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  • Buen leer

    El increíble viaje del faquir que se qeudó atrapado en un armario de IKEA,d e Romain Puértolas

    El último pasajero, del maestro Manel Loureiro

    Tengo una pistola, de Enriqe Rubio

  • Superstar (palito, palito)

    Los días pasaron después de la reunión con Fuckingcrack. MKII había estado echando números para llevarnos todo a la nube, incluso los escritorios, y ni qué decir tiene que no lo veía factible ni a corto ni a medio plazo sobre todo gracias a las maravillosas opciones de conectividad al alcance de Suprakillminds y sus sedes.  Por lo menos estaba entretenido. Para otros, la vida seguía igual.

    Una tarde, a última hora, recibimos una notificación en papel verjurado con tipografía ostentosa en la que se nos “invitaba” a un desayuno de trabajo en un carísimo hotel cercano para presentar un bonito powerpoint que había preparado Fuckingcrack. Qué boato, qué fanfarria. Y en el deparamento de informática desplegamos clusters de hipervisores y sustituimos máquinas físicas por virtuales en caliente y no se entera ni $deity. No sabemos vendernos.

    En todo el tiempo que llevo en $Suprakillminds lo más parecido a un desayuno de este tipo que he disfrutado fue aquél día en que $Hyperboss me invitó a un café de máquina porque se había equivocado de botón y yo pasaba por allí. Obviamente, no ha sido idea de $Hyperboss.

    MKII se preguntaba con curiosidad quiénes estarían invitados. Opté por tomar el camino más corto y le pregunté a Gargamel. En doce segundos me enumeró todos los invitados: todos los jefes de departamento, directores de área, y en general, cualquiera que no fuese un machaca.

    A la mañana siguiente el salón donde íbamos a tomar el desayuno parecía una boda. Todo el mundo lucía sus mejores galas. Algunos incluso se habían puesto el chaleco de colores vivos que llevaron cuando fueron padrinos de la boda de su hija y otras, pamela. Si me descuido, entre carcajada y carcajada me hubiese sentido fuera de lugar con mi camiseta friki, mis vaqueros, mis deportivas y mis calcetines de rayas de colores. Busqué a MKII y lo encontré sentado con Havenocon, Gargamel y algunos jefes más en una mesa cerca de la pantalla donde se iban a proyectar las diapositivas. Iban vestidos más o menos como siempre. Una tarjeta tenía mi nombre escrito, así que me senté en la silla que había enfrente. Sobraba una silla en la mesa.

    -¿Quién nos falta, Havenocon?
    -¿Eh?
    -¿Quién se sienta con nosotros?
    -Ah, $Hyperboss.

    Cuánto honor, coño. Me pregunto si ha sido idea de $Hyperboss o de Fuckingcrack. De cualquier forma, mensaje recibido, pero no hacía falta. Me voy a portar bien. Me serví un buen desayuno y me puse a comer. Mis compañeros de mesa me imitaron. Una conversación ligera flotaba sobre nuestra mesa, pero no le prestaba atención. MKII tampoco. Él seguía dándole vueltas a los cambios que se le avecinaban y estaba abstraído buscando opciones. Siempre hay opciones, por supuesto. Que levante la mano el BOFH que haya dicho alguna vez “eso no se puede hacer” por no complicarse la vida y luego se ha pegado tres horas dándole vueltas para ver cómo se podría hacer, cuánto costaría y al final, hacerlo. Siempre se puede. No hay motivo que más me acicatee que encontrarme un imposible.

    Yo simplemente tenía sueño y tenía ganas de que empezase el espectáculo para entretenerme con algo. El ambiente era agradable, la verdad. La gente estaba relajada y francamente ilusionada porque les hubiesen convocado a tan magno evento. No era algo ni mucho menos habitual. Les hacía sentirse importantes. Si aguzaba el oído, el contable de repente era un experto gestor financiero especializado en inversiones de capital riesgo. El jefe de producción era un gurú del management y el procurement pero desde antes incluso de que se pusiera de moda usar esos términos en inglés. Los comerciales eran expertos en emotional marketing y product boosting, los jefes de administración, dioses del business administration encarnados en humanos sólo para hacer uso de su divino leadership. Gargamel seguía siendo gilipollas. Todos habían evolucionado cien pasos en su profesión en escasos días, todos soltaban palabras en inglés con mucho convencimiento y en todos ellos se notaba el tufo del perfume de Alberto Fuckingcrack, como un miasma negro infectando los miserables cuerpos de todos estos managers de tres al cuarto.

