira lo que hay que pedirles-. Le tiro la nota en su mesa cuando llego. La lee con desconfianza.<br />
-¿Qué pone aquí? ¿El plotter más caro que encontremos? ¿Cómo que el más caro?<br />
-El más caro, macho. Dicho por el diseñador padre.<br />
-¿Teclados Cherry? ¿Para diseño?<br />
-Son los más caros que conocía el tontoloshuevos de Poshmax y por lo tanto los mejores.<br />
-Estamos apañados.<br />
-No veas. Preparo el presupuesto que se lo voy a presentar directamente a $Hyperboss, que se ha empeñado en tutelar el parto.<br />
-¿Sí? Pues ale, Wardog, tú mismo.</p>
<p>Busco y busco todo lo que me piden, consigo los precios, monto el documento, miro la cifra final, me carcajeo durante un rato largo. Miro la cifra otra vez, doy un sorbo satisfecho al café y me voy a buscar a $Hyperboss. Lo encuentro rezongando en su despacho, mirando el periódico, como debe hacer todo buen jefe.</p>
<p>-Hola, $Hyperboss. Aquí está el presupuesto para que me lo apruebe.<br />
-¿Presupuesto de qué?<br />
-Coñe, de lo de diseño.<br />
-Hombre, haberlo comprado directamente, ¿no?<br />
-No, que luego vienen los ruidos.<br />
-Mira los papeles distraído hasta que ve la cifra final- da un respingo. -¿Pero qué es esto?<br />
-Coñe, pues lo que me han pedido los de diseño.<br />
-¿Y tú no les paras los pies? ¿Con lo que tú eres?<br />
-¿Yo? ¡Un santo!<br />
-Por los cojones. Vamos a ver, quita cosas de aquí.<br />
-A mi no me mire, oiga, que yo soy un pobre informático. Las reclamaciones al departamento de diseño.<br />
-Ahora mismo les llamo.</p>
<p>Marca el hombre el número de teléfono de Poshmax. A que va a tener cargo y todo el colega&#8230;</p>
<p>-Oye, Poshmax-, dice el jefe cuando descuelgan al otro lado.- ¿Qué coño has pedido? Ya. Pues Wardog me ha traído aquí un presupuesto desproporcionado. No sé, espera que se lo pregunto. Wardog, ¿de dónde te has sacado estos precios? ¿Cuánto te llevas de comisión?<br />
-Los precios me los ha dado el departamento de compras. Lo mismo se llevan ellos una comisión de la hostia. O a ver si va a ser que algún desgraciado se ha empeñado en que lo más caro es lo mejor.<br />
-Bueno, bueno, a ver Poshmax, ¿tú estás seguro de que todo lo que has pedido os va a permitir ser más eficaces? ¿No podemos ahorrar algo? Bueno. Aham, vale, yo se lo digo. Venga,  adiós.<br />
-Ansioso estoy.<br />
-Que no hace falta que compres los teclados.<br />
-Bueno, pues ya son casi 1000€ menos.<br />
-Pues vaya mierda de ahorro.  En fin, toma, anda, cómpralo. Lo que te gustan los cacharritos.<br />
-Y dale. Yo estaba tan pancho en mi despacho y alguien me llamó porque otro alguien decidió que con sus cacharros no puede seguir trabajando. Es más, una cosa le digo: si estos mejoran el rendimiento, yo les pago los teclados.<br />
-Veeeenga, que esa gente tiene que trabajaaaaar&#8230;</p>
<p>Me largo del despacho sin decir más. Paso por compras y le dejo el presupuesto al que compra las cosas firmado por $Hyperboss y el pobre se queda blanco. Ni que el dinero fuese suyo, vamos.</p>
<p>Casi un mes después llegan todos los cacharros nuevos. Claro, algunos había que pedirlos muy lejos o los tenían que fabrica a posta.  Montamos los ordenadores para los diseñadores: Intel Core i7 3970 con 16GB de RAM, discos SSD de 480GB, aceleradora de 500€ para que les vayan bien sus aplicaciones gráficas. Un tiro, vamos.</p>
<p>Monto los trastos en el departamento durante un día completo en el que los mandamos a tomar por culo a su casa porque allí no se iba a poder trabajar. Todo montado, probado, licenciado, funcionando, servidores cargados con datos de usuarios. Con un par de horas extra, me quedo en silencio en el medio del inmenso departamento de diseño, con los PCs apagados y sólo el leve zumbido del NAS del departamento, saboreando el trabajo bien hecho.</p>
<p>Al día siguiente, tras despachar en 20 minutos a un contable que se empeñaba en que  si a un millón le restas 201.000, la cifra resultante debería empezar por ocho, vuelve a sonar el teléfono. Descuelgo y sorbo un poco de café. Frío. Odio a los contables.</p>
<p>-Sistemas dosidós, cuenta conmigo.<br />
-Este ordenador va muy lento.<br />
-Buenos días, desgraciado. ¿Qué coño me estás diciendo?<br />
-Que este ordenador va muy lento, ya me ha oído.<br />
-Ya, pero es que no me lo creo porque es imposible que ese pedazo de mula que tienes no pueda volar haciendo tu trabajo.<br />
-Pues créetelo.<br />
-Voy.</p>
<p>MKII levanta una ceja cuando ve que me voy refunfuñando por el pasillo.Ya sabe cuándo va a haber fiesta y sé que se vendrá a pasárselo bien, el canalla.</p>
<p>Llego al departamento y me veo a Poshmax hablando en susurros con $Hyperboss. Esto no se hace, coño.</p>
<p>-¿Qué pasa aquí?- espeto sin más saludos.<br />
-Otra vez. Que va lento. Pruébalo.<br />
-A ver&#8230;- Abro un fichero PSD monstruoso desde el NAS. Carga en un pedo. Me pongo a hacerle perrerías y aquello vuela. Abro un fichero CAD. Render 3D. Vuela. Pues sí que va mal. Esto mola un montón. Reinicio el sistema. Ni me creo lo rápido que ha cargado la mierda esta. Poshmax y $Hyperboss me miran muy enfadados mientras yo sonrío porque estoy disfrutando de la máquina. Por fin decido que aquello va bien y me retiro. &#8211; ¿Qué coño es lo que va mal aquí?<br />
-Esto va muy lento. Mira:- se saca un pendrive andrajoso del bolsillo y lo conecta. Lo abre, hay un fichero PSD de algo más de 500MB. Lo abre. Tarda un rato en cargar, pero nada desesperante, no llega a un minuto.- ¿Ves? ¿VES? ¡Así no se puede trabajar!<br />
-Quita, escombro-. Le empujo de la silla. Cierro el programa y copio el fichero del pendrive al disco SSD. Lo abro. Miro a Poshmax.- Míralo otra vez-. Vuelvo a cerrar y a abrir a la velocidad del rayo. Miro a $Hyperboss. &#8211; Mire, ahora sin manos-. Cierro el programa de los cojones y tiro una goma de borrar al intro. Se abre antes de que rebote la goma contra la pantalla.<br />
-¡A mi me va más lento!<br />
-Porque eres idiota. Cópialo al disco duro y no trabajes desde el pendrive.<br />
-¡No!<br />
-Pues entonces que te jodan.<br />
-¡Es que se llena!<br />
-Pasa los trabajos terminados al NAS.<br />
-No, yo quiero tener mis trabajos en mi ordenador.<br />
-Pues a ver cómo lo haces sin usar el disco duro, genio.<br />
-Pues en el disco externo.<br />
-Que va por USB. $Hyperboss, si está aquí para echarme la bronca porque &#8220;me he gastado una fortuna en unos aparatos carísimos y esto no ha servido para nada&#8221; y tiene cosas más importantes que hacer que esperar aquí a que desmonte payasadas una por una, ya puede ir desfilando. Porque éste dibujará de puta madre a lápiz, pero de herramientas informáticas, ni puta idea.<br />
-Errr&#8230; no, si yo&#8230;<br />
-Pues quédese-. Mi cabreo a estas alturas es considerable. Café frío. Y me tocan los huevos con déficit de cafeína en vena. Ésto no se hace.- A ver, despojo, si te compras un Ferrari y le enganchas un remolque cargado con cinco toneladas de estiércol, no se portaá como un Ferrari. ¿Lo entiendes?<br />
-Pues no sé dónde está el Ferrari, listo, porque aquí siempre trabajamos con los discos externos y nunca ha ido tan lento.<br />
-Te digo que sigues siendo tonto. Que si quieres que corra, los ficheros con los que estés trabajando en el disco duro. Si no, al NAS. Si trabajas desde USB, irás lento.<br />
-Eso no es así. Hay ficheros que van lentos desde el disco duro.<br />
-Enséñame uno. Venga. Te reto. Me apuesto el pene de $Hyperboss.<br />
-Verás-. Busca un fichero en su disco USB y le hace doble clic.<br />
-No. Cópialo al disco duro-. Gruñe y lo copia en su carpeta de documentos. -Ábrelo.<br />
-Ya verás-. Le da doble clic y $Hyperboss respira aliviado porque va a conservar su pene.<br />
-Pues antes iba lento-. Exasperante.<br />
-Porque lo estabas abr&#8230; porque eres idiota.<br />
-Pueeeeees&#8230; ¡pues el plotter va mal!<br />
-¿El nuevo?<br />
-Sí. seguro que es de la serie de consumo.<br />
-Sí, un plotter de serie de consumo. En sesenta pulgadas. Claro, en mi casa tengo dos, uno en el aseo y otro en la despensa.<br />
-Pues no saca bien ni un color. Mira.<br />
-Imprime un dibujo y efectivamente, no se parece a lo que hay en pantalla.<br />
-¡Wardog! ¡Eso sí que no puede ser! ¡Los colores tienen que ser exactos!<br />
-Por supuesto, $Hyperboss.  Por eso tomé la precaución de comprar calibradores de pantalla y ajustarlas a una calibración estándar compatible con el plotter. Todo esto sin tener ni puta idea de colorimetría ni polladas.<br />
-¡Pues está claro que no ha servido para nada y que me has jodido el trabajo de todo el día!- me grita muy indignado.<br />
-Punto uno: eres idiota.<br />
-¡Wardog!- me ladra $Hyperboss. Le ignoro.<br />
-Punto dos: aparte de ser idiota, no tienes ni puta idea de hacer tu trabajo.<br />
-¡Esto sí que no, eh, $Hyperboss! ¡Esto sí que no!- le tiembla la voz por la tensión.<br />
-Mira, capullito, esto que ves en la mesa es un monitor de 900€. Es la puta repanocha en imagen. Esto da una fidelidad de color jamás vista por ojos indignos como los tuyos. Y estaba calibrada. Algún gilipollas ha tocado el brillo, el contraste y la gamma y ésto se ha ido a tomar por culo.<br />
-¡Es que a mi me gusta con mucha luz!<br />
-¿Ves cómo eres idiota? La pantalla no ha de tener mucha luz. El negro ha de ser negro, el blanco blanco como el soporte donde vas a imprimir. Punto. No hay más.<br />
-¡Pues todas las impresoras nuevas están mal!<br />
-Que no, que el defectuoso eres tú. Que estaba calibrado y probado con espectrofotómetro. Clavao, ya te lo digo yo.<br />
-¡Mentira!<br />
-Verás-. Restauro la pantalla a la calibración original e imprimo. Calcado a lo que hay en la pantalla.- ¿Ves?<br />
-¡Es que eso es trampa! ¡Has configurado la pantalla para que sea igual que en el papel!<br />
-¿Ves cómo eres idiota? No es trampa. Es lógica-. $Hyperboss chasque la lengua.<br />
-Es que estos ordenadores no sirven para diseño, son muy complicados. Si fueran MACs&#8230;<br />
-Aaaaaacabáaaaaramos. Que son más chulos. enséñame un MAC con unas capacidades como éstas por el mismo precio.<br />
-Pues un MAC pro&#8230;<br />
-Y ahora me cuentas, de paso, cómo vas a ejecutar las aplicaciones sectoriales de prototipado que sólo van en Windows&#8230;<br />
-¿Ves cómo el que no sabes eres tú? ¡Virtualizando! ¿Sabes lo que es eso?<br />
-Más tonto y no naces. Que te den. Yo me largo que no estoy de humor para más tonterías.<br />
-¡Esto me lo tienes que solucionar! ¡No se puede dibujar! ¡Se atasca! ¡Mira!<br />
-¿El qué?<br />
-¡Mira lo mal que va! No se puede hacer ni una línea recta con este ratón-. Se pone a dibujar e intenta dibujar una recta horizontal. Se le tuerce arriba y abajo. Una y otra vez. Lo intenta. Coge una regla, apoya el ratón en la regla, pero como es curvo, se le gira y la línea se va hacia abajo. -¿Ves? ¿Tú te crees que se puede trabajar así?<br />
-Sí. aparta, zarrio. Mira-. mayúsculas. Pinchar, arrastrar. Recta perfecta.<br />
-¿Cómo has hecho eso? ¡Lo traías preparado!<br />
-Claro, ya sabía yo de antemano las idioteces que me ibas a soltar. No te jode&#8230;<br />
-Y la red va fatal&#8230; no se puede descargar nada.<br />
-Vale, ya, mira. Déjalo. Ahora mismo tu departamento tiene un hardware tan sobredimensionado que más os vale no quejaros hasta dentro de 5 años.<br />
-Yo me niego a trabajar en estas condiciones.<br />
-Pues no trabajes.<br />
-$Hyperboss, ¡dígale algo!<br />
-¿Qué es eso de que la red va mal?<br />
-¡Que va muy lenta!<br />
-Falso. Mire. Cojo todos los ficheros que antes copiamos al disco duro y los echo al NAS. Se copian en menos que canta un gallo. &#8211; Acabo de pasar más de 1GB al servidor de disco. No va lento. Lo que pasa es que Poshmax tiene limitado el ancho de banda de internet.<br />
-¡Así que por eso me va lento! ¡Me tenéis manía!<br />
-Mucha. Es más, espera&#8230;- abro un cajón de Poshmax, levanto un montón de papeles y saco media docena de DVDs que le doy a $Hyperboss. &#8211; Eso, $Hyperboss, es la colección de porno que había en el ordenador viejo de Poshmax ocupando el espacio que no ocupaban los ficheros de trabajo. Por eso le restringimos el acceso a la red y ocho docenas de dominios porno.<br />
-¡Eso no es mío! ¡Lo ha puesto ahí a posta!<br />
-Si quiere le enseño la colección de logs. Además, los compañeros de Poshmax no se quejan y tienen las mismas condiciones que él&#8230;<br />
-¡Basta ya! ¡Cada uno a su sitio!- Sonrío.<br />
-Pero $Hyperboss&#8230;<br />
-Ni una tontería más, ¿eh? ¡Ni una!<br />
-Pero&#8230; pero&#8230;<br />
-Esto va rápido, que lo he visto yo ahora mismo-. Sonrío. Menos mal, coño.- No sé cómo iría antes pero ahora va bien ¡así que a trabajar!<br />
-Pero un MAC&#8230;<br />
-¡Ni peros ni hostias! ¡Aquí no se desperdicia ni un duro más o ruedan cabezas! ¿Todo lo que se ha comprado hacía falta?<br />
-¡Pues claro! ¿Por quién me ha tomado? ¡He pedido lo mínimo imprescindible!<br />
-¡Venga! ¡Pues a trabajar!</p>
<p>No, demasiado tentador. No puedo. No debo dejarlo correr.</p>
<p>-Poshmax, anda, salao. Enséñale lo bien que va la matricial a $Hyperboss, anda, que yo voy a sacarme un café.</p>
<p>Salgo del departamento justo cuando la matricial monstruosa empieza a rugir y $hyperboss ruge como una mala bestia. MKII estaba apostado en la puerta doblado de la risa.</p>
<p>-¿Y el Zen? Te he visto alteradillo.<br />
-No me vengas a tocar los huevos tú también y págate un café.<br />
-Va. Pero lo de la matricial ha sido un gasto inútil, ya no las gastamos ni en administración.<br />
-Es de demo. Todavía no se me ha pegado la idiotez.</p>
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		<title>Interludio. Los Cinco contra A4.</title>
		<link>http://mundowdg.com/blog/2012/06/19/interludio-los-cinco-contra-a4/</link>
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		<pubDate>Tue, 19 Jun 2012 14:24:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Wardog</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[Quién no recuerda aquellos libros de los pequeños detectives. &#8220;Los Cinco y la casa encantada&#8221;. &#8220;Los cinco y el fantasma del pantano&#8221;. &#8220;Los cinco y la madre que los parió&#8221;. Cinco. Rimas aparte con animales con pico, patas palmeadas, cola de castor y glándulas venenosas; parece que es un número estable para mantener unido un [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Quién no recuerda aquellos libros de los pequeños detectives. &#8220;Los Cinco y la casa encantada&#8221;. &#8220;Los cinco y el fantasma del pantano&#8221;. &#8220;Los cinco y la madre que los parió&#8221;. Cinco. Rimas aparte con animales con pico, patas palmeadas, cola de castor y glándulas venenosas; parece que es un número estable para mantener unido un grupo de lusers. Mi teoría, tras estudiarlos largo tiempo, es que cinco personas no llegan a un consenso claro sobre un asunto con facilidad. Dos discutiendo se aburren enseguida. Un grupo de 3  consigue consenso enseguida porque si dos están de acuerdo, el que queda se acojona y entra en modo oveja. Con 4 , pasa algo parecido. Pero con cinco, dos contra tres puede ser un combate equilibrado y divertido por el número de participantes.</p>
<p>Pues resulta que he ido a por café y me he encontrado a cinco lusers frente a una impresora de red. Ahí. En semicírculo, rodeándola. En silencio. Los cinco y la impresora silenciosa.</p>
<p>Saco el café. Ahí siguen. Sin mover un músculo. Quietos. Inmóviles. Saco el teléfono y consulto qué hace la impresora. &#8220;Tamaño de papel incorrecto. Cargue A4 estándar en la bandeja y pulse continuar&#8221;. Pues no es para tanto.</p>
<p>Me apoyo en la máquina de café y me dedico a observarlos.</p>
<p>Pasan mucho tiempo quietos. De vez en cuando, se miran unos a otros, y luego miran de nuevo a la impresora. La impresora les mira con cara de tener mucha caquita. Yo sorbo un poco de café calentado al rojo blanco por el reactor de fusión que tenemos por máquina de café.</p>
<p>Me llega un mensaje de MKII al móvil.</p>
<p>-¿Dónde estás?<br />
-En la máquina de café.<br />
-¿En cuál?<br />
-La que está enfrente de la Dell I-77.<br />
-Vente, que me ayudes en un rack.<br />
-No, ven tú que estoy viendo un documental.</p>
<p>Al cabo de un minuto llega MKII y me mira. Estoy absorto viendo la escena. Meto una moneda en la máquina, pulso una mariconada de las que bebe MKII y se la doy. Se pone de de contrafuerte al otro lado de la máquina.</p>
<p>-¿Qué hacen?- me susurra. No quiere espantarlos.<br />
-Ni puta idea, macho. Llevan así 10 minutos por lo menos.<br />
-¿Pero esperan algo?<br />
-Una señal divina, supongo.<br />
-No, en serio. ¿Qué hacen?<br />
-No lo sé, ya te digo que llevan un buen rato así y la impresora está pidiendo A4 estándar.<br />
-¿Y por qué no lo ponen?<br />
-Calla y mira. Los vas a espantar.</p>
<p>Siguen con su ritual de mirarse unos a otros y luego mirar a la impresora. Como animales marinos que se mecen de vez en cuando al son de la corriente.</p>
<p>Un chasqueo de lengua. Uno que mira al que ha chasqueado la lengua.</p>
<p>MKII y yo estamos absortos con la naturaleza salvaje. Es tan bella. Tan armoniosa&#8230; casi de puede oír cómo les salen raíces a los lusers.</p>
<p>Al cabo de otros 5 minutos, me  dan ganas de evacuar líquidos de segunda mano y voy al baño. MKII se queda mirando fijamente y con la boca abierta. Si no los molesta nadie, fosilizarán. Seguro.</p>
<p>Vuelvo del baño y sin decir nada, MKII mete una moneda en la máquina y me saca un café. Mete otra y se saca otra mariconada.</p>
<p>-¿Se han movido?- le pregunto en voz baja.<br />
-Ni esto-. Me dice mostrando el índice y el pulgar separados dos milímetros.<br />
-¿Respiran?<br />
-Aquél sí. Y el de la camisa verde se ha rascado el culo.<br />
-Pero siguen en la misma posición, vaya.<br />
-Esto es interesantísimo.</p>
<p>Uno de los lusers se inclina hacia adelante y toca el papel con un dedo. Se incorpora. Lo vuelve a tocar.  No parece obtener el resultado deseado y se queda mirando inmóvil otra vez. Mira a un compañero. El compañero lo mira, sin hacer ninguna mueca y siguen mirando a la máquina. Sorbo café.</p>
<p>Pero ya ha habido un valiente. Otro valiente da un paso más. Quita el papel de la bandeja manual. Y lo vuelve a poner. Como el mensaje de la pantalla cambia, lo vuelve a quitar. Y lo vuelve a poner.  Mira emocionado a sus compañeros. Ha conseguido un efecto. Sus compañeros lo miran sin comprender muy bien el porqué de tanto gozo y se vuelve a quedar inmóvil.</p>
<p>-Casi lo consiguen.<br />
-Ya te digo, Wardog. Esto es como el National Geographic  pero en real.<br />
-Sí.  Y en lento. ¿Cuánto llevamos aquí?<br />
-Yo 20 minutos. Y tú otros 10. Esos no se sabe.<br />
-Van a morir ahí.<br />
-¿Los salvamos?<br />
-No, que se jodan.<br />
-Pobres. ¡Mira, mira, mira! ¡Ha quitado el papel y se lo queda en la mano!<br />
-¡La hostia!<br />
-Y pulsa el botón verde.<br />
-Ntchs&#8230; pena. No hay papel. Casi lo tienen, ¿eh?<br />
-Ahora sí, ha vuelto a colocar el papel.<br />
-Van a morir.</p>
<p>Por mucho que vaya de duro, me da pena que unos lusers con tanto potencial de morir abrasados con el cargador del móvil, mueran desecados frente a una impresora. Elimino el trabajo que tiene la impresora en cola. Imprimo una sola página que dice &#8220;Hay que seleccionar bandeja y papel al imprimir&#8221;. Elijo bandeja 2. Imprimir. Los lusers se miran unos a otros, casi hablan. Se asustan. Sale un papel y uno de ellos lo coge con miedo, como si pudiese atacarle.</p>
<p>Lo mantiene a la vista de los otros y lo miran fijamente. Dentro de un rato leerán el texto. Están admirando la belleza de la caligrafía y el limpio trazado de Verdana. Oh. Ah. Yo todavía estoy con el dedo en el móvil, conectado por TS para poder imprimir eso. MKII mira tenso la escena.</p>
<p>De repente, los cinco se dan la vuelta y nos ven, apoyados en la máquina de café. Temo que salgan en estampida y se puedan hacer daño al atravesar alguna pared de cristal.</p>
<p>-¡Pero bueno! ¿Estáis ahí y no decís nada?<br />
-Sí.<br />
-Qué bien vivís, coño.<br />
-Por lo menos vivimos, tío. Lleváis 45 minutos hibernando ahí delante. ¿Qué os pasaba?<br />
-Que he mandado a imprimir por ahí y se ha quedado parada la impresora.<br />
-Ya. Estaba pidiendo papel A4 en la bandeja manual.<br />
-Yo no le he dicho que imprima por ahí.<br />
-Sí. Implícitamente.<br />
-Ya estamos con palabras técnicas.<br />
-Si no eliges bandeja, tira de la primera disponible. Pero la primera disponible no tenía el papel que tú le has dicho.<br />
-Yo no le he dicho nada.<br />
-Implícitamente.<br />
-Jodeeeer con el implícito. Pues si no tiene el papel que le digo, que coja otro.<br />
-Está configurada para que no haga eso.<br />
-Pues configúrala para que lo haga.<br />
-No puedo hacer eso. Causaría problemas a otros usuarios que imprimen por la manual. Lástima, ¿eh?<br />
-¡Pues yo quiero que cuando imprima la impresora elija automáticamente el papel y la bandeja que yo quiera!<br />
-¡Eso está hecho! ¡Qué buena idea! ¡Espérame aquí!</p>
<p>Salgo corriendo hacia el departamento. Busco, busco, y rebusco y encuentro un cable paralelo de 10 metros. Vuelvo corriendo con el cable a la máquina de café. Los Cinco han rodeado a MKII y lo miran. MKII tiene miedo.</p>
<p>-¡Ya estoy aquí!<br />
-¿Qué es eso?<br />
-Un cable de impresora-. Digo mientras conecto un extremo a la impresora y me vuelvo hacia el líder de Los Cinco.<br />
-Vale. Y qué. Mi ordenador está allí-. Me señala un ventanal lejano.<br />
-No, si te lo tienes que meter por el culo.<br />
-¿Qué?<br />
-Quieres que la impresora se configure según tus deseos. Habrá que establecer comunicación, digo yo.<br />
-Vete a la mierda.<br />
-Oye. Métete el cable por el culo. Si no, ¡el procedimiento será manual! ¡En pleno siglo XXI!</p>
<p>MKII sonríe.</p>
<p>-Vete a tomar por culo, gracioso.<br />
-Te lo digo por tu bien. Vuestra vida está en juego.</p>
<p>El tío se marcha indignado a su puesto. MKII y yo nos marchamos también a ver qué pasaba en el rack. Un par de tornillos sueltos después volvemos y vemos a los cinco frente a la impresora. En semicírculo. Mirándola. La impresora con carita de miedo. Me asomo por la puerta y le tiro el cable al luser líder de Los Cinco en una mesa cercana.</p>
<p>-La punta con pinchos, por el culo. Que si no, no te sale.</p>
<p>Y allí los dejé. El líder maldiciendo y mirando a la impresora y los otros cuatro mirando al cable.</p>
<p>Amigo, date por jodido.</p>
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		<title>Un nuevo mundo (III)</title>
		<link>http://mundowdg.com/blog/2012/03/25/un-nuevo-mundo-iii/</link>
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		<pubDate>Sun, 25 Mar 2012 01:30:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Wardog</dc:creator>
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				<content:encoded><![CDATA[<div style="float: left; margin-right: 3px;">
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<p>La primera vez que duermo en una cama que no es la mía siempre tengo la sensación de que duermo mejor. Me despierto despejado y antes de que suene el despertador. Debe ser que cada vez que duermo en una cama que no es la mía estoy tan fundido que duermo como un ministro en jornada laboral.</p>
<p>La luz azulada de la mañana entraba por la ventana abierta. Inspiré profundamente y eché mano al paquete de tabaco. Un segundo después me di cuenta de que había dejado de fumar. Me quedé mirando al techo, sorprendido de cuán automático es el hábito de fumar. Pues yo tenía mono. Algo tenía que hacer.</p>
<p>Me levanté a desayunar y me preparé cinco tostadas con matequilla y mermelada. Y un vaso de zumo. Y un bocadillo de anchoas. Y dos yogures. Hay que empezar bien el día. Y un café. Cargadito. Ale, a la ducha. Salgo de la ducha y el gandul éste aún sigue sobando como un bendito. ¿Cuánto duerme un compracosas?</p>
<p>Como ya no fumo y necesito tener las manos ocupadas, rebusco en los armarios y encuentro un bote de bicarbonato. Supongo que será de Al. A lo mejor tiene ardores de estómago. Vierto un buen puñado dentro del bote de zumo y lo tapo cagando leches. Cierro fuerte y me pongo a leer un buen libro en la tablet tumbado en el sofá.</p>
<p>Al cabo de media hora decido que ya va siendo hora de ir moviendo el culo. Son casi las 10 de la mañana y el hijoputa este sigue sobando cosa excelsa. Con mucho sigilo voy hasta su habitación, abro la puerta muy despacio y me conmuevo al ver cómo duerme la criatura en posición fetal, abrazadito a la almohada. Me da tanta ternura que salgo de la habitación y cierro la puerta con todo el cuidado del mundo. Una vez cerrada, y con toda la ternura que llevo dentro, me pongo a aporrearla como un desgraciado. Dentro se oye un grito y sale un Al blanco como la pared y respirando agitadamente.</p>
<p>-¿Qué pasa? ¿Qué pasa?<br />
-Que me aburro, macho. ¿Salimos a dar una vuelta o algo?<br />
-¿Has&#8230; has sido tú el de los golpes?</p>
<p>Y que me tenga que pasar así día tras día. Dos en el apartamento. Él y yo. Él no ha dado los golpes. Yo estoy frente a su puerta. Él está en calzoncillos  y yo vestido desde hace un buen rato.</p>
<p>-No. Habrá sido mi clon malvado. Venga, mueve el culo que tenemos que ir a la Zona Marrón.<br />
-¿A dónde?<br />
-A Brainrotten &amp; Fugue, ¿no? Por ver si terminamos antes de un año. Venga, desayuna y vámonos. O vámonos y desayuna. Pero mueve el puto culo ya.<br />
-Se supone que yo estoy al mando aquí.<br />
-Y que sabías comprar empresas. Fallando en la primera suposición, es fácil hacer caer las demás.</p>
<p>Se enfurruña y se mete en la ducha. 5 minutos después sale un tío afeitado, encorbatado y trajeado. Y sin legañas. Ole. Para eso sí que es eficaz el jodío. Se va a la nevera y saca el zumo. Me lo quedo mirando fijamente. Él me mira. Yo le miro. Al mantiene la mano sobre el tapón, sin moverlo. Me mira. Le miro. Palpa el cartón del zumo. Lo nota hinchado.  Me mira. Me encojo de hombros. Abre el tapón sin más miramientos y empiezan a salir espumarrajos del brick con cierta soltura, decorando corbata, camisa, americana y pantalón.</p>
<p>Al blasfema en la lengua de Chéspir, deja el cartón en la mesa, aún manando espuma. Se apoya con ambas manos y, mirándome muy seriamente me dice:</p>
<p>-¿Has sido tú?<br />
-No, ha sido el de la puerta, seguro. Deberías vigilarlo. Te espero fuera, cariño.</p>
<p>Salgo a que me de el aire. Llamo a MKII.</p>
<p>-Sistemas, buenos días, le atiende El Máquina II, ¿en qué puedo ayudarle?<br />
-Macho, ¿tú miras alguna vez la pantalla del móvil para ver quién te llama?<br />
-No. Da mala suerte.<br />
-Estás apañado. A ver, sangre de plomo, ¿mandaste material para acá?<br />
-Pues claro. ¿Con quién te crees que estás hablando?<br />
-Por eso lo pregunto. ¿Llega hoy?<br />
-Antes de las 10 de la mañana. Y son las&#8230; 10:45. Así que ya debería estar allí. ¿No lo has recibido?<br />
-No hemos salido aún de nuestro nidito de amor. No veas tú lo que duerme el colega.<br />
-¡Vives a cuerpo de rey!<br />
-No tendrás los santos cojones de cambiarte por mi.<br />
-¡Jajajaja!<br />
-Yo también me río por dentro, cerca del páncreas. Hijoputa. ¿Y Flash, qué hace? ¿Le has dado un PC con Windows 95 para que reinicie?<br />
-No, está en tu puesto.<br />
-Dime que no es verdad.<br />
-No iba a montar un equipo para él. Y no está usando tu usuario ni nada, ¿eh?<br />
-Pero a que le has dado permisos de administrador.<br />
-Claro, para que&#8230;<br />
-Que se quite de mi puesto.<br />
-¿Qué más te dará?<br />
-El bolígrafo, el coche, la mujer y el PC no se prestan. Punto.<br />
-Mañana le&#8230;<br />
-Ahora. Mi ordenador va a sufrir un apagado preventivo. Así que ya lo estás quitando de ahí y le pones un puesto. Y si puede ser, no lo pongas ni en el mismo switch que mi ordenador. Mejor. No lo conectes a la red. Que reinicie.<br />
-Ha mejorado mucho, chachondo.<br />
-¿Ah, si?<br />
-Sí.<br />
-¿Ya sabe administrar una calculadora de ocho dígitos?<br />
-No veas cómo aprende. Está con las políticas de grupo ahora.<br />
-¿Y le has montado un entorno de pruebas?<br />
-No, está mirando las políticas de producción<br />
-Con permisos de administrador. Pues ya puedes hacerle un placaje que algo ha roto. Fijo.<br />
-Hostias.<br />
-Exacto. Que ese no mira.<br />
-¿Flash? ¿Qué haces?<br />
-Nada, oye, ¿cuántos policías de dominio tenías?- se oye a Flash de fondo.<br />
-¿Policías?-pregunta el inocenón de MKII con su voz trémula de tener mucha caquita.<br />
-Que se ha llevado por delante no menos de dos políticas del dominio. Que lo sepas.<br />
-¡Te dejo, te dejo! ¡Flash! ¡Que sólo ibas a mirar, cojones!<br />
-¡Ya pero&#8230;!</p>
<p>Cuelgo. No quiero saber más. Sólo a MKII se le puede ocurrir darle permisos de administrador a Flash en un entorno de producción. Yo le quitaría el botón [C] de la calculadora de modo preventivo, pero claro, seguro que me llaman paranoico. En fin, bastante tengo yo con lo que tengo. Apago mi ordenador y respiro hondo. Echo de menos un cigarro en las manos, así que me pongo a matar el tiempo tirando pájaros con un tirachinas contra piaras de cerdos verdes. En ese momento sale Al cambiado de ropa y nos vamos para el coche. Conduce en silencio hasta Brainrotten &amp; Fugue.</p>
<p>No abre la boca en todo el camino, la criatura. Cuando ya se divisa la empresa a lo lejos, rompe por fin su dolido silencio.</p>
<p>-Cuando llegemos, tú deberías&#8230;<br />
-Porque tú te vas a almorzar con los jefes-, le interrumpo. Ya le voy cogiendo yo el aire a este.<br />
-Es una reunión de trabajo.<br />
-Claro, claro. Beber antes de mediodía está mal visto. Por si te tienes que reunir mucho y tal. Yo voy a ir adelantando trabajo. Me refiero a eso por lo que se supone que nos pagan. Yo es que soy muy tradicional.<br />
-No me gusta tu actitud.<br />
-Bueno, si te paras a pensar, la tuya no es que me encante precisamente. Gracias a ella estamos en el culo del mundo y vamos a sufrir como desgraciados. ¡Pero mira mi sonrisa!  ¿La ves?<br />
-Vale. Ya. Sé pillar el sarcasmo.<br />
-Y lo aprendiste en un master. Seguro.</p>
<p>Decido no estrangularle. Puede que me sea útil más adelante, cuando me atrinchere en el edificio con una recortada y necesite comer algo. Dicen que la carne de caballo está buena. La de burro no tiene que ser mala.</p>
<p>Llegamos al edificio. Abro la puerta de la empresa de un empellón.</p>
<p>-¡MUY BUENOS DÍAS!- grito a todo pulmón.</p>
<p>Monste Truosa pega tal respingo que el café que estaba en la mesa adquiere la capacidad de levitar.</p>
<p>-¿Pero es que estás tonto o qué cojones te pasa?<br />
-¡No! ¡Es un día maravilloso! ¡El sol brilla en alguna parte! ¡Hay gente feliz en algún sitio! ¡Y nosotros estamos aquí! ¡En Brainrotter &amp; Fugue! ¡La mejor empresa que hay entre estas cuatro paredes! ¿No es maravilloso?- Pestañeo grácilmente, pero hace una mueca de disgusto mientras restriega el café que le ha caído en esa&#8230; ¿falda?<br />
-Ha venido un transportista preguntando por tí.<br />
-Sí, traían los ordenadores. ¿Dónde los ha puesto?<br />
-Le he dicho que tú no trabajas aquí y que se lo llevase.</p>
<p>Reprimo las ganas de abalanzarme sobre ella, tirar de las cejas y desvelar si debajo de esa piel de verdad hay un humano o está <a href="https://lh3.googleusercontent.com/-g7ATlYcVO4s/T1lb2ut_GaI/AAAAAAAAALA/G8EEqQKJpK0/s384/los-trolls-de-david-el-gnomo-eran-grandes-malos-y-bobos-hasta-decir-basta.jpg">Poopey</a> agazapado esperando a hacerse caca encima.</p>
<p>La miro. Me mira. La miro. Chasquea la lengua.</p>
<p>-Fíjate. Te tenía yo por persona de ingenio vivo y picaresca actitud, florecido pimpollo-, le iformo. Me mira bovinamente. $Deity. Esos ojos son opacos. Mates.- Te regalan un camión entero de ordenadores y lo rechazas porque yo no estoy en nómina.</p>
<p>Se me queda mirando sin abrir la boca. De hecho frunce mucho los labios. Saco el teléfono y llamo a MKII.</p>
<p>-Sist&#8230;<br />
-Soy Wardog. Ha habido un inconveniente con la entrega del material.<br />
-¿No ha llegado?<br />
-Sí, pero se han encontrado con un inconveniente. Como de&#8230;- miro a la recepcionista de arriba a abajo- como de metro cincuenta y ochenta kilos.<br />
-No entiendo.<br />
-Ni falta que te hace. Localiza al transportista y que vuelva.<br />
-¿Y cómo hago yo eso?<br />
-Con la corbata.</p>
<p>Clic.</p>
<p>Al entra por la puerta, maletín en mano y sonrisa en ristre. Cuando le veo así, entiendo cómo es que puede tener trabajo. El tío desprende un aura que dice &#8220;ey, soy bueno&#8221;. Es como la colonia. Huele bien, joder. El problema es que sabe a mierda</p>
<p>-Buenos días-, dice, luciendo ortodoncia. -Señorita&#8230; ¿Truosa?<br />
-SiiiIIIIiiih&#8230; ¿En qué puedo ayudarle?- Flipa. Aquí el bicho pierde las bragas, supongo que de esparto, cáñamo fruncido y/o encaje de papel de plata por Al Right. Wow.<br />
-¿Podría llamar al director general, al gerente y a su ayudante, por favor?<br />
-Claaaro&#8230;. claaaaro&#8230;. ¡jijijiiji!</p>
<p>Asisto atónito a la escena. Él la mira con cara de Cary Grant. Ella, arrobada como una foca leopardo. Se palpa la tensión, brillan las sonrisillas, love is inthe air&#8230;</p>
<p>-¡Chica! ¡Pero llama a esa gente!- le sugiero con mi mejor sonrisa. Pero no funciona. Monste Truosa me dedica una mirada fulminante y se pone a marcar números.</p>
<p>Al espera pacientemente a que bajen los señores mandamases de la empresa. Me coloco a su lado imitando su postura. Enseguida me canso. Hay cosas para las que hay que valer.</p>
<p>Al cabo de un rato bajan los tres primeros figuras de la empresa. Apretón de manos al gominas, estrujón que me da el jefazo y una pescadilla del gerente. Odio las pescadillas, pero el gerente me cae bien.</p>
<p>Al sugiere discutir el plan de ataque con ellos mientras almuerzan y yo voy &#8220;preparando el terreno&#8221;. Pero qué hijo de puta. Los tres figuras aceptan encantados, por supuesto. Y yo sin ordenadores. En fin. Empecemos.</p>
<p>Me echo la mochila al hombro y me dirijo a las escaleras. La señorita Truosa, toda amabilidad y buenas maneras, consigue detenerme con el trino de su dulce voz. Dulce, dulce como lo marrón de la hierba en Asturias.</p>
<p>-¿A dónde te crees que vas?<br />
-A trabajar. Es eso que hace uno para que le paguen.<br />
-¿Aquí?<br />
-Sí.<br />
-De eso nada.<br />
-Que sí, cariño.<br />
-Que no, que no. Que tú no puedes entrar aquí.<br />
-Claro que puedo, mujer. Mira-. Y subo las escaleras. Al llegar al primer descansillo miro hacia atrás y le digo- ¿ves? ¡Sí que puedo!<br />
-¡Voy a llamar a seguridad!<br />
-Vale. En lo que les llamas, contratas el servicio, te asignan guardias y tal, yo voy trabajando, y si tienes una pega, hablas con el de la brillante sonrisa. Si te parece.</p>
<p>Bufa y se mete derrapando detrás de su escritorio y aporrea el teléfono. Susurra. Una de dos: o está preguntando si puedo trabajar a sus jefes, o está previniendo a los de arriba. Da igual. Me recoloco la mochila y subo. Lo primero es lo primero, claro. Me tengo que hacer una copia de los datos de todos los servidores. De los 76, porque aquí cada equipo es un servidor en potencia. Y hacer un inventario del software que tenga esta gente y que  necesitaré después.</p>
<p>Abro la puerta de la oficina y me sorprende no oír el jaleo típico de una oficina en una fábrica. No hay voces, no hay ruido de impresoras, ni de teclados ni de ratones. Todos están en sus puestos y me miran. Montse no llamaba a los jefes.</p>
<p>Vale. A lo mejor lo que quieren es comerme. O me atacarán todos a la vez para neutralizarme y evitar que trabaje. Al ver que están congelados aprovecho y me saco un café de la máquina. Me miran mientras la máquina prepara el caldo. Me siguen con la mirada mientras me paseo por el distribuidor.</p>
<p>Siguen mirándome en medio de ese silencio sepulcral mientras me lo tomo. Les falta tener el pelo blanco y los ojos rojos.  Me termino el café y tiro el vaso a la papelera. Me miran mientras vacío una mesa y la arrastro hasta el distribuidor de la máquina del café. En silencio. Le pido al luser a quien le acabo de quitar la mesa que me ceda la silla. Se levanta y me mira en silencio. A que están en plan Ghandi&#8230;</p>
<p>Monto mi portátil y lo conecto a la red. Escaneo puertos abiertos en los equipos y veo que tienen abierto el 5900. Por lo menos tenían instalado VNC. Llamo a Suprakillminds para preguntar por la contraseña. Es &#8220;a&#8221;. Con dos cojones. Comienzo a recoger ficheros y software. Con calma. Empiezo a volcar todo a un disco duro.</p>
<p>Me levanto mientras se copia aquello. Y la gente en silencio.</p>
<p>-Cuando queráis os acercáis por aquí y os cuento a qué he venido. No muerdo, por mucho que diga la de abajo. Que ya llevo una hora aquí. Me aburro.</p>
<p>Algunos se acercan tímidamente y me miran, aún en silencio. Me presento de nuevo, por si me han olvidado y les doy la mano. Se miran la mano, temiendo, imagino, que se la haya quitado, desenroscado o cambiado el pulgar de posición. Ven que no, que soy humano como sus padres.</p>