    -Wardog- me susurra MKII.
    -Dime, Maqui.
    -¿Tú crees que va a insistir en lo de la nube?
    -Claro.
    -Pero…
    -Tú tranquilo. Aquí estamos para dar soporte al rumbo que desee tomar la compañía, ¿recuerdas?
    -Pero es que no se puede llevar todo a la nube porque…
    -Damos soporte. Remamos. No dirigimos ni nuestro barco. Hay que remar hacia arriba. Pues hacia arriba.
    -¿Y lo dices tan tranquilo? Te he visto pelear cosas menos absurdas hasta que han cedido por puro agotamiento.
    -Ya, pero esas discusiones las podía ganar. Estas no.

    Me miró como el que ve un marciano, como si de repente tuviese la cara verde pistacho con motas moradas y los ojos amarillos. Y yo que el otro día creía que ya lo había entendido todo a base de patadas en las espinillas.

    Alguien corrió las cortinas y bajaron las luces de la sala. En algún sitio había unos altavoces escondidos con una potencia más que respetable. Sonaba una de esas canciones machaconas que se suponen motivadoras pero que no puedes escuchar más de una vez por lo cargantes que son. Música de consultores.

    Justo a mitad de canción se abrieron las puertas del salón y recortado a contraluz apareció $Hyperbosss y cruzó el espacio repleto de gente hasta la pantalla blanca con el logotipo de la empresa proyectado. Caminaba de manera extraña, envarado y mirando al frente, en un paseo estudiado y claramente incómodo. $Hyperboss es un hombre de distancias cortas, de cara a cara, no está acostumbrado a hablar en público.

    El público asistente comenzó a aplaudir espontáneamente, $Hyperboss consiguió llegar al atril bajo la pantalla sin acelerar el paso y pidió silencio con una sonrisa forzada y moviendo arriba y abajo la mano. Me recordó, quién sabe por qué, a un honorable gato chino de la suerte. Cuánto más no hubiese disfrutado el hombre mandándonos a todos a tomar por culo a trabajar en lugar de hacer el paripé del liderazgo proactivo teledirigido por consultor. Pero aguantó.

    -Compañeros- empezó mirando al vacío, de memorieta, teledirigido por Fuckingcrack-, hoy comienza una nueva etapa para nuestra compañía. Hoy comienzan las reformas más ambiciosas que ha visto esta casa en toda su historia. Para presentarlas, demos la bienvenida a Alberto Fuckingcrack.

    Aplauso ensordecedor. Yo aplaudo también, qué coño. Es más, me pongo de pie y silbo. MKII aplaude y mientras su cuerpo mira hacia el estrado gira la cabeza como un búho para mirarme incrédulo. Los demás, como lemmings, se ponen en marcha, me imitan y se ponen de pie. Alberto Fuckingcrack aparece por un lateral de la sala. Impecable, perfecto. Da un trotecillo perfecto para subir los cuatro escalones hasta el estrado y entre el barullo se escucha perfectamente cómo sus pelotas interpretan los primeros acordes de Tubular Bells.

    Pide silencio y el silencio se obró en su nombre. Una mano a cada lado del atril. Coge aire. Sonríe. Crea expectación. Qué puta máquina. La próxima vez que solucione un problema de login causado por capslockitis tirando una goma de borrar contra el teclado pienso organizar un evento así. Aunque si lo pienso, debería organizar el fasto antes de arreglarlo, para hacer correctamente la anunciación del inicio de un trabajo por hacer. En fin. Que empieza el show.