<p>-Vengo en son de paz. Tengo la misión de recopilar vuestros datos, inventariarlos, guardarlos, colocarlos en un servidor,  fortificar esto, instalar el ERP de Suprakillminds y dejar todo preparado lo antes posible para que empecéis a trabajar con nosotros enseguida.</p>
<p>Silencio.</p>
<p>-Y después, tendré que pegarle fuego a la oficina para cobrar el seguro. Con vosotros dentro.</p>
<p>Silencio.</p>
<p>-Vale, ya lo pillo. No vais a colaborar. Soy el informático malo que viene de la empresa mala a quitaros el trabajo, violar a vuestros animales y matar a vuestras esposas. ¿Pues sabéis qué? Que me da lo mismo. Hay dos formas de hacer esto: la traumática y la peor. Y ahora, si me disculpan vuesas mercedes, voy al coche a por doscientos metros de cable.</p>
<p>Exasperante.</p>
<p>Bajo al coche y me cojo dos cajas de cable de red. Me las echo al hombro y vuelvo. Abro la puerta con el pie y me subo mientras mi amiga la recepcionista intenta desmembrarme con la mirada. Qué maja. Cuando subo a la planta de oficinas la gente sigue más o menos en la misma posición. Dejo caer las cajas de cable y desde mi portátil empiezo a apagar equipos. Los zombis me miran. Cuando ya no se oye ni el zumbido de los ordenadores me levanto, abro la maleta de herramientas y saco varios útiles de corte, destornilladores, alicates, cripmadora y me largo al despacho que tengo más cerca. Empiezo a desmontar cacharros y a tirarlos sin nigún miramiento por la puerta. Un monitor rebota, cae mal y estalla en el pasillo.</p>
<p>-¡Pero hombre! ¿Qué estás haciendo?<br />
-Desmontando-, digo sin mirar a mi interlocutor mientras arranco de cuajo teclado, monitor y ratón de un puesto y arrojo todo al pasillo.<br />
-¿Eso es desmontar? ¡Lo necesitamos para trabajar!<br />
-Ya no.<br />
-¡Pero no se pueden estropear así los ordenadores!</p>
<p>Me paro en seco. Al fin alguien con sangre en las venas. Me levanto y me giro para ver quién es. Un tipo alto de unos 40 años. Me mira como el que mira a una serpiente envarada. Me quiere espantar, pero no se atreve.</p>
<p>-¿Ah no?<br />
-¡No hombre! ¿Y si sirven? ¿Y si hacen falta luego?<br />
-Tú aún tienes enchufado el VHS en casa. O peor. El Beta.<br />
-¿Y si nos hacen falta los datos?<br />
-Los datos no están en los monitores.<br />
-¿Ah, no? ¿No están en los ordenadores que estás tirando por la puerta?<br />
-No. Eso eran periféricos. El ordenador es ésto, mira &#8211; y tiro una CPU hacia la puerta procurando que caiga de la peor manera posible.- ¿Ves? Ahí sí hay datos.<br />
-¡Pero bueno!- grita. Me mira como el que regaña a un chico rebelde. Me lo quedo mirando. No parece demasiado idiota.<br />
-Disculpe, señor&#8230;<br />
-Me llamo  Honorato Paluego.<br />
-¿Es éste su departamento?<br />
-No, yo soy contable. Ésto es administración.<br />
-Vale. Genial. Eso explica por qué quiere guardar ésta basura-, y arranco otro conjunto monitor CRT, teclado y ratón.- Pero resulta que tenemos que sacar 76 equipos de las putas oficinas antes de una hora porque viene un camión entero lleno de ordenadores. Así que, o se me coordinan para sacar los cacharros a un lugar seguro o simplemente habrá que barrer los trozos.<br />
-Pero eso no es tarea nuestra, eso lo tiene que hacer un&#8230;<br />
-¡CUERPO A TIERRAAAA! &#8211; Grito y lanzo una CPU contra la pared y después, con la otra mano, el resto del puesto. &#8211; ¡Voy a descargar las tensiones de toda la semana!</p>
<p>Entro en modo berserker y en menos de 5 minutos han salido por la puerta diez equipos. Si no habéis probado a desmontar así, os lo recomiendo. Salgo sudando y respirando agitadamente. No estoy en forma. La maraña de cables, cristales y trozos de plástico de la puerta forman una trinchera detrás de la cual se refugian mis nuevos lusers. Paso por encima de los cacharros pisando fuerte, para que suene. Aparto una momia humana de la puerta y me saco otro café. Me apoyo en la máquina.</p>
<p>-Señores. Se lo he pedido educadamente. Yo ya tengo una edad. Saquen cada uno su puesto de la oficina. Me da igual lo que hagan con él. Como si se lo quieren llevar a casa. Quiero todos los ordenadores fuera en quince minutos-. Me miran sin saber qué hacer. Se retuercen las manos nerviosos. Le doy un sorbo al café. Vaya tela. &#8211; Que os regalo los ordenadores. Ordenadores gratis. Os los podéis llevar a casa. Si uno desmonta dos ordenadores, se puede llevar dos. Todos vosotros os podéis llevar un ordenador si lo desmontáis. Todos menos los gilipollas de administración.<br />
-¿Y quién eres tú para regalar ordenadores?<br />
-El informático.<br />
-¡Haberlo dicho antes, hombre!</p>
<p>Salen corriendo como alma que lleva el diablo y me quedo solo en el distribuidor. La piedra de toque: avaricia. De hecho, se hasta los gilipollas de administración se han largado a saquear. Con mi café aún caliente salgo fuera, a ver cómo salen por recepción. Algunos bajan corriendo como energúmenos cargados como mulas. Mi amiga no da crédito a lo que está viendo. Observa la escena con la bocaza abierta. Mientras la gente baja y vuelve a subir grito:</p>
<p>-¡Los teléfonos también! ¡Y las impresoras!- Un breve murmullo de alegría y comunicaciones entre ellos. Lo que les cunde a los jodíos cuando es cuestión de afanar. Monste me mira, me señala con un dedo rollizo y abre la boca, pero no le salen las palabras. Media horita y la cosa se convierte en un caos. Un luser le quita el teléfono a la recepcionista con absoluta delicadeza:  de un tirón por encima del mostrador y se lo lleva corriendo. No contaba con eso, pero bueno, da lo mismo.</p>
<p>En diez minutos todo estaba fuera y la recepción de la empresa llena de gente resollando. Resollando pero felices. Digna de ver era la cara del transportista que entró en ese momento. Volver a una empresa de la que te han echado de malas maneras y encontrarte con un montón de gente resollando y sudando en el hall debe de dar mucho yuyu.</p>
<p>-¡Voy y te firmo!<br />
-¡Hola! Traigo un montón de paquetes ¿lo llevo al muelle?<br />
-No, esta gente tan maja se encarga de descargarte el camión.<br />
-¡De eso nada! ¡Que nosotros trabajamos en las oficinas! ¡A descargar los mozos de&#8230;!<br />
-Que cada uno coja un ordenador nuevo y se lo lleva a su sitio, lo desembale y lo coloque en su mesa. A la de YA o empiezo a abrir expedientes por robar material de oficina. ¿O alguno tiene un albarán de lo que ha robado? ¡Vamos! ¡Y me lo desembaláis todo!- Bramo.   Lentamente se ponen en marcha  y salen por la puerta como corderitos. El camionero abre la caja y me subo para entregar a cada luser su ración de informática correspondiente. Como hormiguitas sacan los 76 puestos y se los llevan para arriba. El resto de cajas las bajamos con la ayuda de un toro y me ayudaron a subirlas tres chavales la mar de majos del almacén que se sorprendieron mucho cuando les invité a café. Según me informan, les habían dicho que había un &#8220;jefe nuevo muy hijoputa&#8221;. Se conoce que yo soy el &#8220;jefe nuevo muy hijoputa&#8221;. Qué poco me conocen.</p>
<p>Todo el mundo estaba atareado sacando sus ordenadores de las cajas y poniéndolos encima de la mesa. Estupefactos. De entre mis cajas empiezo a sacar cacharrería de red y la voy colocando. Saco los antiguos cables de categoría absurda y meto el nuevo cable de categoría 6. Cuando ya llevo una caja de cable gastada me doy cuenta de que un departamento ya tiene cable de categoría 6 instalado. Del mío. Y bien tirado y no he sido yo. Me dedico a buscar mi otra caja de cable y me encuento a un tío con mono de trabajo arrastrándose por el suelo y tirando de mi cable.</p>
<p>-¡Buenos días! ¡Esto no me lo esperaba!<br />
-¡Hola! Pensé que necesitarías ayuda.<br />
-Desde luego. Me ha venido de lujo. Gracias-. Le tiendo la mano- Wardog.<br />
-Muñones. Encantado. ¿Terminamos de tirar y me enseñas a crimpar? Siempre he tenido curiosidad, pero el gilipollas de Flash no me enseñó nunca. Decía que podía romper algo.<br />
-No se lo tengas en cuenta. Es que no sabe él tampoco. Terminemos de tirar entonces.</p>
<p>Si decir ni una palabra más, el tío se agacha y coloca el cable con una finura increíble y con el arte de quien lo lleva haciendo desde siempre, desde los puestos hasta el switch correspondiente. Increíble. Me estoy llevando gratas sorpresas.</p>
<p>Le enseño cómo se crimpan los cables, le doy herramientas y conectores y se marcha por un lado mientras yo voy por otro. Le explico cómo conectar los ordenadores y él empieza por un lado y yo por otro. En 2 horas todos los equipos estaban encendidos y conectados a la red. Muñones me ayuda con las impresoras y las conectamos también. Lo mismo con la teñefonía IP y el puesto de Montse Truosa. Los lusers asisten atónitos a la maniobra mientras colocan papeles al no poder jugar al solitario. Muñones me ayuda con el rack y montamos los servidores, el robot de copias, SAIs, centralita  y demás chismología. Cambiamos routers de sitio, conectamos switches, probamos todo y sólo nos fallaron 2 cables. Los arregló Muñones mientras yo instalaba sistemas operativos.</p>
<p>A la hora de la comida ya tenía el servidor copiando los ficheros de instalación y estaba sudando y lleno de mierda. Menudo despliegue. Menos de 4 horas en total. Muñones viene por el pasillo sonriendo. Le gusta todo esto, al jodío.</p>
<p>-¿Has comido, Muñones?<br />
-No, aún no, ahora bajaré al bocadillo.<br />
-Si me llevas a un sitio bueno, te invito yo.<br />
-Eso está hecho, cojones.</p>
<p>Fuimos a asearnos un poco y bajamos camino a recepción. Montse Truosa estaba sentada a un metro de su ordenador nuevo, flamante, de su nuevo teléfono IP con pinganillo bluetooth. Lo miraba todo con horror.</p>
<p>-¿Te gusta?<br />
-¡Yo no sé usar todo esto!<br />
-¿Y?<br />
-¿Cómo voy a trabajar? ¿Qué tengo que hacer con&#8230; eso?- me dice señalando su ordenador. Rebusco entre los cartones y al cabo de un momento encuentro lo que busco.<br />
-Mira, aún me queda faena de configuración aquí, pero te puedes ir leyendo esto atentamente mientras tanto-, y le entrego ceremoniosamente el manual del teléfono.<br />
-¿Y me lo tengo que leer entero?<br />
-Sólo la parte que esté en tu idioma favorito. Ale, hasta luego, me marcho a comer.</p>
<p>Muñones me alcanza y nos dirigimos a la puerta. En ese momento vuelven los jefazos con un saludable tono rojizo de mejillas. Al, mi compañero del alma, al verme alza mucho los brazos y grita:</p>
<p>-¡Wardog bueno amigo! ¿Qué tal va la cosa?<br />
-De puta madre. Ya está todo instalado. Ya puedes reunirlos y ponerte a entrevistar a ver cómo les organizas tus cositas de jerarquías y polladas, porque aún me queda faena de configuración.<br />
-Có&#8230; ¿Cómo que ya está todo instalado? ¿En una mañana?<br />
-Todo. Aquí mi amigo Muñones es el único que vale la pena en toda la puta empresa. Ya le puedes subir el sueldo porque es un crack-. Muñones enrojece.- Me ha ayudado a cablear y a enchufar todo. Y la gente de la oficina es muy maja. Se han ofrecido voluntariamente a sacar los ordenadores viejos y a subir los nuevos. Se les ve con ganas.</p>
<p>Mateo Iatevi me mira con cara de desconcierto.</p>
<p>-¿Que la gente de la oficina ha hecho qué?<br />
-Han sacado los ordenadores de la empresa y han metido los nuevos. Incluso los suyos- les digo señalándoles rápidamente con mi dedo de señalar.- Son la leche.<br />
-No me lo creo. Son más perros que taco.<br />
-Ahí le tengo que dar la razón. He tenido que esforzarme mucho para motivarles.<br />
-¿Motivarles?- pregunta Al con más miedo que curiosidad.<br />
-Sí. Pero creo que están un pelín molestos. Por cierto, Al, un tema. A las 4 vienen los que nos recogen la informática usada para llevar al punto limpio.<br />
-¿Y a mí qué?<br />
-Que es tarde, que me voy a comer, y que los ordenadores están en los maleteros de la gente de la oficina.<br />
-¿Y qué cojones hacen ahí?- brama Mateo.<br />
-Por ponerlos en algún sitio. No sé, su gente es muy rara. Bueno, que me voy a comer. Vamos, Muñones.</p>
<p>Salimos y cuando se cierra la puerta, Muñones me da una fuerte palmada en la espalda y después de una carcajada que le salía del centro mismo del pecho me dice:</p>
<p>-Dicen por la empresa que hay un jefe que es un hijo puta, pero si se refieren a tí, ¡tú lo que eres es un cabrón con pintas!<br />
-Hago lo que puedo, le digo con una sonrisa torcida.</p>
<p>Me llevó a comer al típico asador en el que la pieza más pequeña de carne corresponde a un mamífero completo del tamaño de un niño pequeño. Impresionante lo que pudimos comer. Durante la comida me contó que él se dedica al mantenimiento en general de la empresa, que es el manitas oficial. Se le nota, le confirmo. Me informa de quién está bien mirado y quién no, y de que la gente está más bien mosqueada por tanto cambio en tan poco tiempo.</p>
<p>Me hago el loco y le doy más información de la que necesita para que tranquilice a la gente de fábrica y me vaya consiguiendo aliados o desmintiendo que sea un demonio. Después del café nos volvemos a trabajar. Yo me meto con la centralita y le indico a Muñones qué tiene que hacer con los teléfonos, pues se empeña en ayudarme en lo que pueda. Configuro el servidor de dominio y llamo a MKII para que se concecte y vaya creando cuentas de usuario, ya que tiene la lista de personal.</p>
<p>Mientras, yo voy uniendo equipos al dominio e instalando hardware adicional. Al final del día nadie había podido trabajar, pero Muñones y yo estábamos fundidos pero habíamos acabado con todo lo básico. Todos los equipos de la oficina unidos al dominio, cuentas de usuario creadas y documentadas en mi correo por MKII. Montañas de cajas de cartón se amontonan en todos los despachos. Me despido de Muñones, que está loco por irse a ver el partido de fútbol. Me invita, pero declino. El fútbol no me gusta. Brainrotten $ Fugue tampoco.</p>
<p>En vez de eso me dirijo con paso cansino a la sala de juntas. Abro la puerta sin llamar, inconscientemente y una nueb de humo de tabaco me atiza nada más entrar. Ni me había acordado del tabaco en todo el día.</p>
<p>-Buenas-, digo mientras me derrumbo en la silla.<br />
-¡Wardog! ¿Cuándo estimas que podremos tener los sistemas en funcionamiento?- me pregunta Al y me guiña un ojo.<br />
-Hace media hora que funciona hasta la última cuenta de correo.  Mañana instalo ERP. Espero tener los parámetro de configuración ya. ¿Porque están, verdad, Al?<br />
-Me temo que no. Llevamos todo el día trazando un plan de ataque.<br />
-Ya veo. Una, dos, cuatro, seis, ocho&#8230; el hígado desde luego atacado está-. Me levanto y me pongo un vaso con hielo y ron.- Joder. Y del bueno.<br />
-Ya tenemos un esbozo de&#8230;<br />
-De cojones, Al, tienes un esbozo de puta madre. Menuda melopea. Yo me voy en taxi.<br />
-No, si estoy bien. ¿Cuánto tardas en instalar el ERP?<br />
-Una hora.<br />
-Esta noche preparo las jerarquías y mañana te la paso para que configures los permisos.<br />
-¿Y las funcionalidades a instalar? ¿Me lo va a explicar alguien o me lo invento?<br />
-No hombre, eso lo hacemos sobre la marcha.<br />
-Sobre la marcha. Bien-. Le doy un trago al ron. Lo mantengo en la boca un momento, saboreándolo. Es cojonudo. Me quedo mirando a Al. En silencio.<br />
-¿Wardog? ¿Pasa algo?<br />
-No, luego te lo cuento-, contesto y le doy otro sorbo al ron. &#8211; Si me disculpan, estoy muy cansado. Me voy a descansar, les dejo que cojan un esbozo monumental. Al, dame las llaves del coche.<br />
-¿Para qué las quieres?<br />
-Para que no te mates.<br />
-Pero tú también has bebido.<br />
-Tendrás poca vergüenza, canalla. Yo me voy en taxi, melón. Me aseguro de que tú te vayas en uno cuando acabes.<br />
-Gracias, mamá&#8230; &#8211; dice riendo y me entrega el llavero.- No me esperes despierta para arroparme&#8230;<br />
-Descuida. Hasta mañana.</p>
<p>Bajo las escaleras y Montse sigue leyendo el manual a la luz de un flexo. Ya es tarde. Le digo &#8220;hasta mañana&#8221; con descuido pero me llama cortésmente.</p>
<p>-Wardog&#8230; disculpa&#8230;<br />
-Dime.<br />
-Oye, ¿de verdad la centralita esta puede hacer todo lo que pone en el manual?<br />
-Claro, por eso está en el manual, mujer.<br />
-Increíble.<br />
-¿Te gusta?<br />
-¡Me encanta! Esto&#8230; gracias, oye. Al final no serás tan capullo como parecías. Hay que cogerte el punto.<br />
-Quieta, vaquera. Te recuerdo que el que te mola es el gominas.<br />
-Grmfls&#8230;<br />
-Vale, y te reconozco, entre nosotros, que soy un desastre aceptando cumplidos. Hasta mañana.<br />
-Hasta mañana.<br />
-Montse, por favor, ¿podrías estrenar tu centralita llamándome a un taxi?<br />
-Claro.<br />
-Gracias.</p>
<p>Salgo al aparcamiento y voy al coche de Al. Abro y recojo su abrigo y su maletín. Me fijé que en la sala de juntas no lo tenía. Lo recojo y salgo a la acera. Al poco llega un taxi que me lleva al apartamento. Al llegar vacío la cartera de Al y dejo el contenido en el mueble de la entrada. De mi maleta saco un trozo de alambrey hago un gancho que cuelgo de la parte superior de la puerta de entrada, mirando hacia afuera. Cuelgo el abrigo de Al y dejo el maletín en el suelo. Y la llave por dentro.</p>
<p>Me preparo la cena, llamo a casa, me pongo a leer un buen libro en la cama y desvío las llamadas de mi móvil de empresa al móvil de Al. Al poco me entró la torta y me fui a dormir. A las 3 de la mañana me despertaron golpes en la puerta. Un Al borracho como una cuba golpeaba desesperado la puerta.</p>
<p>-¡Wadooooogggg! ¡Abbbrreee jodeeerrr! ¡Que hace fríiooooo! ¿Estás shordoo o qué?- más golpes. Silencio.- ¡Jodeeeer! ¡Deja de comunicar ya! ¿Qué coño haces con el telééfono? ¡Wardoooog!- Silencio. ¡Golpetazo!- ¡Pues sabesh qué! ¡Me voy a otro hotel! ¡E informaré a $Hyperboss de esta jugarreta! ¡Ya verás qué risa!-. Silencio otra vez. Golpes.- ¡Wardooooog!</p>
<p>Al final me apiado de él. Cojo el teléfono y le escribo un mensaje que rezaba: &#8220;Más te vale que dejes de gritar antes de que venga la policía. Ponte a trabajar.&#8221; Enviar. Espero. ¡Turut!</p>
<p>-¡Wardoooooog! ¡No me jodaaaaas! ¡Que yo soy el jefeeeee aquíiii! ¡Abre bastardoooooo! ¿Dónde está mi dinero? ¿Y mis tarjetas? ¡Que tengo al taxista esperandoooo!</p>
<p>Me levanto, cojo diez euros de la mesita y los paso por debajo de la puerta. Doy dos golpes en la puerta y me vuelvo a la cama.</p>
<p>Me arrebujo bajo las sábanas y me duermo con una sonrisa. No hay que se tan cabrón como para dejar sin cobrar a un pobre taxista.</p>
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		<title>Un nuevo mundo (II)</title>
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		<pubDate>Tue, 26 Jul 2011 11:44:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Wardog</dc:creator>
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		<description><![CDATA[La sensación después de volver de Brainrotten &#38; Fugue fue&#8230; extraña. Nadie en su sano juicio se alegra de volver a la oficina. Pero después de aquello, entrar  por la puerta de Suprakillminds fue algo balsámico. Dejar atrás el color marrón y pasar al blanco puro &#8211; blanco seguro fue todo un alivio. Pero el [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a title="Webmobel123.com te ofrece muebles de calidad. Pero calidad de verdad. Y a un precio genial. ¡Echa un vistazo a sus mesas para ordenador de oferta y al resto de sus artículos para la oficina y el hogar!" href="http://webmobel123.com/s/index.php?cPath=57"><img style="margin-left: 0px; margin-right: 10px;" title="Webmobel123.com te ofrece muebles de calidad. Pero calidad de verdad. Y a un precio genial. ¡Echa un vistazo a sus mesas para ordenador de oferta y al resto de sus artículos para la oficina y el hogar!" alt="Webmobel123.com te ofrece muebles de calidad. Pero calidad de verdad. Y a un precio genial. ¡Echa un vistazo a sus mesas para ordenador de oferta y al resto de sus artículos para la oficina y el hogar!" src="http://webmobel123.com/s/images/banners/banner_webmobel1.jpg" width="200" height="200" align="left" /></a>La sensación después de volver de Brainrotten &amp; Fugue fue&#8230; extraña. Nadie en su sano juicio se alegra de volver a la oficina. Pero después de aquello, entrar  por la puerta de Suprakillminds fue algo balsámico. Dejar atrás el color marrón y pasar al blanco puro &#8211; blanco seguro fue todo un alivio. Pero el alivio duró poco. El marrón es un color que lo mancha todo.</p>
<p>Al día siguiente de nuestra visita a las instalaciones de aquél vertedero llegué más tarde al trabajo. Cosas de terminar a las tantas fundido y levemente cabreado. Para rematar, Flash (¡¡<a href="http://www.youtube.com/watch?v=uh8KVG8j68I">AHAAAAAAA</a>!!) ya estaba allí con El Máquina II. Ambos sentados frente a la pantalla de mi superior, el formateador implacable mirando atento y tomando notas en su cuaderno de cuadritos y el otro haciendo gala de diplomas con consonantes. Bella estampa. Sólo un estómago curtido como el mío puede superar eso sin desayunar.</p>
<p>Saludo con la cabeza y les lanzo una mirada de odio que no pudieron interpretar, seguramente debido a mi densa muralla de legañas. Me sirvo un café. Me lo empiezo a tomar de pie, y mientras me recuerdo a mi mismo que debo esconder el paquete de café para que MKII no vuelva a hacer esta mierda aguada &#8211; la máquina de cápsulas sufrió un extraño accidente mientras MKII optimizaba el consumo, pero esa es otra historia-, me entretengo rascándome los ojos y con el clinc clinc de las legañas al caer en el suelo intento volver al mundo de los vivos. Joder. Terminar a las 3 de la mañana no es ni medio sano. La nueva sede podía estar un poco más lejos y con peores carreteras, pero entonces seguramente no le interesaría a Suprakillminds porque tedrían que contratar sherpas.</p>
<p>Cuando me siento con fuerzas suficientes me pongo a revisar mis notas y a preparar el viaje de vuelta a la zona marrón. Voy preparando la lista de hardware y las licencias, echando software a varios discos duros y todo eso que se hace cuando uno se va de exucrsión al zoo para mecanizar algo. No tengo un plan claro y paso de discutirlo con mi entretenido superior inmediato. Está demasiado ocupado con su nueva mascota. Le encanta lo que está haciendo. Tal vez sea por eso que dice el refranero popular: &#8220;El que sabe, hace; el que no, enseña&#8221;.</p>
<p>Los dos individuos que tengo al lado siguen a lo suyo, formándosela. Yo me pongo a responder correos. De pronto, caigo en la cuenta de que no he avisado a MKII de una cosilla.</p>
<p>-MKII, un tema, así, por si se os ocurre. A Tripaguarra1 no se le toca.<br />
-Tranquilo a tu criatura no le vamos a hacer naaaada&#8230; ni que fuera la joya de la corona.<br />
-No, si lo que pasa es que miedo me da que toquéis  algo que no tenga GUI.<br />
-¿El qué? ¿Ya te estás inventando palabras otra vez?<br />
-Ventanitas. Cosas sin ventanitas. No se tocan. Caca.</p>
<p>Tripaguarra1 es el primer servidor con Linux de Suprakillminds. MKII no creía posible ahorrarse la licencia de un Windows Server para montar un servidor de ficheros, o que al menos iría peor. Tras la demostración de que ni va peor ni cuesta una mierda de mantener, está esperando que reviente cualquier día de estos. Le cambio por si acaso la contraseña de root y la de su usuario para administración y no digo ni pío. Monto la lista de hardware que hay que pillar, imprimo el documento correspondiente y se lo pongo a MKII delante de los belfos.</p>
<p>-Firma, majo.<br />
-¿Y esto?<br />
-Hard para Brainrotten &amp; Fugue.<br />
-¿Todo esto?<br />
-De momento&#8230;<br />
-¿Cable ethernet categoría 6? ¿No hay cableado?<br />
-UTP categoría 3.<br />
-Ese vale, hombre.<br />
-Entonces vas tú y montas allí-. Me mira. Mi índice de pandosidad le indica que no es buen momento para discutir sobre el tema.<br />
-Vaaaale&#8230; ¿¿Cuántos ordenadores??<br />
-El más moderno es un Celeron a 1.8GHz. Si ves qué tal, nos vamos apañando. O lo usamos de servidor, porque tampoco tienen. A tu sabia elección lo dejo.<br />
-Jodeeer&#8230; conforme está el presupuesto&#8230;<br />
-¡Tio! ¡Es Brainrotten &amp; Fugue! ¿Qué puede ir mal?<br />
-Ya, ya&#8230; claro&#8230; ale, ya está, firmadito.<br />
-Vale. Anda, cúrsalo tú todo, que yo necesito un café de verdad. Voy al bar.<br />
-Voy contigo y así..- dice Flash. Se levanta de la silla y se dispone a seguirme pero cuando me ve la cara se sienta muy despacio.- O mejor me quedo y voy repasando lo de las IPs&#8230;<br />
-Ah. Sí. Mejor.- No estoy para socializar con seres que acaban de aprender a andar sobre los cuartos traseros.</p>
<p>Intento llegar al bar antes de dormirme. En el ascensor me encuentro a $Hyperboss con cara de pocos amigos. Nos miramos. Serios.</p>
<p>-¿A dónde vas?- me pregunta con su voz de me voy a comer a alguien.<br />
-Al bar. Necesito café.<br />
-Voy contigo. Necesito whisky.</p>
<p>Esta empresa es así. De buena mañana y empinando el codo. Luego que si compramos empresas marrones y amariconadas que para que funcionen necesitan una inversión de puta madre que ya veremos si recuperan. Pero oye, qué sabré yo del negocio del farfullo oxigenado. Yo a lo mío que es la tortura del luser.</p>
<p>Entramos en el bar y el camarero, a fuerza de vernos todos los días nos pone lo que queremos sin decir más que buenos días. Al menos alguien competente, oye.</p>
<p>-¿Qué tal por Brainrotten &amp; Fugue?- Me dice el jefazo con la mirada clavada en el vaso.<br />
-Ah, de puta madre. Marrón.<br />
-¿Marrón? No me hables en tu idioma. Dime qué pasa allí.<br />
-Marrón. Hay un marrón en la informática alucinante. Un marrón organizativo. Un marrón con el personal. Marrón, vaya. Mire donde mire, veo marrón.<br />
-Vaya tela. Por lo menos son rápidos fabricando. Los datos que me ha pasado Al Right son cojonudos.<br />
-¿Y de dónde se los ha sacado el colega?<br />
-Se los pasó el gerente de Brainrotten &amp; Fugue.<br />
-¿Y quién los ha contrastado? &#8211; Se me queda mirando como el que ve Telecinco por primera vez. Una mezcla de asco y terror.<br />
-Mierda- escupe por fin y se mete medio vaso del tirón.<br />
-Un negocio redondo, ¿eh? ¿Y no sería mejor dar marcha atrás?- Ese puntito de luz, a lo lejos: esperanza.<br />
-No puedo. Ya he dado mi palabra. Y eso es sagrado.<br />
-¿Y la pasta? Mire que esa también es sagrada&#8230;<br />
-Sí, eso sí-. ¡Pluf! Punto luminoso a tomar por culo.<br />
-Vamos, que estamos jodidos.<br />
-Mariano, ponme otro.<br />
-Pues yo mañana me voy con el bellastampa de Right a ver si apañamos aquello. Que no les falta más que hacer la contabilidad en tablillas de arcilla con caracteres minoicos.<br />
-Encima eso, que ahora hay que montarles la oficina.<br />
-Y los servidores, y la red, y el software&#8230; una joyita-. Otro medio vaso.<br />
-Madre mía&#8230; en fin, móntalo y que funcione. Al te ayudará con la gente y se va a encargar de la organización del personal. Y si no chuta, se va a la puta calle.<br />
-$Hyperboss, no se puede ir tentando así a la gente de buena mañana.<br />
-¿A qué te refieres?<br />
-Nada, nada, cosas mías.</p>
<p>Yo me subo de nuevo a la oficina y $Hyperboss se va al bar de enfrente. No le gusta que le vean tomarse más de dos copas seguidas en el mismo bar. Me imagino lo que debe estar pasando por su cuerpo: millonada invertida en un Mercedes que corre mucho y gasta poco y resulta que le han vendido un 2CV de una tal Mercedes, señora sana y previsora que corre mucho para coger el autobús y gastar poco en gasolina.</p>
<p>Mientras voy subiendo las escaleras me sueba el bambiduber.</p>
<p>-Sistemas itinerantes, comuníquese en clave de fa.<br />
-Wardog, ¿dónde están mis ficheros?<br />
-Donde tú los hayas dejado. Probablemente en la papelera.<br />
-No, no están.<br />
-¿Seguro que sabes dónde los dejaste?<br />
-Que sí, coño, están en el servidor, donde me dijiste que había que guardarlos para que los metieras en los buckets esos y&#8230;<br />
-Backups. Espera&#8230;-saco el móvil y le hago ping a mi interlocutor, que a la sazón es usuario y no luser. Responde. Uy qué mal&#8230; ping al servidor. No responde. No puede ser. Ping. No,mierda, ¡no!. &#8211; Te llamo en un momento.<br />
-Pero mis ficheros&#8230;<br />
-Abre tu mente. Escucha. Que te llamo en un rato. Fuma. Café. Échale la culpa al informático. Fóllate un sacapuntas. Ahora te llamo yo.</p>
<p>Cuelgo y salgo escopetado hacia el CPD. Llamo a MKII por el camino.</p>
<p>-Sist&#8230;<br />
-¡Dónde cojones está Flash!<br />
-En el CPD.<br />
-¡Insensato! ¡A qué cojones le has mandado allí!<br />
-Nada, para que lo vea, hombre, que vea un CPD organizadito y que mantenga así sus servidores.<br />
-¿Y lo mandas sólo?<br />
-Es que yo estoy con&#8230;<br />
-¡Que este tío tiene más peligro que el bautizo de un gremlin!<br />
-No será para tanto, hombre&#8230;<br />
-¿Que no? Tírale un ping a Tripaguarra1, salao&#8230;<br />
-No responde&#8230; oye, ¿por qué jadeas?<br />
-Me sale solo cuando voy corriendo a cortarle las piernas a alguien a la altura del cogote.<br />
-No creo que&#8230;<br />
-No creo qué, no creo qué&#8230; tienes menos seso que el certamen de Miss España, peazo cabrón-. Cuelgo y guardo el teléfono mientras sigo corriendo hacia el CPD. Veo luz. Entro en tromba y miro directamente hacia donde está Tripaguarra1. Ahí está Flash, con las manos en el teclado y el rostro descompuesto.-¡Al suelo hijo de puta! &#8211; grito en plan SWAT.<br />
-¡¿Qué pasa?! ¡¿Qué pasa?!- No acierta a mirarme y a contener la vejiga salvo con grandes esfuerzos.<br />
-¿Qué cojones estabas haciendo?<br />
-Nada, nada&#8230;<br />
-¿Y esa pantalla de instalación windows server?<br />
-Yo&#8230; yo&#8230;<br />
-¿Tú no habías venido a mirar?<br />
-Sí, pero&#8230;<br />
-Ni pero ni hostias. ¿Qué cojones has hecho?<br />
-¡Nada!<br />
-Más te vale. ¿Y qué pretendías hacer?<br />
-Es que he venido a ver esto y al poner el monitor en este he visto que windows no arrancaba y lo iba a reinstalar por quitaros trabajo.<br />
-Yo te mato. Te mato, te resucito, te vuelvo a matar, te zombifico y te doy los sesos de El Máquina II de merienda para que por una puta vez en tu vida tengas algo de cerebro dentro aunque esté medio corrompido. ¿Hasta dónde has llegado?<br />
-Pues iba a particionar porque el disco duro está mal.<br />
-Apártate de la consola. Muy despacio. Y contra la pared-. Meto la mano detrás del rack y saco el látigo de siete BNCs con terminadores.  Lo chasqueo en el aire. Acojona que no veas. Saco el disco y reseteo el servidor. Contengo la respiración hasta que empiezo a ver la secuencia de arranque de linux. Y eso en un Proliant es un rato de puta madre. Respiro aliviado. Miro a Flash y sigue acurrucado contra la pared. Chasqueo el látigo de nuevo.- Ven aquí.<br />
-¿Qué&#8230; qué me vas a hacer?<br />
-Esto, terrorista, es linux. No windows. No usa windows.<br />
-Pero no arranca, se queda ahí la rayita parpadeando y no hace nada.<br />
-No tiene que hacer nada. No hay ventanas. Mira que os lo dije. Que no se toca. Que caca. Tira p&#8217;arriba que yo te vea. Y que no se te ocurra volver a tocar nada sin un adulto delante.<br />
-Yo sólo quería ayudar.<br />
-Si fuera por lo que yo quiero ahora mismo te estaría viendo los tendones de la espalda en directo. Tira. Y deja de mirar el látigo o te doy con el de siete wide SCSI. ¡Vamos!</p>
<p>Sale por el pasillo como alma que lleva el diablo. Marco el teléfono del que me llamó antes para confirmar que ya puede llegar a sus ficheros.</p>
<p>-¿Y qué pasaba?<br />
-Nada, ratas en el CPD&#8230; todo controlado.</p>
<p>Clic.</p>
<p>Llego al despacho y MKII parece una gallina con su pollito asustado debajo del brazo. Si me tenía que haber traído el LART y haberme quedado solo a latigazos.</p>
<p>-No me digas que es verdad que has sacado el LART. ¿Eso no era una frikada tuya?<br />
-Es una herramienta de trabajo. Y da gracias que era el de BNCs.<br />
-¡Pero si no ha hecho nada, hombre!<br />
-¿Qué te parecería tener que levantar un servidor de ficheros con un saco de gigas de datos de usuarios?- Mira con severidad a su pollito. El pollito agacha la cabeza.<br />
-Iba a formatear a Tripaguarra1. Si te digo yo que este tío si no se corre se pega un martillazo en la cabeza a ver si reseteando lo consigue.<br />
-¡Pero hombre Flash! ¿Cómo se te ocurre?<br />
-Es que como se quedaba en negro y no veía las ventanas, pensé que estaba fastidiado e iba a resinstalar windows para quitaros trabajo.<br />
-Hombre, Wardog, tenía buena voluntad, no saber no es pecado&#8230;<br />
-Un momento-. Abro el armario y saco el LART wide SCSI.- Vamos a llevarnos bien.  No saber &#8220;algo&#8221; es lo más normal del mundo. No saber preguntar merece por lo menos, un latigazo por cada mega perdido. Si yo ahora, fíjate, que estoy pelín tenso por aquello de que me tengo que ir al culo del mundo a ver si puedo convertir un nido de cucarachas en, por lo menos la puta jaula de un hámster,  tengo que arreglar la cagada monumental de un cenutrio con buena voluntad, como comprenderás me entran unas ganas terribles de aprender anatonía.<br />
-Pues sí que estás fino tú, hijo-. Me dice El Máquina II.<br />
-Ni te imaginas-. Me siento en mi silla.  Me revuelvo incómodo. Bah, me voy a fumar. Me levanto y salgo del despacho. Al llegar al final del pasillo oigo cómo Flash le dice a MKII: &#8220;¿Éste está loco o qué?&#8221;. Me doy la vuelta sigilosamente, asomo la cabeza por la puerta y le digo a Flash:</p>
<p>-No, no estoy loco. Y tengo un oído como el de una cierva.</p>
<p>El muchacho brinca en la silla y MKII ahoga una respuesta. Mal, MKII, mal&#8230; yo pensaba que éramos compañeros y fíjate&#8230; no dejas de ser un diplomero con corbata.</p>
<p>Vuelta al ascensor. Bajo en agradable soledad hasta la calle. Saco un pito y lo enciendo con ansia. Le pego una gran calada mientras miro al cielo, nubes blancas que van rodando sobre los edificios. Seguramente, siglos de llover, evaporarse, viajar, llover y repetir el ciclo mojando todo lo mojable ha hecho que, al rozar los edificios la gente que hay dentro se impregne de imbecilidad.</p>
<p>En esas estoy cuando un señor de nariz y mejillas rojas me pide un cigarro. Saco, le doy y le ofrezco fuego.</p>
<p>-Pues qué quiere que le diga. Si cada vez que uno de éstos la caga se castiga el hígado, no llega a la jubilación.<br />
-Sholo me he toomado una coopita. Para pasar el mal rato.<br />
-Ya, ya, no apure mucho el cigarro no sea que se me inflame y tengamos un disgusto.<br />
-Quéeee graciooosho eresh&#8230; shi yo te contratlé por tu shentido del humor, no como el eshstirado de El Máquina II&#8230;<br />
-Que sepa, que si no me resbalase todo de aquella manera, ahora mismo mi autoestima estaría dañada.<br />
-Tienesh razón, a lo mejor me ha sentado mal la copita&#8230;<br />
-Puede. Oiga, ¿y qué tal un aumentito de sueldo, ahora que es jueves?<br />
-No. No estoy tan borracho.<br />
-Joder. Ya no arrastra las eses. Lo que le escuece un poquito y lo alegremente que tira lo mucho-, le digo riéndome. Me mira con media sonrisa, se ha despabilado de golpe.<br />
-¿Y tú cuándo te vas?<br />
-Pues estoy esperando a que mi compañero de piso y faena de señales de vida.<br />
-¿No ha llegado?<br />
-Nop.<br />
-¿Y dónde está?<br />
-Ya me he vuelto a dejar la bola de cristal usb en el despacho, cagontó.<br />
-Menos coñas. Llámale al móvil. Que venga ya.</p>
<p>Busco su número, marco. Suenan cinco tonos.</p>
<p>-Gñflsi?<br />
-¡Hombre, Al! ¡Buenos días! ¡El sol brilla y los pajaritos cantan, menos los que atropellan los coches, claro!<br />
-Guieflres Wargos&#8230;<br />
-Nada, que dónde andas.<br />
-Buef en la gama goder&#8230; en la gama&#8230; estoy fundido&#8230;<br />
-Aaaah, que la señorita está cansada&#8230; pues mira, que estaba yo en la oficina preparando las cositas para ir a Brainrotten &amp; Fugue, preparando el terreno y eso. Y pensaba reunirme contigo y tal, por trazar un plan y ver cómo nos lo montamos.<br />
-Ffffff&#8230;. bayana, bayana hacemos todo esho.<br />
-¿Mañana? No sé yo, creo que pasado mañana me entregan la maquinaria, así que habría que ir pensando en&#8230;<br />
-Gue no&#8230; gue tengo sueniooo&#8230;.<br />
-Espera, que te despabilo a ti también-. Le paso el móvil a $Hyperboss. Uno pedo y el otro modorro. Verás tú.<br />
-¿Al? ¿Dónde estás? ¡Cómo que en un atasco! ¿Un accidente en la autopista? ¿Y qué se ha estrellado? ¿Un jumbo contra un talgo? ¡Le quiero en la sala de juntas en media hora!</p>
<p>Se queda mirando el teléfono. Ve cómo los segundos de duración de la llamada van aumentando. Que no sabe cómo colgar y ha perdido la salida dramática. Me da el teléfono visiblemente cabreado y se mete en el edificio farfullando que hay demasiados ficus en la recepción. Y entre la primera planta y la azotea no veas: uno delante de cada ordenador. Al ya no está al aparato, claro, estará decidiendo si mea o se ducha o todo a la vez.</p>
<p>Por lo menos hay una reunión para trazar un plan, o algo. O eso creía yo. Mi parte ingenua siempre me juega estas pasadas.</p>
<p>Media hora justa después llegó Al Right, sin afeitar y con la marca de la almohada grabada en la cara. Yo le estaba esperando sentado en uno de los cómodos sillones de la entrada. Después de lo de ayer, no es mi prioridad atender a los lusers. Que manden a Flash a formatearlos.</p>