    -Amigos, – comienza- gracias por esta calurosa bienvenida.
    -¡Bravo! ¡Olé! ¡Consultor! ¡Gestor!- grito. Me mira. Sonrío como un gilipollas y levanto el puño.- ¡UH!
    -Ermm… gracias. Han sido unas semanas muy intensas para todos, de mucho trabajo, mucho discutir, mucho analizar. Pero ha valido la pena. Suprakillminds es una gran empresa, como ha dicho $Hyperboss antes- mentira, no ha dicho eso, pero bueno. Un fallito de guión.- Y juntos vamos a hacer que sea aún más grande. Tenemos el potencial. Tenemos el poder. Tenemos las ganas y la capacitación. ¡Vamos a por ello!

    A cámara lenta veo cómo eleva el puño derecho. De su axila brota brillantina que queda suspendida en el aire y compite en resplandor con su sonrisa.  Desde todos los ángulos se le ve a contraluz, en perfecta escenografía. Estalla de nuevo la música machacona y se inicia una animación con el logo de Suprakillmins, un tropel de aplausos da paso al primer powerpoint.

    Fuckingcrack nos muestra nuestra paupérrima situación actual de la empresa. Gana dinero, sí, pero poco. El antes contable, ahora especialista en inversiones de capital riesgo de Suprakillminds ni siquiera se ha planteado si ese poco que se ve proyectado en la pantalla se puede medir con algo. Sin embargo, en una nueva diapositiva se ve una gráfica ascendente de color verde dólar. Fuckingcrack explica, por si alguno no lo intuye, que eso es Suprakillminds después de sus ajustes mágicos.

    Otro aplauso. Si esto sigue así yo espero que entre en cualquier momento María Teresa Campos para dar paso a la orquesta de “Qué tiempo tan feliz”. Pero qué coño, yo aplaudo. Mucho. Hasta que me pican las manos.

    Nadie ha reparado, ni siquiera $Hyperboss, que se sienta en nuestra mesa en estos instantes mientras atentos camareros le sirven un café, en que la gráfica sólo tiene una serie y que ni ordenadas ni abscisas tienen un puto número. Eso sí, es ascendente y mucho. Eso parece ser lo que cuenta en este momento de orgásmica gestión predictiva glass-ball-less.

    Al cabo de un rato empieza a relatar las cosas que ha descubierto que en Suprakillminds se hacen mal, la gente asiente muy seria, con el pulgar y el índice en la barbilla. Le dan la razón, por supuesto. “Estábamos perdidos, perdidos en las sombras de la rutina, ganando menos dinero del que nos merecemos, ¡oh, Mesías! Pero gracias a ti hemos visto la Luz, y es a la vez blanca y del color de los billetes a la vez. Una más de las paradojas de la consultoría que nuestra mente inferior es incapaz de asimilar. ¡Gracias, oh, Salvador!”

    En una agotadora sesión maratoniana de powerpoint salvaje de la que extraje principalmente que en todas las diapositivas es necesario poner el logotipo de Suprakillminds y el de la consultora de Fuckingcrack juntos, Alberto fue desgranando las cosas que supuestamente había descubierto durante sus entrevistas que molestaban a $Hyperboss y ofenden al niño Jesús. Puso una tras otra bajo su prisma de consultor especializado en rizar el rizo y cardar el liso.

    -Los centros de coste no son eficientes porque sólo analizan los costes desde una perspectiva funcional de análisis a periodo vencido. Implementaremos un sistema de business intelligence que nos dará un visión a futuro de los costes asociados a…

    Mi mente vagaba lejos de ahí. Me estaba entrando sueño. A mi es que es oír “bussines intelligence” en boca de un consultor y se me enciende el piloto automático. Ya. Punto. Ya lo ha dicho todo. Ya puede ladrar por esa boca lo que le salga de los cojones, que si no tiene detrás un departamento de desarrollo eficaz de treinta personas para avalar lo que dice, para mí es un pelícano graznando. Porque el B.I. es como la caja mágica donde cabe todo lo que se le puede pedir a un negocio, y estan flexible, tan fetén, que lo puede manejar cualquiera. Y por cualquiera, debemos presuponer, por ejemplo, a ese recién autonombrado experto en inversiones de capital riesgo que usa la calculadora de sobremesa porque de la de Windows no se fía y Excel no suma bien.