<p>El tío entra por la puerta desmadejado. Le salgo al encuentro y me mira indignado.</p>
<p>-¿Cómo me haces ésto?<br />
-Acabamos de empezar, macho.<br />
-¡Bah! ¿Y $Hyperboss?<br />
-En la sala de juntas.<br />
-¿Sigue cabreado?<br />
-Nah, ahora mismo debe estar en pleno bajón, hace ya más de una hora que salió a &#8220;desayunar&#8221;.<br />
-Vamos entonces.</p>
<p>Vamos juntos a la sala de juntas y entramos. $Hyperboss está sentado en una silla del centro de la mesa. Un café de máquina humea entre sus manos. Al recela al entrar. Le tiene auténtico miedo.</p>
<p>-¡Buenos días otra vez!- digo en voz bien alta mientras entro y me siento de manera casual en una silla enfrente de $Hyerboss. Me mira sin verme y simplemente pregunta:<br />
-¿Ha venido ya Al?<br />
-Sí, estoy aquí, $Hyperboss- dice Al desde la puerta tímidamente<br />
-Pasa, joder, no te quedes en la puerta como un pasmarote.</p>
<p>Al pasa, se sienta a mi lado y suelta su maletín- ¿qué cojones llevan los de su calaña en el maletín?- e intenta taparse la cara en la parte que tiene marca de sábana. $Hyperboss hace como que no lo ve. Se queda mirando su café.</p>
<p>-¿Qué cojones pasa con Brainrotten &amp; Fugue?- El tono es bastante neutro, y parece que se lo esté preguntando al café. Al Right se tensa en la silla.<br />
-Bueno&#8230; el caso es que no es exactamente como habíamos pensado&#8230;<br />
-Te pago una fortuna para que eso no pase. Brainrotten &amp; Fugue debería ser como habíamos pensado. Y si no lo era, lo deberías haber sabido.<br />
-Yo&#8230; bueno, la verdad es que no está tan mal. ¿No es así, Wardog?<br />
-Oh, sí, lo cierto es que es no está tan mal. El café es excelente. Y eso es algo de agradecer con la de trabajo que tenemos allí-. Ale, miradita de odio.<br />
-Vale, Al.  Ayer cuando hablamos te dije que te irías a vivir allí con Wardog hasta que esa empresa sea rentable.<br />
-Sí, claro&#8230;.<br />
-Yo estoy realmente emocionado con el plan-, digo con fastidio.<br />
-¿Cuándo os vais?- pregunta $Hyperboss.<br />
-Mañana nos trasladamos y pasado mañana empezamos a trabajar allí-. dice Al. Yo me lo quedo mirando fijamente con cara de sorpresa. Qué pronto traza éste los planes. Menos mal que ya tengo los cacharros en danza.<br />
-Pues no quiero sorpresas. Quiero resultados.<br />
-Por supuesto.<br />
-Y si no tengo resultados, tú tendrás un resultado que no te gustará.<br />
-Entendido, $Hyperboss, pero tranquilo, no se arrepentirá.<br />
-Eso espero. Y ahora, si me disculpáis&#8230;- &#8220;tengo que llorar como un niño&#8221;, completo yo.</p>
<p>Terminada la reunión, salimos de la sala y Al suspira sin disimular.</p>
<p>-Oye, ¿cuándo tenías pensado decirme que mañana nos trasladamos al infierno?<br />
-Esto&#8230; estaba improvisando. Ahora busco un piso y mañana hacemos la maleta y nos marchaos.<br />
-Menos mal que me ha dado por pedir los cacharros a primera hora y los tendremos listos para pasado mañana. Capullo.<br />
-¡Verás cómo entre los dos terminamos enseguida!<br />
-¡Verás cómo no!- le digo con mi mejor sonrisa y el dedo corazón enhiesto.</p>
<p>Le dejo con la palabra en la boca y me marcho hacia el despacho. MKII está hablando distendidamente con Flash.</p>
<p>-Como sigáis perdiendo el tiempo aquí el colega no se forma en la puta vida.<br />
-Un descansito, hombre&#8230;- me dice MKII.<br />
-$Hyperboss está en plan despidos. No digo más.<br />
-Joder. ¿Qué le has hecho ahora?<br />
-Nada, es cosa de Al Right.<br />
-Vaya, qué raro. Lo normal es que se cabree por tu culpa.<br />
-Ya ves, todo el mundo puede hacerlo.</p>
<p>Flash no abre la boca ni me mira directamente. Busco el LART y lo guardo en una bolsa. Parece que eso le relaja un poco. Le miro y se pone de repente a repasar sus notas muy atento. A lo mejor conseguimos hacer de él un hombre hecho y derecho. O aunque sea a medias.</p>
<p>-Flash&#8230; &#8211; se tensa como un arco.<br />
-Di&#8230; Dime, Wardog.<br />
-Mañana me voy para Brainrotten &amp; Fugue. ¿Algo que deba saber? ¿Algún muerto en el armario?<br />
-Mmmmnop, allí todo está perfectamente, no caigo en nada que debas tener en cuenta.<br />
-Teniendo en cuenta que hay que tirarlo todo y hacerlo nuevo&#8230; vale. Gracias.</p>
<p>Me siento en mi mesa y me pongo a redactar mi lista de cosas a revisar. Miro las notas que tomé en la visita a Brainrotten &amp; Fugue y voy moviendo tareas arriba y abajo hasta que me queda un plan de ataque inicial. Nada elaborado, simplemente un guión para no tirarme de los pelos en aquella mierda gigantuosa.</p>
<p>¡Bimbambidubi! ¡Dubi!</p>
<p>-Sistemas a lo loco, a lo loooco, a lo loco y olé. O así. Quién eres y qué coño pasa.<br />
-¡Pues estamos finos hoy! Que soy Gargamel. Que no me va el teléfono.- Oh, tanto tiempo sin putearle&#8230;<br />
-¿Y me estás llamando con&#8230; el zapatóno?<br />
-Muy gracioso. Con el móvil.<br />
-Ah. ¿Algún mensaje en pantalla?<br />
-No, la pantalla está apagada.</p>
<p>Joder. Otra vez. La culpa la tienen las películas americanas esas donde el teléfono tiene un cable gigantuoso y lo mueven por toda la habitación. El gilipollas de Gargamel quiere hacer lo mismo cuando habla sin caer el pobre en que el teléfono es IP y aunque el cable ethernet se lo dejamos larguito a ver si se tropezaba y se abría la cabeza con el canto de la mesa, el de alimentación es corto y se desconecta a la que hace de yanqui. Y mira que se lo hemos dicho.</p>
<p>-Pues ahora no puedo ir, estoy muy ocupado.<br />
-Pues necesito el teléfono.<br />
-Que sí, mira, comprueba tú  una cosa, haz el favor.<br />
-Dime.<br />
-Busca debajo de la mesa una cajita negra que pone Alcatel con dos cables, uno gordo por un lado y uno fino por el otro.<br />
-Grfmlf&#8230; Vale, lo tengo.<br />
-Bien, es el adaptador de corriente. Separa el cable gordo de la caja y asegúrate de que quedan separados. Puedes llevarte un calambrazo.<br />
-Ya está.<br />
-Ahora coge un clip y en el agujero del cable gordo, hurga un poco para ver si se ha metido algo que impida hacer contacto.<br />
-Vale, espera&#8230; GRPFLS&#8230; Ya está, ¿esto no dará calambre, no?<br />
-¿Has separado el cable de la caja?<br />
-Sí.<br />
-Pues entonces no debería haber peligro- MKII y Flash me miran alucinados. Estoy pidiendo a un luser que meta objetos metálicos en un enchufe. No sé de qué se extrañan.<br />
-Bueno&#8230; voy a ver si&#8230; ¡JODER! ¡JODER! ¡ME CAGO EN LA PUTA! ¡DIOOOS!<br />
-¡No me digas que te ha dado calambre!<br />
-¡Pues claro que me ha dado calambre! ¡Hostias! ¿A quién se le ocurre hacerme meter un clip en el cable?<br />
-¿En el cable? ¡Hay que ser idiota! ¡En el agujero donde se mete el cable!<br />
-Pero si me dijiste&#8230;<br />
-Que da igual, no te has muerto, no podemos hacer nada. Enchufa el cable otra vez, y la punta del cable fino al puto teléfono. Y no hagas el yanqui, leche.<br />
-¡Se lo voy a decir a $Hyperboss!<br />
-Tú mismo. Le gusta saber que sus empleados de confianza meten los dedos en los enchufes.</p>
<p>Clic.</p>
<p>Algo va mal. Armo una de las gordas y no me regodeo. No lo disfruto. Algo ha cambiado dentro de mi. Es algo negro e insidios. Es&#8230; es odio. Un odio profundo y vengativo que nace en la vesícula biliar y sube hasta la garganta agarrándose, agazapándose para saltar al cuello del luser que tenga en frente. La ira del BOFH. Aquí se va a liar gorda, muy gorda.</p>
<p>¡Bimbambidubi! ¡Dubi!</p>
<p>-Sistemas. Presto a matar. ¿Quién eres y qué quieres?<br />
-¡Soy Atila! ¡Que no puedo imprimir!<br />
-¿Por qué impresora?<br />
-¡Por  la grande!<br />
-¿Tienes el documento en pantalla?<br />
-¡Si!<br />
-¿Has guardado cambios?<br />
-Todavía no.<br />
-Un segundo&#8230;- shutdown /m \\atila-pc  /f /r /t 0<br />
-¿Ahora imprime?<br />
-¡Esto se ha reiniciado sólo!<br />
-¡MWAHAHAHA! ¡Seguro que después de arrancar te las apañas para ponerle papel a la puta impresora!</p>
<p>¡Bimbambidubi! ¡Dubi!</p>
<p>-Sistemas, el Día del Tentáculo ha llegado.<br />
-Wardog, que mi pantalla se ha quedado en negro.<br />
-Y tu cerebro. ¿Quién coño eres?<br />
-Rosaurita- coño, la medio-secretaria-medio-nada de Atila.<br />
-Ah. Vale, pulsa control, mayúsculas, alternar derecho, la tecla de retroceso, el cero en el teclado numérico, el escape y el botón de encender la pantalla.<br />
-¿Todo eso?<br />
-No, te lo digo por vicio.<br />
-Espera que pido ayuda, no tengo tantos dedos&#8230;- se ausenta un momento. Los dos que tengo al lado me miran con cara de no creérselo. Me encojo de hombros y sigo esperando con el teléfono en el hombro.<br />
-Oye, Wardog, repite, que ya tengo ayuda, por favor.<br />
-Bien, era control, mayúsculas, alternar derecho, la tecla de retroceso, el cero en el teclado numérico, el escape y el botón de encender la pantalla.<br />
-Pues no va.<br />
-Probad de nuevo.<br />
-No, no va.<br />
-Pues entonces ve a buscar a Atila y a ver si entre los dos encontráis el diferencial, que ha metido el dedo en el enchufe y habrán saltado los plomos.<br />
-¿Que qué?<br />
-Que si no hay luz, no toques los huevos a informática. Bonica.</p>
<p>Arf, arf, arf&#8230; ¡Sangre! ¡Quiero sangre!</p>
<p>¡Bimbambidubi! ¡Dubi!</p>
<p>-¡Sistemas!<br />
-Wardog, ¡el servidor de fax no funciona!<br />
-¡No jodas! ¡Espera que lo compruebe!- Miro, y obviamente funciona. Miro el documento que está tratando de enviar el imbécil que tengo al otro lado del teléfono. Oh. Precioso. En blanco.<br />
-Oye, que estás mandando un mensaje en blanco, melón.<br />
-¡Es que esto es un lío!<br />
-Naaada, mira, pincha en inicio, ejecutar y escribe ele de Lérida, o de Orense, g de gato,  o de Orense, f de Francia, f de Francia y pulsa intro.<br />
-¡Ala! ¡Que se ha cerrado esto!<br />
-Obvio. Para lo que lo usas&#8230; manda el papel con la máquina de fax, capullo, ya que no sabes usar una impresora de fax.</p>
<p>Clic. Arf, Arf&#8230;</p>
<p>¡Bimbambidubi! ¡Dubi!</p>
<p>-Sistemas, abierto hasta el amanecer.<br />
-Pues tampoco va la máquina de fax, espabilao.<br />
-Mándame uno al 999 666 7777.<br />
-Voy. Espera&#8230;<br />
-Sí, yo espero&#8230;- saco unas barritas de cereales y ofrezo a mi estupefacto público. No quieren. Bueno, peor para ellos. Al cabo de un rato veo un fax entrante en el servidor. Obviamente, en blanco. Mete el papel del revés.<br />
-Oye, que ya tengo localizado el problema. Cuando yo te diga, pulsa y mantén pulsado el 5 para que el fax emita el diagnóstico, ¿vale?<br />
-Vale.</p>
<p>Abro writer y  escribo &#8220;No sé usar la impresora de faxes ni meter un puto papel en la máquina manual. SOY GILIPOLLAS&#8221;. Aumento la tipografía hasta que cabe una letra por hoja y se lo mando por fax a mi interlocutor. Espero hasta que empieza a transferir y le digo al niño:</p>
<p>-¡Dale al 5! ¿Salen papeles?<br />
-¡Sí, ya salen! ¡Hostias qué letracas!<br />
-Es normal, estará desconfigurado. Si eso las vas colocando en el pasillo por orden y me llamas cuando tengas el mensaje completo, ¿vale?<br />
-Vale, gracias.<br />
-De nada, salao.</p>
<p>¡¡MWAHAHAA!! ¡¡Estoy vivoooo!!!</p>
<p>-Wardog&#8230; esto&#8230;<br />
-Sí, ¿MKII? ¿Puedo ayudarte en algo?- le digo tono tenebroso.<br />
-No, esto&#8230; ya que mañana tienes que salir de viaje&#8230; ¿por qué no te tomas el día libre?<br />
-¿Oh, no te importa?<br />
-En absoluto, hombre, en absoluto.<br />
-Si te hago falta me llamas y vengo, ¿eh?<br />
-Tranquilo, tranquilo&#8230;</p>
<p>Recojo mis bártulos y me largo sin mirar atrás silbando una <a title="Una alegre melodía" href="http://www.youtube.com/watch?v=Pr8VzZvnQQA">alegre melodía</a>. Al me asomo al pasillo del pavo del fax y el tío sigue yendo y viniendo a la máquina a por más papelitos para colocar mientras sus compañeros se despollan por lo bajini. Me dan ternura y todo, oye.</p>
<p>Salgo del edificio y me voy a casa. Hago la maleta y lleno el depósito de los dos coches a cuenta de la empresa. La Chuchi me nota raro. Más alegre, dice. Y se sorprende cuando le digo que he dejado de fumar. Así. De golpe.</p>
<p>Al día siguiente fui  a recoger a Al Right. Me llamó la noche anterior y quedamos en que cada semana llevaríamos un coche, pero al final él quiso llevarse el suyo también.</p>
<p>Unas cuantas horas de coche después, llegamos a $BrainrottenCity. Sigo las indicaciones del GPS para llegar al piso que ha alquilado Al. Que dice que no ha escatimado en gastos, el tío. 200m cuadrados de lujo y comodidad, que ya que vamos a pegarnos la currada padre, por lo menos que estemos a gusto en las horas de descanso.</p>
<p>Llegamos sin incidentes al destino, salvo porque el inmueble tenía pinta de victoriano. Más ano que víctori, dicho sea de paso. Igual es uno de esos pisos restaurados que molan un huevo. Al llama al propietario y esperamos en el bar de enfrente a que venga. Al cabo de un rato viene un señor rechoncho y sudoroso que nos conduce a nuestro nidito. La escalera ya me dio mala espina por eso de que faltaban tramos de barandilla, pero cuando el colega abrió la puerta y vi que la fauna del interior del inmueble corría a buscar refugio, se confirmaron mis sospechas: Al elige piso igual que compra empresas.</p>
<p>Las paredes no están hechas para tocarlas, se caen a cachos. El suelo cruje bajo mis pies y todas las lámparas tienen una generosa capa de polvo protector. Si trabajo en Brainrotten &amp; Fugue durante todo el día y tengo que dormir en Brainrotten &amp; Fugue Hills, casi que prefiero irme al raso.</p>
<p>Le comento muy amablemente al casero que he dormido en cuadras más limpias y, aprovechando el momento hago una foto a una pelusa que está devorando a una cucaracha bajo el sofá y se la mando a $Hyperboss con el texto &#8220;Aquí va a dormir Rita. Yo me voy a un hotel&#8221;. Al, rojo como un tomate se pone de mi parte y nos vamos dejando al pobre hombre en el pasillo, con los animalitos rodeándole en plan Blancanieves post apocalíptica.</p>
<p>Entramos en el coche y Al saca el portátil. Localiza un apartahotel con buena pinta, vamos a mirar y nos registramos. Bien, así sí. Limpio, con las comodidades justas. Con lo fácil que hubiese sido esto desde el principio&#8230;</p>
<p>Deshacemos las maletas, cargamos el armario del baño y salimos a comprar algunos víveres indispensables, como cerveza, panchitos, salsa picante y jamón.</p>
<p>Cargo a Al Right con la compra y le mando al hotel, que yo tengo que ir a la farmacia. No rechista, después de la cagada del piso. En el apartahotel saldrá un poco más caro, pero chico, ni punto de comparación.</p>
<p>Localizo una farmacia y compro una jeringuilla. La farmacéutica no hace más que mirarme los brazos. &#8220;Es para rellenar el pavo, digo yo&#8221;.</p>
<p>Vuelvo a &#8220;casa&#8221; y me preparo algo de cena. Se ha hecho infinitamente tarde. Esto está en el puto culo del mundo. Mientras Al se prepara una omelette aux fines herbes du Camp Profit o así, por la cantidad de cosas que le está echando a los huevos, yo voy al baño, me aseo y me voy a la cama. De paso, y ya que estoy, cargo la jeringuilla con tabasco y lo inyecto por tres veces en la pasta de dientes de Al. El resto lo meto en el bote de desodorante. Tabasco bien invertido.</p>
<p>Me dedico a charlar con mi esposa hasta que Al, presa de una alegría inconmensurable grita como un poseso y corre por el apartamento buscando qué beber. Me asomo al pasillo y le veo en calzoncillos amorrado a una botella de agua.</p>
<p>-¿Qué coño te pasa?<br />
-¡Mi pasta de dientes arde! ¡Quema mucho!<br />
-¿Que quema?<br />
-¡Its hot! ¡Pica!<br />
-Ah, que te estás amariconando, las pasta de dientes española es así de recia. Mañana compra pasta infantil sabor a fresa, si ves qué tal. Un tema&#8230; mi cerveza ni tocarla. Nasnoches.</p>
<p>Comento la jugada con mi señora y nos carcajeamos un rato. Saco un libro y me dispongo a leer un rato antes de dormir hasta que se calme el colega.</p>
<p>Al cabo de un rato, y cuando encontró la leche se calmó y dejó de blasfemar en la lengua de Shakespeare. Apagué la luz y a dormir. No llevaría ni diez minutos sobando cuando un grito inhumano me despertó.</p>
<p>-HOLY SHIIIIIT! MY ARMPITS ARE BURNING! WARDOG SON OF A&#8230;- asomo la cabeza por la puerta de mi habitación y me lo veo corriendo por el salón como un pollo sin cabeza con los brazos en cruz, como si fuese un niño haciendo el avión pero en plan grotesco y blasfemante.<br />
-¿Tampoco aguantas el desodorante? Chico, te va a sentar mal esta ciudad. Lo mismo te da alergia.  Anda, vete a dormir.<br />
-¡Has sido tú!<br />
-¿El qué?<br />
-¡Has puesto algo en mi desodorante!<br />
-¿Por quién me tomas? ¿Crees que yo le haría eso a un compañero? ¿Tengo acaso motivos para hacerte putadas? ¡Estará caducado, joder!- Pongo mi mejor cara de indignación.<br />
-Claro. Perdón, Wardog, no sé qué es lo que pasa&#8230;</p>
<p>Me meto en mi dormitorio muy indignado. Ay lo que te queda, capullito. Mañana será un día duro. Y dormir en el mismo apartamento que un tío que se pone desodorante para dormir va a ser digno de contarse. Al va a pagar cada día que pasemos aquí. Uno por uno.</p>
<p>Todo sea por darle la razón y que terminemos pronto.</p>
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		<title>Un nuevo mundo</title>
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		<pubDate>Tue, 11 Jan 2011 10:29:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Wardog</dc:creator>
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		<description><![CDATA[No suelo apostar dinero en juegos. Pero cuando El Máquina II me dijo de apostarnos cincuenta euros al Trackmania, no quise rechazar su regalo. No es que yo sea tan bueno jugando a eso, es que él se estrella sí o sí hasta con las rayas del suelo. Y pagó religiosamente. Poco sospechaba yo que [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>No suelo apostar dinero en juegos. Pero cuando El Máquina II me dijo de apostarnos cincuenta euros al Trackmania, no quise rechazar su regalo. No es que yo sea tan bueno jugando a eso, es que él se estrella sí o sí hasta con las rayas del suelo. Y pagó religiosamente. Poco sospechaba yo que iba a vengarse tan pronto.</p>
<p>Suprakillminds va merendándose empresas por el mundo. Se ve que le gusta adquirir empresas, así a lo Microsoft, pero en su ámbito, que es el de los porlanios bujetizados. Básicamente lo que hace es comprar la empresa y mantener el personal, con lo cual, para la gente que trabaja ahí no hay más cambio que la adopción de las cosillas de Suprakillminds y que su propietario tiene la opción de seguir currando en la empresa a sueldo. Poco misterio, en general, y conforme están las cosas, aún pueden estar contentos.</p>
<p>En general las cosas, si están bien en la empresa adquirida, no se toca mucho. Nos toca hacer un poquito de integración y a correr. Otra cosa es lo que pasa con Brainrotten &amp; Fugue Inc. Que ahí la tienes, una empresa con nombre pomposo que te cagas, que eso lo dices en el bar mientras te tomas el cafelillo y la gente piensa &#8220;eh, mira, ahí va un triunfador, trabaja en Brainrotten &amp; Fugue&#8221;. Los cojones.</p>
<p>Cuando tocó ir a domar al personal, resultó que El Máquina II,  en calidad de Hiperdirector de Cosas con Enchufes y Teclas tenía que ir un congreso sobre Gestión de Certificados de Micro$oft para Gente con Corbata in-e-lu-di-ble. Así que me tocó ir a mi. Y su madre aún huele a lentejas de segunda mano. Este muchacho tiene muy mal perder.</p>
<p>La doma (que no monta) de personal es un proceso normalmente inocuo e indoloro. Es cosa de &#8220;señores, esto ahora va a funcionar así y así&#8221;. Punto pelota. La gente se pone a trabajar, la cagan un par de veces, se les corrige y te olvidas de que existen hasta que se rompe algo.</p>
<p>Pero Brainrotten &amp; Fugue es otro cantar. Cuando, de la manita del director de Cosas de Comprar Gente fui a la sede de la empresa en cuestión, que, a la sazón, está en el puto culo de España, a la altura de Almorranilla del Peloinfecto, supe que aquello iba a ser duro. Cuando el GPS dijo que habíamos llegado a nuestro destino, miré a Al Right, nuestro director de Comprar Gente con mi cara de &#8220;No me jodas&#8221;. Y mira que estoy acostumbrado a cosas raras. Pero el tío es un optimista de nivel 87 con +20 de carisma y +76 de resistencia al desaliento.</p>
<p>-¿Por qué me miras así?<br />
-¿Qué cojones es este antro?<br />
-¡Ah! Es un edificio de estilo clásico. Con solera, que decís en España.<br />
-No jodas. Solera. Solera tiene un buen vino. Esto es una puta ruina.<br />
-Te equivocas. Este edificio ha alojado a Brainrotten &amp; Fugue desde su fundación en 1943. Es un edificio de porte inconfundible .<br />
-Indistinguible.<br />
-¿No se dice inconfundible?- aún tiene problemas con el castellano, el pobre.<br />
-A veces. En este caso es indistinguible de un montón de mierda. Mira, a ambos lados hay edificios inconfundibles. Con sus carteles gordos, sus ventanas grandes, sus fachadas limpias&#8230; Y si miro entre esos edificios inconfundibles, soy incapaz de distinguir &#8220;eso&#8221; de un montón de mierda. No sé si me explico.<br />
-Los informáticos estáis obsesionados con lo nuevo. Lo clásico tiene un valor incalculable.<br />
-Eso le habrás dicho a $Hyperboss para comprar esta bazofia.<br />
-Es una empresa que nos será rentable, te lo aseguro.<br />
-Estoy seguro de ello. En fin, vamos al lío.</p>
<p>Salimos del coche. Al Right se ajusta la corbata mientras yo me cuelgo la mochila con todo lo imprescindible para un BOFH en el campo de batalla y enciendo un pitillo. Miro hacia lo alto, hacia la fachada del edificio. Podría describirlo durante dos párrafos enteros. Pero al final, cualquiera podría resumir mi descripción en un gigantesco, claro, conciso y compacto &#8220;marrón&#8221;. Es un edificio marrón. Desde fuera sabes que dentro de ese edificio marrón, no hay más que marrones. Gente marrón. Muebles marrones. Y marrones que me voy a tener que comer. Al, sin embargo, observa el edificio con los brazos en jarras y una sonrisa de oreja a oreja. Mientras exhalo una bocanada de humo casi puedo ver desfilar por su mente infinitos tonos de colores fosforitos y delicadas mariposas que se posan sobre los hombros de alegres trabajadores. Y yo voy apretando el culo por si me encuentro con un dildo con alas y aviesas intenciones.</p>
<p>Tiro el pitillo a medias y Al coge su maletín resuelto e impaciente. Vamos hacia la puerta. El tirador es dorado. O lo fue. Ahora es marrón con motitas doradas. La puerta cruje. Dentro nos espera una recepcionista. La mujer es el prototipo de belleza orca. Pequeñaja y regordeta acecha la puerta desde una mesa marrón repleta de papeles y bandejas, y por supuesto, el teléfono. Lleva indumentaria negra, pasada de moda en los 80 (y eso que yo de moda entiendo lo justo para no ponerme la bragas de mi mujer a modo de pasamontañas). Tiene dos cejas: una sobre los ojos que le da la vuelta a la cabeza y otra debajo de la nariz que parece ser un aditamento aerodinámico que evita la entrada de aire en los oídos a altas velocidades. La de encima de los ojos oculta afortunadamente unos ojillos porcinos, redondos, opacos y extraviados. Uno mira a la Estación Espacial Internacional y el otro ojo está pendiente de la evolución del núcleo de la tierra. Para rematar, una profusa melena de apariencia sedosa y aseada brota de sus fosas nasales, pero pese a sus esfuerzos por disimularlo, no llega a ocultar por completo esa sorprendente verruga doble: una pequeñita encima de una más grande. Conste que no soy muy dado a prejuzgar a la gente por su aspecto físico (aunque sí, por su lenguaje corporal). Si hubiese juzgado a la pobre mujer por su físico, me habría salido un &#8220;esta es una bruja de las que meriendan bebés nonatos con salsa de bilis&#8221;. Pero no. Es peor.</p>
<p>-Qué queréis-. Ese fue todo el saludo que pronunció la buena moza. Y que el FSM me libre de hacer juicios sobre una persona con apariencia de bruja, voz de bruja, modales de bruja, vestida de bruja y que huele a bruja. Pero esta tía me cae mal, fíjate. Abrí la boca para hacerme amigo suyo, pero justo cuando iba a hablar, Al, se me adelanta.<br />
-Buenos días, señorita-, Inmediatamente  miro a los dedos cortos y regordetes de la buena moza y veo que efectivamente, no lleva alianza. Al es un crack.- Venimos de Suprakillminds, tenemos una reunión concertada.<br />
-Ah, ¿y éste?- dice señalándome a mí. Nuevamente Al, casi asustado se me adelanta.<br />
-Viene conmigo. Es el subdirector de Sistemas, viene a evaluar el estado informático de la empresa-. Mi cabeza gira noventa grados para mirarlo con los ojos muy abiertos. ¡Anda! ¿Que soy subdirector de algo? ¡Y yo pensando que era puta! Pues esto se merece una subida de sueldo para celebrarlo, hombre.<br />
-¿Seguro?- dice mirándome de arriba a abajo. Vaqueros, camiseta BOFH, chupa de cuero. Normal.<br />
-Por supuesto, señorita-. Al Right es un tío rápido como el rayo. Nada le afecta.<br />
-Pasad a la sala de juntas, que aviso a la gente-, chirría la brujita.<br />
-Gracias-. Al se dirige hacia donde apunta el dedo grotesco de la recepcionista.<br />
-Gracias-, le digo yo con mi mejor sonrisa-. Tu amabilidad es directamente proporcional a tu belleza.</p>
<p>Un gruñido sale de sus órganos fonadores mientras me alejo y ella marca un número de teléfono. Sigo a Al y entramos en la sala de juntas. Es realmente grande. Asombrosamente grande. Una mesa larga como un día sin pan y sillas a porrillo descansan sobre una alfombra que conoció tiempos mejores. Creo que está hecha de mamíferos extintos, por la pinta. Debe tener unos 10.000 años. Examino rápidamente la sala buscando elementos tecnológicos que me sirvan de ayuda para la presentación, doma y no-monta de lusers. Tras un rápido recuento, localizo todas las ayudas tecnológicas disponibles: tres interruptores para tres lámparas de araña de aspecto pesado, cuatro varillas de cuatro estores, cuatro ceniceros de bronce, seis enchufes y una pared despejada. Gracias, Brainrotten &amp; Fugue. Menos mal que traigo la mochila hasta las orejas.</p>
<p>Al se coloca estratégicamente frente a la puerta doble, apoyado de manera casual sobre la mesa. Es la viva estampa de la amabilidad. Su lenguaje corporal dice &#8220;¡Ey! ¡Soy un tío simpático! ¡Veréis cómo os gusta lo que os voy a decir! ¡Alegraos! ¡He traído caramelos y vaselina! Le pregunto si ha traído alguna presentación que quiera mostrar y me dice que no le hace falta nada de eso. Bueno. Las palabras acertadas no necesitan apoyo visual. Ya, y el buen código es autoexplicativo, no te jode.</p>
<p>Al poco rato empieza a gotear gente por allí. Yo, fiel a mi costumbre, me sitúo en el lugar más oscuro que puedo encontrar, lo cual no es complicado, puesto que la sala, aún con todas las lámparas encendidas y el día de mierda que hace fuera no ayudan en nada. Me divierto observando cómo Al saluda extendiendo la mano y la gente lo esquiva hábilmente pegándose a las paredes. Se van sentando lo más lejos posible de nosotros, y los que llegan más tarde ponen cara de fastidio por ver que se tienen que sentar al lado -y saludar-  a Al Right. Al, por supuesto, permanece inamovible en su mundo de optimismo y felicidad absoluta. Los individuos &#8211; e individuas-  se han ido sentando alrededor de la mesa de juntas en silencio, pero han dejado tres asientos libres al final de la mesa, en el extremo más alejado de nosotros. Imagino que ahí se sentarán los peces gordos.</p>
<p>Poco me equivocaba.  De los últimos, llegaron tres personajes encorbatados y enfundados en trajes de chaqueta. Se nota que no suelen gastar esa ropa a diario, porque no les queda bien. O eso o que no saben comprarse ropa de su talla. Uno de ellos, el que marchaba al frente, va directamente a saludar a Al. Es un tío gigantesco. Debe superar con holgura los dos metros y casi el metro y medio de ancho. Calculo que sus ciento ochenta kilos no se los quita nadie. Tiene cara de bonachón, rolliza y colorada, sonrisa afable y un par de ojos brillantes y de apariencia astuta que me divisan inmediatamente al entrar en la sala. Me saluda levantando la barbilla y salgo de mi rincón para estrecharle la mano. Cuando me acerco, Al ya se ha presentado de nuevo y le ha dado la mano. Cuando me toca a mi, mis veinticinco centímetros de envergadura palmar no dan para estrechar semejante sartén de teflón. Eso no es una mano. Eso es un muestrario de pollas equinas. Estruja una cosa mala. El tío es efusivo y está contento. Quién lo diría, cuando va a desprenderse de una empresa que huele a rancio abolengo y tradición familiar desde por lo menos, setenta y dos generaciones. En efecto, es el Gran Jefe. Mateo Iatevi, se llama. Nos presenta a los dos cacharros que van con él. Uno de ellos debe rozar la jubilación o estar pésimamente conservado. Su nombre es Esteban, Esteban Cansado. Pequeño y encorvado, con unas bolsas en los ojos como si las cuencas hubiesen sacado la basura. Cuatro pelos le quedan en la cabeza, que no se ha molestado en peinar. El apellido le va que ni pintado. Es la viva imagen del cansancio. Cuando me presento y le doy la mano, recibo una merluza. Una mano fría pero sudorosa, sin fuerza. El tercero es un tipo rubio y el mejor vestido de los tres. Gomina como para frenar un tren bala a tumba abierta con la cabeza, traje de marca, zapatos relucientes, sonrisa ensayada y mirada de inteligencia ausente. Esa clase de mirada que denota que detrás hay un imbécil capaz de adaptarse rápidamente al cambiante ritmo de una conversación pero que es incapaz de razonar nada por sí mismo. Un trepa. Luis Ubido, asistente de Esteban Cansado y, según sus palabras, su sucesor como gerente cuando él se jubile. Y lo está deseando, añado yo.</p>
<p>Ocupan sus puestos al final de la mesa y nosotros al principio. Si ahora viniese un mayordomo a servirnos la cena, y encendiese unas velitas, esto ya sería una película de terror de las malas. El panorama es desolador. Hay alrededor de treinta personas en esa sala y el silencio se puede coger, estirar y hacer una pelotilla como con un moco de los verdes.</p>
<p>-¿Alguien quiere tomar algo antes de que empecemos? La señorita Montse Truosa puede traernos lo que quieran-, truena la voz del señor Iatevi. Silencio general.<br />
-Pues a mi me gustaría tomar un café, por favor-, solicito con mi mejor sonrisa. Inmediatamente la gente pide de todo. Curiosamente, a las diez y media de la mañana, el whisky corre con una facilidad pasmosa. Esteban pide un poleíto. Aquí mi primo Al, un simple vaso de agua.</p>
<p>Mateo pide todo a la señorita Montse Truosa, quien quiera que sea, y la sala se queda en silencio de nuevo. La gente se mira nerviosa las manos. Parece como si no se las hubiesen visto nunca y les sorprendiese que tuviesen tantos dedos. Al cabo de un rato, llega mi amiga la recepcionista empujando un carrito con las bebidas, que deja en la puerta y se larga sin decir ni media palabra. La gente se levanta y coge su bebida. Yo hago lo mismo. Pongo azúcar al café hasta que fragua y me siento tranquilamente. Es bueno.</p>
<p>Al se levanta y no le hace falta solicitar atención. La gente, abrazada a su bebida, gira inmediatamente la cabeza en su dirección, como esperando mansamente que les parta un rayo. Al relaja el ambiente presentándose a él mismo y a mi ante la concurrencia. Comienza su charla estándar de hora y media en la que explica a la gente que su trabajo en teoría debería cambiar muy poco, puesto que Brainrotten &amp; Fugue ha sido siempre una empresa solvente y de calidad reconocida en el mercado y cuarenta bobadas más explícitamente confeccionadas para subir la moral al ganado y que además, se alegren de que ahora su jefe vaya a ser otro. Durante esa hora y media no hay preguntas, pese a que Al les anima a que le hagan todas las que necesiten. Por lo que conozco a Al, es un maestro de la arenga, un tío capaz de vender radiadores a un tuareg a mediodía. Pero en este caso, el ganado no responde. Abrazados a los vasos, mantienen la mirada fija y parece que no hablen el mismo idioma. Bovinos perdidos.</p>
<p>En un momento dado, y viendo que no responden, saca su portátil y pide un proyector. Uno de los asistentes, ante una indicación de la mano de Mateo Iatevi sale como alma que lleva el diablo en busca del proyector. Madre mía, qué solícito es el jodío. Al cabo de cuarenta segundos vuelve con algo en la mano. Pero o eso no es un proyector, o no he visto en mi puta vida algo tan sofisticado. Se lo pone a Al sobre la mesa y vuelve satisfecho a su sitio. En efecto. En mi puta vida he visto un proyector así. Mide como diez centímetros de largo por dos de ancho en su parte más gruesa. Es amarillo chillón con una tapa negra. Es un puto marcador fosforito. Tiene huevos la cosa. Al deja caer la boca y se queda fijo en la marca del rotulador. Le pongo la mano en el hombro y le digo:</p>
<p>-Tranquilo, que he traído el pico.</p>
<p>Me mira y asiente. De la mochila saco un alargador de corriente  de ocho metros y lo enchufo en uno de los enchufes que antes localicé, y pongo el miniproyector en marcha. La gente alucina pepinillos con el despliegue. Se oyen cuchicheos en la sala. Retiro un par de cuadros de la pared que hay detrás de Al y enfoco el cacharro.</p>
<p>Al retoma su explicación usando el powerpoint estándar de aleccionamiento de masas borreguiles. Me siento, me clavo la cajetilla de tabajo en la ingle, me molesta, la saco y me pongo a juguetear con ella en la mesa. Al verme, varios borregos se ponen a fumar como si tal cosa. Pues yo también. Al sigue explicando cosas, procedimientos, jerarquías y cosas de esas  que a mi me la bufan enormemente pero que se ve que a ellos les ha de interesar. Continúa el hombre exponiendo las ventajas competitivas y las posibilidades de promoción al trabajar para una corporación como Suprakillminds. Mira que es la primera vez que me como un marrón de estos, pero es que ya me suena todo, es todo demasiado típico. Miro hacia la mesa e inmediatamente todo el mundo se pone tenso como la cuerda de un arco. A ellos también se la bufa.</p>
<p>Mi compañero el compras también lo ha notado y acelera la presentación hasta un nivel absurdo. Al terminar, enciende la luz y pide preguntas.</p>
<p>-¿Nadie? Bueno&#8230; descansaremos un poco y volvemos en diez minutos.</p>
<p>En completo silencio la gente se escabulle por la puerta. Al se sienta a mi lado y guarda en silencio su portátil. Con mi segundo pitillo me lo quedo mirando. Él hace que no se da cuenta.</p>
<p>-Un público duro, ¿eh? Menos mal que es una presentación de fagocitador y no un monólogo del Club de la Comedia, si no, te hubiese visto cubierto de frutos de solanácea.<br />
-Joder. En la puta vida. En la puta vida han dejado de preguntarme algo. Algo. Lo que sea. Un poco de atención, hombre.<br />
-Al menos cuando has dicho que los salarios los regula la central y eso. Podían haber preguntado si a la baja también.<br />
-Aunque fuera eso. Pero ni flores.<br />
-Vale. Pues ahora me toca a mi, ¿no?<br />
-Suelta tu rollo y salgamos corriendo.<br />
-Me temo que no. El Máquina II me ha dicho que debo hacer un análisis preliminar. Y eso puede incluir una visitita guiada por el antro este. Evaluación preliminar, me ha dicho. Para saber qué hemos de romper y tal.<br />
-Madre mía.<br />
-Pero Al, ¡si en eso no tardo nada! Verás qué rápido va esto -La sonrisa de Al se ha convertido en una mueca de desánimo. Mola.</p>
<p>Al cabo de diez minutos ya teníamos a la gente meadita y habían tenido tiempo de ponernos verdes. Silencio en la sala. Expectación. Al me mira. Escribo rápidamente en la pantalla de mi móvil: &#8220;preséntame, coño&#8221; y se la muestro. Hace una mueca de disgusto y se levanta.</p>
<p>-Mi compañero, Wardog, subdirector de Sistemas- jo, cómo mola el cargo- procederá ahora a exponer nuestro sistema de trabajo para que tengan una idea previa de cómo habrá que trabajar de manera compatible con Suprakillminds. Wardog, por favor.</p>
<p>Me levanto de la silla y me quedo mirando a la concurrencia. Muy despacio. Ellos me miran en silencio.  Una lámina de parqué cruje. Mola. Si tirase el portátil hacia la pared que tengo en frente pararía en seco a los dos metros. Silencio denso como melaza. Al tose. Vaaaale.</p>
<p>-Como ha dicho mi compañero- algunos se sobresaltan. A lo mejor no se esperaban que hablase- todo en Suprakillminds está jerarquizado y la informática no se queda atrás. Cada usuario tiene su posición en el organigrama y permisos esenciales para&#8230;- todos en modo borrego. Vale. El guión de El Máquina II lo usaré para limpiarme el culo cuando me cague en esta empresa.- Despedirles a todos.</p>
<p>De repente todos se sobresaltan y empiezan a cuchichear.</p>
<p>-Bien, y ahora que tengo su atención, vamos al lío. Esto va a ser rápido. A evaluar. Que levante la mano el que trabaje en contabilidad.</p>
<p>Un par de ellos levanta la patita.</p>
<p>-Bien, señores. ¿Nivel de excel?<br />
-Superior.<br />
-Superior, vaya. ¿Saben usar las funciones de estadística?<br />
-Claro.<br />
-¿Desviación estándar?<br />
-Por supuesto.<br />
-¿Tablas y gráficos dinámicos?<br />
-También.<br />
-Impresionante. ¿Cálculo de celdas en barco de elipses?- Dudan un momento.<br />
-Sí.<br />
-Vaya, estoy impresionado. Sobre todo porque eso me lo acabo de inventar. Creo que mienten.</p>
<p>Al se escandaliza y se tapa la cara. Los dos pardillos se hunden en la silla con la intención de desaparecer. Iatevi los mira con furia, aunque deja entrever un poco de sorpresa.  Cansado sonríe de medio lado. Ubido parece súbitamente interesado por las grietas del techo. Es un apasionado de la tectónica de la escayola.</p>
<p>-Sigamos. ¿Facturación? ¿Quién lo lleva?-Tres manitas se alzan tímidamente. A por elloooos oeeeee&#8230;.- Encantado, señores. Y señora. Díganme, ¿cómo se factura en la empresa?<br />
-Bien.<br />
-Me alegro por ello. Si se facturase mal, seguramente no nos hubiese interesado comernos su empresa. Somos alérgicos a eso-. Al se tapa la cara y quiere desaparecer.- Me refiero al proceso.<br />
-¡Ah! Los de almacén meten las cosas en cajas y nos traen unas notas con lo que tenemos que facturar.<br />
-Pelín laborioso, ¿no?<br />
-Un poco. Hacemos el albarán y la factura y la imprimimos.<br />
-Ah. ¿Y si un cliente la quiere por correo electrónico?<br />
-No se puede hacer eso.<br />
-¿Ah no? ¿No se puede imprimir un PDF?<br />
-¿El PDF es un fax?<br />
-No, un formato de fichero portátil. Para enviarlo por email y tal.<br />
-Ah, pues es que no tenemos correo electrónico, eso lo tienen sólo los de comercial.<br />
-Vaya, ni que fuese un privilegio. Aún así, los de comercial pueden enviar la factura por email, ¿no?<br />
-Supongo que si nos dan PDFs de esos se los podemos rellenar y que los manden ellos.<br />
-Claro, claro, estoy convencido-, joder- Creo que vamos a terminar pronto por aquí.<br />
-¿Quién usa procesadores de texto?</p>
<p>Una mano se levanta tímidamente. Jo.</p>
<p>-¿Quién usa el word?- Un chorro de manos se levanta inmediatamente.- Bien. ¿Quién sabe formatear texto?<br />
-¡Jejeje! ¡Eso no se puede hacer porque se estropea el ordenador! ¡A mi me vas a pillar!- Luis Ubido ha hablado.<br />
-Don Luis, amigo mío, nadie ha hablado de formatear el disco duro, sino el texto. Negrita, cursiva y esas cosa.<br />
-Ah. Yo sí sé hacer eso, claro.- A por tí que voy.<br />
-Bien, bien&#8230; ¿Qué tal se lleva con el corrector ortográfico?<br />
-Perfectamente, pero no lo necesito.<br />
-Qué tontería, pues claro que no. ¿Y la combinación de correspondencia?<br />
-¿Eso es lo de las cartas?<br />
-Se puede decir que sí.<br />
-Pues sí, me manejo.<br />
-Estoy impresionado, de verdad. Y me imagino que será un virtuoso e la sangría.<br />
-Eso sí que no, no insinuará que bebo en el trabajo, ¿no?- Ole tus huevos. Un momento. Nadie se ríe por lo bajini. Todos me miran. Joder. Qué percal.<br />
-Pues debería- suelto. Al me da una discreta patada.<br />
-¡Pero bueno!<br />
-La sangría del procesador de texto se refiere a la separación  del inicio del texto con respecto al inicio de la línea. No se bebe. Y me imagino que la combinación de correspondencia la hará por el método de la baraja, claro.<br />
-Vale, no sé usarlo. Eso no significa nada, ¿no? Para eso está el informático&#8230;- Luisito, Luisito. Mal vas por ese camino. El ambiente se va poniendo tenso por momentos. Me encanta. Sonrío a Ubido apaciguador y muestro las palmas de las manos pidiendo calma.<br />
-Claro que no, el informático no está para eso. Pero ese es otro tema, ¿no es verdad, señor informático?</p>
<p>El informático me mira sorprendido. Refugiado detrás de una taza de café pretendía pasar desapercibido.</p>
<p>-¿Cómo&#8230;? ¿Cómo lo ha sabido?</p>
<p>Casi nada. Camiseta de Enjuto Mojamuto, botas militares, tic nervioso en la pierna, barba de cinco días, gafas, pelo descuidado, vaqueros rotos, aire distraído, miradas curiosas a los cacharros que tengo en la mesa, trastea continuamente con el móvil y tiene unas ganas de largarse de allí que no se las salta un gitano.</p>
<p>-Intuición. Y que llevas un rato largo conectado con el móvil a  173.192.174.195, seguramente buscando algún cacharrito USB molón-. Me mira con la boca abierta.<br />
-¿Cómo se ha enganchado a la red? ¡Si está encriptada!<br />
-Con WEP. Eso es como cerrar la puerta de casa con cinta aislante.<br />
-Pues es de 128 bits, así que no será tan floja.<br />
-Usted perdone, señor ingeniero. Luego hablamos.</p>
<p>Al Right se revuelve incómodo en la silla. El ambiente se va encendiendo. Mejor será arreglar el tema un poco.</p>
<p>-Señores, tampoco quiero insistir demasiado en el tema de la competencia del personal en cuanto al tema de informática, o más bien de la ausencia de ella. En el fondo, casi todas las sedes andan por el estilo. No se me va a ocurrir ni  siquiera plantear un plan de formación porque soy consciente de que todos ustedes están demasiado ocupados amasando el aire como para siquiera plantearse aprender a usar sus herramientas. Si quieren seguir pegando martillazos con el mango están en su perfecto derecho-. Hago una pausa para ver si alguien se queja y me lo puedo comer. Esta empresa me recuerda mucho a una que conocí tiempo atrás. Todo el mundo baja la cabeza y se mira las manos. Silencio absoluto en la sala. Se oye en el techo el tap-tap-tap característico de las ratas. Pues vale. &#8211; Si embargo &#8211; ale, todas las cabezas erguidas de nuevo; se creían que ya había terminado-, resulta que en Suprakillminds necesitamos que su sistema se integre con el nuestro de manera bidireccional. Esto quiere decir que los datos que nosotros enviemos los tiene que tratar su sistema y los que ustedes nos envíen deben entrar sin problemas en el nuestro.<br />
-Bueno, pero eso lo hace el informático y ya está-, escupe un anónimo de los del whisky.<br />
-Y dale. Que no. Dejad al informático en paz. Ya hablaré yo con él para que me explique cómo está montado el ERP y vemos qué hay que tocar. Pero los datos enviados y recibidos los tratan los responsables de esos datos. Ustedes. ¿Alguna pregunta?</p>
<p>De sobra sé yo que no, así que sigo.</p>
<p>-Como veo que les ha sonado tan a chino que no se atreven a formular una pregunta tan simple como &#8220;¿Y eso cómo lo haremos?&#8221; entiendo que van ustedes a colaborar en todo lo que se les pida. Eso incluye trabajar de verdad-. Un murmullo se levanta en la sala como una estampida de adolescentes acercándose. Un cabreo considerable me parece intuir al principio, pero se trata de un error de percepción mío. No es cabreo. Mateo Iatevi está con cara de perro y la gente le está gritando que no, que ellos trabajan mucho. Que se lo curran un montón y que están agobiadísimos. Miro a Al y está resoplando. Me mira y puedo leer en sus ojos &#8220;Para ya, joder&#8221;. Sonrío.</p>
<p>-Señores, señores, calma-. Ni puto caso. Cojo aire. Suelto un silbido cabrero. Acto seguido se hace el silencio. Creo que a Al le va a dar una apoplejía o algo.- No se sulfuren. En Suprakillminds tenemos una metodología de trabajo. Y ahora su jefe es Suprakillminds. Dejen al señor Iatevi tranquilo. No pasa nada. Relax-. Me miran desconfiados.- Sólo hay que aprender a hacer las cosas a nuestra manera.<br />
-Porque usted lo diga. Aquí se trabaja como toda la vida.<br />
-No.<br />
-¿Y por qué no, si se puede saber?<br />
-Porque trabajar como siempre les ha llevado a que Suprakillminds les compre la empresa. Y queremos que esto sea rentable. ¿No le parece?<br />
-Y vas a ser tú el que me enseñe, ¿no? ¡Treinta años llevo en esta empresa! ¡Treinta!<br />
-Y yo tres horas. El tiempo es relativo.<br />
-A mi nadie me va a enseñar a estas alturas a hacer mi trabajo, faltaría más.<br />
-¿Y cuál es su tarea, si no es indiscrección, señor&#8230;?<br />
-Blas Tardo. Recepción de pedidos.<br />
-Ah, bien. ¿Y cuántos pedidos puede recepcionar en un día bueno?<br />
-¡Hasta cien!<br />
-¿Usted sólo?<br />
-Por supuesto que yo solo.<br />
-¿Y si le digo que ahora tendrá que recepcionar una media de 700 diarios?<br />
-¡Eso es imposible! ¡Hay que meter más gente! ¡Nadie puede picar 700 pedidos diarios!<br />
-Pues lo hará usted. Con las herramientas apropiadas. Así que sí, yo le enseñaré a trabajar.</p>
<p>Silencio en la sala. Blas Tardo se mete la lengua en el culo. Miradas bajas. Recuento de dedos. Bien, basta de circo.</p>
<p>-Señores, por mí la reunión ha terminado. Pueden retirarse todos excepto el informático.- Salen en estampida y sólo dos o tres se despiden de mí o de Al. Eso demuestra que el porcentaje de seres humanos aptos es del 7-8%. Jodido lo tenemos. El informático se queda en la sala mirándome con cara de interrogante. Los jefazos me preguntan si ellos también tienen que irse.</p>
<p>-Como quieran, vamos a hablar de aspectos técnicos.<br />
-Entonces nos marchamos.<br />
-Perfecto.<br />
-Señor Right, ¿nos acompaña a visitar la empresa?- Al, feliz de volver a su terreno acepta encantado. Me acerco a la cafetera mientras salen y lleno dos tazas. Le doy una a mi homólogo y voy cargando azúcar en la mía. No habla. No me mira. Espero que sólo esté alienado.</p>
<p>-¿Cómo te llamas?<br />
-Flash-. ¡¡<a href="http://www.youtube.com/watch?v=uh8KVG8j68I">AHAAAAAAA</a>!!<br />
-¿Tienes formación en esto?<br />
-Ingeniero Técnico.<br />
-¿Sistemas?<br />
-Gestión.<br />
-Bien, no importa-. Me mira ofendido. ¿Qué he dicho? Seamos amables- Quiero decir que la formación no es relevante. Me valdría con la EGB aprobada-. Sigue ofendido.- Es decir, que la gente válida es válida independientemente de los papeles-. Ahora se indigna. Bueeeno.- Y tus papeles molan mucho-. Se relaja un poco.<br />
-¿Cómo has roto el cifrado de la red?<br />
-Con la chorra, pero eso no importa ahora. Vamos al lío. ¿Con qué sistema operativo trabajáis?<br />
-Con windows.<br />
-¿Versión?<br />
-98 en casi todos los puestos.<br />
-¿Sabes que ya no hay soporte para eso desde hace siglos?<br />
-Si funciona&#8230;<br />
-Whatever. ¿Y para servidores?<br />
-No tenemos.<br />
-¿No tenemos sistema operativo?<br />
-No, no tenemos servidores.<br />
-No me jodas. ¿Y cómo trabajáis aquí?<br />
-Con carpetas compartidas. Se van copiando los documentos que se necesitan y sobre eso se trabaja.<br />
-Ole. Ahí, eficiencia. ¿Algún ERP?<br />
-Ya te he dicho que no tenemos servidores.<br />
-ERP es un programa de gestión. Para gestionar recursos y eso, para que la información esté accesible a la peña de un vistazo, no teniendo que mirar mil ficheros. Estadísticas, informes&#8230; esas cosas.<br />
-Aquí se hace todo eso a mano.<br />
-Ahí, productividad a tope. Bueno, en el fondo eso me facilita las cosas.<br />
-¿Y la red?<br />
-Bien.<br />
-Número de puestos, cableado, topología, esas cosas.<br />
-Eso lo lleva una empresa de fuera. Puestos habrá cincuenta o así.<br />
-Yu-pì. ¿Y por qué lo lleva una empresa de fuera?<br />
-Porque yo no sé montar los cables.<br />
-Lo de mirarlo en internet no&#8230;<br />
-Es que no tengo herramientas&#8230;<br />
-Valen 10€.<br />
- &#8230; y tampoco sé usarlas.<br />
-Y el de la empresa externa es tu cuñao. Fijo. Bien, olvidémoslo.<br />
-Ponte en el caso de que un ordenador revienta. El que sea. Uno gordo, el de las facturas mismo. ¿Qué hacemos?<br />
-Formatearlo.<br />
-Con dos cojones. ¿Y los datos?<br />
-¿Qué datos?<br />
-Coño, los del usuario ese. ¿Hay backup?<br />
-Ah, pues no sé.<br />
-¿Cómo que no sabes? ¿Tienes toda la información distribuída en los puestos y no hay backups?<br />
-Es que eso yo no lo llevo.<br />
-Pues a ver quién, tú eres el administrador de sistemas, macho.<br />
-No sé, eso lo hará cada uno.<br />
-Bien, ¿les has dicho que lo hagan?<br />
-No, yo no.<br />
-Así que no. Si un ordenador revienta se formatea y se vuelve a generar todo el trabajo.<br />
-Eso es.<br />
-Y no te parece una pérdida de tiempo. ¿A que no?<br />
-Pues un poco sí, pero a ver, yo no tengo la culpa.<br />
-Bueno, eso es discutible. Como administrador del sistema eres responsable de los datos y de su accesibilidad. Y hablando de eso, me imagino que dominio no tienes implementado.<br />
-Eso es como un grupo de trabajo, ¿no?<br />
-Vale, no tienes. Vamos bien. Te voy a apuntar a un curso de formación.<br />
-Con la de trabajo que tengo&#8230;<br />
-¿Como por ejemplo?<br />
-Tengo que formatear seis ordenadores.<br />
-¿Por?<br />
-¡Uf! Uno ha pillado un virus,  otro que no imprime, otro que no arranca, el otro que no entra en red&#8230;<br />
-Chico, para, para. Para todo eso no hace falta formatear nada.<br />
-¡Como que no!<br />
-Como que no. Eso se repara.<br />
-Pues yo siempre formateo.<br />
-Y siempre pierdes los datos.<br />
-No queda otra.<br />
-Hombre, montar el disco en otro PC, hacerte una imagen, sacar sólo los datos imprescindibles si aún arranca. Lo que sea.<br />
-Qué obsesión por los datos, ¿no?<br />
-¿Pero cómo que obsesión, criatura? ¡Pero si es que conservar la información es parte fundamental de tu trabajo!<br />
-Ah, pues no, aquí no. Yo me limito a formatear los que no van y a atender a la gente que no sepa hacer algo.</p>
<p>Me quedo callado pensando en qué hacer con semejante deshonra para la profesión. Es difícil. Las directrices desde las altas esferas es usar los recursos humanos disponibles. Y me temo que aunque les diga que esto no es humano no me van a dejar comprarme otro. Será por lo de quedar bien con la gente. Flash me está mirando. Su cara es impenetrable. Pareciera que él mismo hubiese descubierto el BOFH-Zen y aún no saberlo. Madre mía. Al tío es que se la suda todo.</p>
<p>-¿Cuánto tiempo llevas en la empresa?<br />
-Ocho años.</p>
<p>Y en ocho años no le han mandado a tomar por culo. Al menos conocerá a la gente. Eso siempre es un punto a favor. Madre mía. La que se me viene encima&#8230; Tengo que llamar a MKII.</p>
<p>-Discúlpame, tengo que llamar por teléfono.<br />
-Disculpado-. Y se queda en el sitio. Pues bueno, entérate.</p>
<p>Marco el móvil de MKII. Un tono, dos tonos. Tres tonos. Será posible. Oculto ID de llamada. Llamo. Descuelga al segundo tono.</p>
<p>-Sistemas, le habla&#8230;<br />
-Un hijo de puta como un piano de cola. Tú esto lo sabías cabrón-. Se echa a reír.- No te rías tanto, machote, tenemos jauría de Lusers añejos y&#8230;  tenemos un LOFH.<br />
-No me jodas.<br />
-De los gordos-. Flash me mira de hito en hito sin entender. LOFH: Luser Operator From Hell. El peor de los lusers.<br />
-¿Cómo es?<br />
-La puta definición.<br />
-Dios.<br />
-Exacto. ¿Se te ocurre algo?<br />
-¿Es prescindible?<br />
-Tú dirás. Pregunta en RRPH. Verás lo que te dicen.<br />
-Vaya mierda.<br />
-¿Infectamos?<br />
-¿A qué nivel?<br />
-A todos. No hay nada.<br />
-Yo no puedo.<br />
-Serás cabrón&#8230;<br />
-Vas a tener que infectar tú.<br />
-No, si me lo temía. Bueno, vale, luego le mando un email a $Hyperboss. Esto me lo van a pagar precio de unobtainium.<br />
-No te pondrán pegas.<br />
-Ya lo sé. Vete preparando el billetero, aquí van a Casios de rollo todavía.<br />
-Madre mía-. Flash sigue perplejo, no se está enterando de una mierda.<br />
-¿Mandamos al LOFH a reciclaje?<br />
-¿Tan mal está?<br />
-Peor. Está en modo ameba.<br />
-Joder.<br />
-¿Te encargas tú de hacerle un hombre?<br />
-Me lo estoy pensando. No sé si es peor infectar o reciclar. ¿Tan mal está, de verdad?<br />
-Es una ameba de pecho, sin estrenar. Un papel en blanco.</p>
<p>Se le oye resoplar y tabletear con un bolígrafo en el borde de la mesa. Está pensando con qué se queda. Ni lo uno ni lo otro es plato de gusto, pero yo sé qué me va a tocar, dados mis antecedentes.</p>
<p>-Mándame al LOFH, yo lo reciclo.<br />
-Vale, pero no me lo certifiques mucho, que se quedan tontos.<br />
-Vaaaale&#8230; Suerte.<br />
-Tus muertos. Y los de Al. Pedazo de compra.</p>
<p>Cuelgo y enciendo un pitillo. Ofrezco a Flash y coge uno. Me fumo medio cigarro mirando a la nada. Joder. Tengo que infectar del todo. A todos los niveles. Decimos infectar cuando hay que montar algo gordo en una empresa para que funcione decentemente. La infección puede darse tanto en los niveles más básicos de la red como en aspectos organizativos. Aquí hay que hacerlo todo. Todo es todo. Y hay que reciclar al bicho. Me han dado un destornillador y me han puesto delante una mina de hierro. Y tengo que montar un portaaviones. Yupi.</p>
<p>-¿Qué es un LOFH?- pregunta de pronto Flash.<br />
-Tú. Y te vamos a reciclar.<br />
-¿Me vais a despedir?<br />
-Te vamos a reciclar. Tengo mis dudas en cuanto al resultado, pero al menos la carcasa es humana.<br />
-No te entiendo.<br />
-Que te vas a ir a Suprakillminds. Planes de formación, prácticas con El Máquina II, mi jefe.<br />
-¿Y le dices cabrón a tu jefe?<br />
-Céntrate. ¿Has oído lo que te he dicho?<br />
-Si que tengo que ir a la central a hacer un cursillo.<br />
-Un cursillo no. Un curso intensivo. Te tienes que poner a tope. Y más te vale que lo hagas rápido.<br />
-¿Y quién hará mi trabajo?<br />
-Yo.</p>
<p>Me mira extrañado. Respiro despacio, no hay que perder la calma. Su cara de oveja disecada no dice mucho. Dudo que dentro de esa cosa que tiene encima del cuello haya nada funcional.</p>
<p>-¿Y cuándo me voy?<br />
-En cuanto me des las contraseñas.<br />
-No hay, excepto las de la wifi y el correo, que lo lleva la otra empresa.<br />
-Con dos cojones. Mañana te quiero en Suprakillminds.<br />
-¿Me llevo comida?<br />
-Eso te lo damos allí. Pero llévate ropa para la semana.<br />
-¿Para la semana?<br />
-O para el mes si quieres.<br />
-Yo pensaba que era en el día.<br />
-Nah, en cinco minutos, no te jode.<br />
-Pues voy y vengo.<br />
-¿Te vas a hacer cuatrocientos kilómetros todos los días?<br />
-No, claro.<br />
-Pues eso. Haz las maletas y mañana te quiero allí. Yo me vendré aquí a arreglar esto un poco.<br />
-Vale, pero&#8230;<br />
-¿Algún problema? Y no, no te lo digo con ánimo de desprecio, pero escúchame bien. No tienes ni idea, el control de los datos de la empresa no vale una mierda, el tiempo de respuesta es largo y peligroso y depende de que la reparación no implique la destrucción de los datos. Cada noche es una cuenta atrás para la destrucción de la información de la empresa, y duermes bien. No administras, no proteges, no desarrollas, no te preocupas. Pero he de reconocer que me gustaría dormir como duermes tú.<br />
-Pero&#8230;<br />
-Formación o paro- faroleo.<br />
-Vale. Pero lo que yo te iba a preguntar es si me llevo un cuaderno o algo.</p>
<p>Treinta y cinco años tiene el pavo. Al no daba crédito en el viaje de vuelta. Su semblante de habitual alegría, energía y optimismo se había esfumado. Pobre. Ahora va a ser mi compañero de piso. Porque al enterarse $Hyperboss del percal, le ha nombrado ipso-facto director interino de Brainrotten &amp; Fugue.  A veces pienso que $Hyperboss iba para BOFH.</p>
<p>Esto va a ser duro. Muy duro. Se abre ante nuestros ojos un mundo por descubrir.</p>
<p>Y no me va a gustar.</p>
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		<title>Cazando a Gargamel</title>
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		<pubDate>Thu, 02 Sep 2010 10:18:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Wardog</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

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		<description><![CDATA[El Máquina II y yo hemos vuelto un par de días antes a trabajar que el resto de la oficina. Así aprovechamos para hacer cosas urgentes que no podemos hacer cuando cuando chopocientos lusers desatados atacan a los pobres servidores sin piedad. Y en esas estábamos, disfrutando de poder trabajar sin que el teléfono suene [...]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://tintascompatibles.es/" title="Tintas Compatibles"><img class="alignleft" style="margin-left: 0px; margin-right: 10px; " ALIGN="LEFT" title="Post patrocinado por TintasCompatibles.es" src="http://lh3.ggpht.com/_aFDuFe0FiL4/TH9sgy48siI/AAAAAAAAAKI/7IhfcmLTcVk/tintascompatibles.jpg" alt="Post patrocinado por TintasCompatibles.es" width="200" height="200" /></a></p>
<p >El Máquina II y yo hemos vuelto un par de días antes a trabajar que el resto de la oficina. Así aprovechamos para hacer cosas urgentes que no podemos hacer cuando cuando chopocientos lusers desatados atacan a los pobres servidores sin piedad.</p>
<p >
<p >Y en esas estábamos, disfrutando de poder trabajar sin que el teléfono suene cada treinta segundos, envueltos en esa suave penumbra que favorece la concentración. Trabajábamos en silencio, esa clase de silencio que no pesa, un silencio agradable, roto solamente cuando uno de los dos le pedía algo gordo al ordenador y se disparaban los ventiladores unos segundos. Ni música teníamos puesta.</p>
<p >Simplemente por costumbre, tenía encendida la pantalla donde monitorizamos qué equipos están encendidos y cuáles están apagados. Simples cuadrados rojos y verdes con el nombre del equipo debajo y organizados sobre un plano de las distintas plantas. Suena exótico pero es más simple que el mecanismo del matamoscas.</p>
<p >Mientras termino de testear un robot de backups, por el rabillo del ojo veo que se enciende una lucecilla verde en el monitor de al lado.</p>
<p >-Vaya, parece que no estamos solos.<br />
-¿Cómo dices?- me contesta el Máquina II recién salido de su mundo feliz de Active Directory.<br />
-Que se ha encendido un equipo en administración.<br />
-Vaya, parece que a alguien se le olvidó terminar su trabajo.<br />
-O que no tienen internet en casa. Bueno, pasando.<br />
-Pues sí. Esperemos que no se le ocurra trabajar.</p>
<p >Dudo mucho que venga a trabajar. Ni mucho menos. Y menos aún, antes del día de regreso oficial. La razón es muy simple: aquí no trabajan ni por equivocación.</p>
<p >-Wops.<br />
-¿Qué pasa, Wardog?<br />
-Otro más. Dos puestos más allá se ha encendido otro.<br />
-Qué raro.<br />
-Y otro.<br />
-¿Otro?<br />
-¡Dos más! ¡Y otro!<br />
-A ver si te has dejado el programa de WOL abierto y tienes el móvil en el bolsillo y&#8230;<br />
-Aunque así fuera, la pantalla es capacitiva, no se pulsa por presión&#8230; déjame que mire quién se ha logueado&#8230; Joder, nadie.<br />
-¿Capaciqué?<br />
-Olvídalo.  Dos más y otros tres en Contabilidad. Uno en personal.<br />
-Esto es muy raro.<br />
-Y tú muy perspicaz.<br />
-Cachondo&#8230; y no hay nadie logueado.<br />
-Voy a darme una vuelta a ver quién ha venido.<br />
-Ten cuidado.<br />
-No deberías ver tantas películas de miedo.<br />
-Nunca se sabe.<br />
-¿Temes un ataque zombie? Tranquilo, aquí no entrarían ni obligados. No hay comida para ellos.</p>
<p >Me voy pasillo adelante camino de Administración. Resulta agradable caminar por las oficinas desiertas y en silencio. Entro en el departamento y veo no siete, sino nueve equipos, todos en la pantalla de inicio de sesión. No hay señales de vida orgánica. Si hubiesen sido lusers comunes, al menos tendríamos muestras de heces entre las mesas. Se hacen caca a menudo.</p>
<p >Voy a Contabilidad y lo mismo: equipos encendidos pero no humanos a quien obsequiar con una dulce, dulce colleja. Qué curioso. Decido acojonar un poco a El Máquina II, que es aprensivo a más no poder. Así no se llega a BOFH nunca. Cojo un teléfono y marco el número de Sistemas.</p>
<p >-Sistemas, le atiende&#8230;<br />
-Que soy Wardog.<br />
-¿Quién era?<br />
-Aquí no hay ni dios. Vacío, simplemente los equipos están encendidos.<br />
-Pues alguien los tiene que haber encendido, ¿no?<br />
-Y alguien  con acceso a todas las llaves. Alguien más tiene acceso a una tarjetita como la nuestra.<br />
-Hostias, es verdad. Se necesita una tarjetita magnética para abrir los departamentos. ¿No será un ladrón?<br />
-Puede. Lo mismo son los hijos de puta de la eléctrica que quieren que hagamos gasto y nos mandan a unos maleantes del Este que encienden los ordenadores. Y los monitores. Hablando de monitores. ¿Cómo está la cosa?<br />
-Cinco más en Diseño, dos en Marketing, tres en Producción&#8230; y me imagino que habrás visto cómo está la cosa en Administración.<br />
-Quien sea, es escurridizo, e indeciso. No va departamento por departamento, sino al buen tuntún.<br />
-Los apagamos y ya, ¿no?<br />
-Nop.  Si alguien los ha encendido es por algo. Y quiero saber qué coño quiere. Voy para allá.<br />
-Vale.</p>
<p >Su voz suena hasta aliviada. Es un miedoso. Vuelvo al despacho aguzando el oído por si oigo pasos, o un nuevo equipo encendiéndose. Nada.</p>
<p >-Esto es muy raro, Wardog, voy a llamar a Seguridad.<br />
-Tranquilo. Quien sea tiene llave para todo o casi todo. Aquí sólo se entra por la puerta o saltando una verja de cuatro metros. Son las once de la mañana. O es un pez gordo, o es uno de seguridad.<br />
-¿Cómo puedes ser tan frío? ¿No te da yuyu?<br />
-Ni pizca. Deberías irte de vacaciones a Killminds.<br />
-Pues yo no estoy tranquilo.<br />
-Pensemos. Si los primeros que ha encendido han sido los de administración, probablemente vuelva ahí primero. Si es que vuelve. Yo monitorizo el grupo de la derecha y tú el de la izquierda.<br />
-Vale. ¿Y qué hacemos?<br />
-Simplemente mirar, y en cuanto se mueva algo, ver qué pasa.</p>
<p >Asiente con la cabeza y empieza a conectarse a los equipos que le tocan. Mientras tanto, el plano sigue mostrando más equipos encendidos. Logística, almacén, compras&#8230; va tocando por todas partes. Al cabo de unos diez minutos, dejan de encenderse las lucecitas.</p>
<p >-Ya parece que ha dejado de encender máquinas.<br />
-Bueno, a ver si pasa algo.</p>
<p >Ambos miramos las pantallas de los nueve ordenadores de Administración. Por mi parte, además, monitorizo el servidor de dominio para ver si se loguea alguien y me lo pierdo. Y menos mal. Gargamel se loguea en Contabilidad. Acabáramos.</p>
<p >-Es Gargamel. Se ha logueado en Contabilidad.<br />
-¿Y qué hace ese gilipollas encendiendo  ordenadores a lo tonto?<br />
-Es Gargamel. Hacer tonterías es lo suyo. Voy a por él.<br />
-Que disfrutes.<br />
-Lo haré, descuida.</p>
<p >Marcho para Contabilidad salivando como el perro de Pavlov cuando oye que llaman a misa de doce. Al llegar, la puerta sigue abierta y entro en tromba.</p>
<p >-¡Manos arriba o me tiro un cuesco!- le digo al vacío apuntando con una mano emulando una 9mm parabellum.-Joder&#8230;</p>
<p >Mi gozo en un pozo. Voy a administración y entro sin más. Ya no me hace gracia el numerito de la pistola y la frase chorra. Y menos por Gargamel. Gargamel es un tipo alto y encorvado, un directivo de de poca monta. Nadie sabe exactamente a qué se dedica a parte de dar por culo al personal. Se pasea por todos los departamentos con su nariz de color rojo brillante, sus cejas espesas y su boca rellena de dientes podridos chasqueando la lengua para decir &#8220;estoy aquí y te estoy vigilando&#8221;. Lo que viene siendo un lameculos a sueldo, vamos. ¿Qué cojones pintará éste tío aquí hoy? En administración tampoco está el pavo. Ole. Cojo un teléfono y llamo a El Máquina II.</p>
<p >-Sistemas, le atiende El M&#8230;<br />
-Que soy Wardog, el patrullero.<br />
-¿Qué le has dicho?<br />
-Ni media. No está aquí.<br />
-¡¿Qué?!<br />
-Pues que no está aquí. Ha iniciado sesión y se ha pirado.<br />
-Él o alguien que conoce sus credenciales, ¿no?<br />
-Él. Nadie quiere nada de Gargamel, ni siquiera sus credenciales. Mira a ver dónde más se ha logueado.<br />
-En Marketing hace nada.<br />
-Voy.</p>
<p >Arranco a paso largo hacia Marketing. Nada. Voy departamento por departamento buscándole y no lo encuentro. Me cago en su puta madre. Qué tío más escurridizo, joder. Que le den, me vuelvo a mi sitio. Atajo por la planta de fabricación. Las oficinas rodean la planta y es más rápido cruzar por un pasillo de servicio que separa dos secciones de la misma.</p>
<p >Camino lentamente, disfrutando del fresquito y la humedad del pasillo. No sé por qué. Me gusta el olor a humedad industrial, así como los pasillos oscuros. Me gusta estar paseando por las entrañas del edificio, me gusta observar las tuberías, cables, cuadros de fusibles y las paredes desnudas. Me reconforta y no sé por qué.</p>
<p >Con el mismo ensimismaniento, Subo unas escaleras metálicas,  saco del bolsillo trasero de los pantalones la tarjeta y la paso por el lector. Se dispara el relé y abro la puerta que da a la primera planta. De repente, salir a la luz me ciega momentáneamente. Pestañeo y voy camino de las escaleras. Cuando voy solo no uso el ascensor. Me parece absurdo.</p>
<p >Subo hasta la planta donde se almacenan los papeles viejos y nuestro departamento. Siempre nos tienen retirados, y eso me gusta. Encaro el pasillo que va hacia mi despacho. Al fondo, aparece El Máquina II.</p>
<p >-¿Le has encontrado?- Me dice con más esperanza que curiosidad y los brazos en jarras.<br />
-No, he mirado por todas partes y no est&#8230;<br />
-¡A-JÁ! ¡OS HE PILLADO!- De un rincón oscuro ha saltado Gargamel. Y del fondo luminoso del pasillo ha saltado El Máquina II gritando como una nenita.<br />
-Hombre, a tí te quería yo ver-, contesto tranquilamente. El Máquina II jadea al fondo y se acerca despacio.<br />
-Pero&#8230; pero&#8230; ¿no te has asustado tío?- Me pregunta El Máquina II casi indignado.<br />
-Killminds. Y una esposa sonámbula propensa a gritar al mínimo sustito. A todo se hace uno.<br />
-Joder, joder&#8230; lo tuyo es increíble.<br />
-Bueno, señoritas, cuando terminen de cotorrear les cuento que he descubierto un agujero de seguridad en el sistema que no le va a gustar a los de arriba-, suelta el señor Gargamel bastante ofendido porque nos hemos olvidado de él un poquito de nada.<br />
-¿A eso has venido? ¿A tocar los huevos? ¿Has estado viendo películas de hackers por ahí?<br />
-Ja, ja, y otro já. No te pondrás tan chulo cuando $Hyperboss sepa en manos de quién estamos.<br />
-Oh, me has convencido. Muéstrame ese agujero de seguridad, por favor, para que al menos pueda inventarme una excusa que salve mi puesto de trabajo.<br />
-Creo que a eso se le llama sarcasmo, ¿no? Chulería no te falta, desde luego. Venid, venid, a ver si os hace tanta gracia el desastre que tenéis montado.<br />
-Vamos, MKII, que esto me preocupa profundamente y conmueve mi frágil espíritu.</p>
<p >Gargamel resopla y se dirige hacia los ascensores. El Máquina II me mira confundido. Me encojo de hombros y señalo con la cabeza en dirección a Gargamel.</p>
<p >Bajamos hasta administración en silencio casi absoluto. Sólo el zumbido del ascensor y el chasquear de lengua de Gargamel. El tío está disfrutando de lo lindo. Entramos en el departamento y Gargamel nos guía hasta el puesto en el que inició sesión.</p>
<p >-Aquí está. ¿Qué te parece?<br />
-Un ordenador.<br />
-Muy gracioso. ¿No ves nada raro?<br />
-No, como soy tontito&#8230;<br />
-Pues que estos son mis ficheros. ¿Lo ves?<br />
-Lo veo. ¿Y?<br />
-Joder. Esto cuando lo cuente no se lo cree nadie. Mira-, me dice, y se va hacia otro PC encendido y pone su usuario y su contraseña. Al poco aparece su escritorio con sus ficheritos y todo.- ¡Mira!<br />
-Otro ordenador.<br />
-¿Pero es que no lo ves?<br />
-Pues no&#8230;, le digo juntando mis dos dedos índice y separándolos alternativamente.<br />
-¡Ven!-, me dice y se va corriendo. Le sigo hasta Contabilidad, a un PC encendido y se loguea. &#8211; ¡Mira esto!<br />
-Pues yo es que no veo nada raro, tú.<br />
-¡Mis ficheros están en todos los ordenadores! ¡Cualquiera puede acceder a mis cosas! Y seguro que los de los demás también.<br />
-Ah, así que es eso&#8230; pues es un buen agujero, sí&#8230; desde luego.- El máquina II nos mira con ojos de borrego.<br />
-Ya te lo dije yo.<br />
-Un puto agujero en tu cabeza. ¿Qué te hace pensar que tus ficheros están diseminados por todos los ordenadores? Y más aún, ¿cómo tienes la poca vergüenza de pensar que están además los de los otros usuarios?<br />
-¡Pues está claro! Si meto mi usuario y mi contraseña en cualquier equipo salen mis datos. Y a los demás les pasará lo mismo. ¿Es que no te das cuenta de que si alguien roba un ordenador se lleva información confidencial y ni te enteras? ¿Eh? ¿Qué pasaría si alguien se llevase un ordenador a su casa?<br />
-Primero, que se llevaría la mesa también. Los ordenadores están amarrados con cables de acero. Segundo, que se llevaría un ordenador. Punto. ¿No se te ha ocurrido pensar, oh, eminencia entre las eminencias, que tus datos aparecen porque están en un servidor y se muestran allí donde inicias sesión?<br />
-¡Eso es una chorrada! Eso no tiene lógica.<br />
-Bueno, míralo desde éste punto de vista, lumbreras. Si se te jode el ordenador, querrás seguir trabajando y no perder nada, ¿no? Pues esta es la manera. Tus datos realmente no los tienes en tu ordenador.</p>
<p >Se queda pensativo un segundo. Pero no piensa sobre lo que le he dicho, pues sabe que tengo razón, sino en algo que pueda decir para quedar por encima.</p>
<p >-Pero mira, hay una manera de evitarlo,- le digo mientras saco el móvil del bolsillo e inicio sesión en el servidor de dominio.- Lo que estoy haciendo es limitar el inicio de sesión a tu ordenador nada más. Pruébalo, verás que ya no puedes ver tus ficheros-. Se va a un equipo e intenta iniciar sesión. Obviamente no puede.<br />
-Bueno, vale, vale, buen trabajo, chicos, perdonad&#8230;- se intenta marchar de ahí. Le cedo el paso y relaja ligeramente la chepa.<br />
-Pero un momentín&#8230; para aumentar la seguridad voy a bloquear tu cuenta, no sea que mientras no estés se cuele un hacker con tus credenciales y tal.<br />
-¿Pero para qué vas a bloquear mi cuenta? ¿Estás tonto? Si total, la tendrás que desbloquear pasado mañana&#8230;<br />
-No, no, cuando apagues todos los ordenadores de la empresa, te la desbloqueo.<br />
-Si he encendido cuatro ordenadores, no es para tanto, los apagáis vosotros y ya está, que yo tengo prisa. Hale, que no le voy a decir nada a nadie, ¿eh?- me dice con condescendencia. Es lo que tiene que todo el mundo le tema por lo rastrero y delator que es. Pena que a mí me inspire más asco que otra cosa&#8230;<br />
-No, has encendido todos los ordenadores de esta planta.<br />
-¡Eso es mentira!<br />
-No, mira,- y enciendo con el botón verde toda la planta.<br />
-¡Oye! ¡Esto lo arreglas tú o se lo digo a $Hyperboss!<br />
-No lo entiendes. O apagas uno por uno los ordenadores de esta planta, de la de abajo -clic &#8211; y los que tenías encendidos o $Hyperboss sabrá que un gilipollas nos ha hecho perder una hora y media jugando al gato y al ratón.<br />
-¿Y a quién va a creer? ¿A tí?<br />
-Y a los registros de actividad que le presente. Y no le gustará saber que andas enredando por ahí fuera de horas de trabajo simplemente por ponerte una medallita. Por cierto -clic -, en la planta de Diseño te has dejado todos los ordenadores encendidos.<br />
-¡Vale! ¡Vale! Ya voy, cómo te pones por nada, si era una broma, joder&#8230;<br />
-Una broma&#8230; Uy, se me ha escapado el dedo y resulta que te has dejado encendidos todos los ordenadores de la planta de fabricación. Bueno, tómatelo con calma.<br />
-Esto no va a quedar así. Que lo sepas-, su voz rezuma odio y mala hostia. Este tipo de personas te puede buscar un disgusto y hay que saber cuándo parar. El Máquina II habría parado hace un rato. Yo no. Con esta gente no hay que parar nunca. Me lo quedo mirando fijamente y sonrío.<br />
-Desde luego que no va a quedar así. Cómo lo sabes, jodío. Cuando termines de apagar todos los ordenadores de la planta baja, te desbloquearé tu cuenta.<br />
-Quédate con la puta cuenta para ti sólo. Te la metes por el culo.<br />
-No, que la necesitarás, hombre.<br />
-Cuando hable con $Hyperboss lo que vas a necesitar tú es un buen empleo, eso es lo que vas a necesitar.<br />
-Que noooo&#8230; mira, que la vas a necesitar para poner un ticket con copia a $Hyperboss para que restaure tus ficheros desde una copia de seguridad, ya que han sido borrados automáticamente por un sistema que detecta demasiados inicios de sesión de un usuario fuera de hora en equipos distantes entre sí mientras dos informáticos persiguen al conejo color verde vómito de perro de agujero en agujero. Y que no me entere yo de que desenchufas ni un solo ordenador.<br />
-Vete a tomar por culo&#8230;<br />
-A tu salud.</p>
<p >Se pone a apagar ordenadores poquito a poco con cara de muy pocos amigos. El Máquina II y yo nos vamos. Caminamos en silencio.</p>
<p >-¿Killminds?<br />
-Un poco.<br />
-Aquello debía de ser un infierno.<br />
-No tanto, a veces lo echo de menos.<br />
-¿Y no te has pasado un poco con Gargamel? A ver si nos va a buscar las cosquillas&#8230;<br />
-Tranquilo. Va a estar rumiando bastante tiempo y al final se dedicará a putear a otros. Este tipo de imbécil subsiste simplemente porque a los jefes les interesa saber qué se cuece por ahí. Siempre y cuando no den por culo. Y éste se ha crecido demasiado.<br />
-Aún así&#8230; creo que te has pasado un huevo.<br />
-¿Por hacerle apagar a mano cientos de ordenadores?<br />
-Por ejemplo.<br />
-Nah, mira, se le han encendido otra vez los de Contabilidad.<br />
-¡WARDOOOG! ¡JODER! ¡QUE YA ESTABAN APAGADOS! ¡VALE YAAAAAA!- se oye gritar al fondo a Gargamel.<br />
-¿Lo ves? Manso como un corderito&#8230; bendito Wake on Lan.<br />
-La madre que te parió.</p>
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