    Como ya no estaba escuchando, me dediqué a observar. Y caí en la  cuenta de nuevo de que a mi lado se sentaba $Hyperboss. El hombre estaba sentado con la espalda apoyada en el respaldo de la silla y los brazos cruzados. El ceño fruncido y la boca hecha una mueca severa camuflada con una sonrisa. Los expertos en análisis de lenguaje no verbal calificarían esta postura como la postura de “este cabrón me está costando diez mil euros por frase”.

    -Qué arte tiene este hombre, ¿eh?
    -Menos cachondeíto que nos conocemos, Wardog.
    -No, en serio. ¡Lo que sabe!

    Me mira. Sonrío. ¿De verdad nos conocemos? Decide que igual no nos conocemos tanto, después de todo.

    -Sí, me lo recomendó un amigo. Dice que es muy bueno, que hace magia con las empresas.
    -¿Lo contrató su amigo?
    -No, no… él no.
    -Ah…

    Dejo que se asiente esta pequeña reflexión. Su amigo, seguramente, es un teórico de los negocios: sabe TODO acerca de cómo gestionar una empresa. Pero no tiene una, sólo trabaja para un tercero y habla de oídas. Cuñadismo extremo B2B. ¡Ah! ¡Qué bien sienta un desayuno agradable con pelícanos graznando al fondo y el olor a certeza planeando sobre nuestras cabezas!

    Que esto no nos lleve a pensar que $Hyperboss es un crédulo. No. Ésto pasa mucho. “Entendidos” de todo pelo, como el amigo de las narices, hacer creer que saben tanto, que al final, hasta el más duro, hasta el más pragmático, da por hecho que sabe mucho. ¿Y si de verdad es tan bueno? ¿Será que lleva agua el río ya que suena tanto? ¿Qué mal me puede hacer invertir unos cuantos miles? Por lo menos sabré en qué áreas puedo mejorar…

    $Hyperboss traga saliva para intentar quitarse de la boca el sabor amargo de la metedura de pata. Cuando uno empieza en cualquier área, le sabe mal equivocarse en las decisiones. Cuando ya tiene callo y está curtido en cien batallas, pues meter la pata sabe a mierda pura.

    -¿Queda mucho para que termine esto? ¿Nos quedamos a comer?
    -No, ya queda poco, la entrega de dosieres y el cóctel.
    -Ah, bueno. Oiga, muy bien organizado todo, ¿eh? Se nota cuando hay un profesional detrás.
    -Sí, se supone que es su especialidad.
    -Se nota.

    Le dedico mi sonrisa más cabrona. Ambos estamos de acuerdo en que hay un profesional ahí subido, en el estrado. Él piensa que es un experto gestor. Yo estoy convencido de que es un magnífico actor de teatro, un prestidigitador.

    Me sirvo otro café y me reclino a ver sin escuchar a Fuckingcrack, abstraído, simplemente degustando un café excelente. Miro una vez más hacia la sala. Aplausos, ilusión, emoción reflejada en las caras. Suspiro. Qué asco.

    En un momento dado se encendieron las luces en la sala y salí de mi sopor. Fuckingcrack se dirigió a una mesa lateral en la que no había reparado antes. Estaba cubierta de carpetas de colores. Y había tantas que me preguntaba qué coño había estado mirando para no haberlas visto.

    Alberto Fuckingcrack se aproximó a la mesa y fue nombrando a los asistentes uno por uno para que subieran al escenario para recoger su dosier. Todos iban subiendo, Alberto les daba una carpetita, les apretaba la mano y alguien, salido de no se sabe dónde, les hacía una puta foto. Todos sonreían como idiotas a la cámara.

    Llamaron a MKII, que recogió su carpeta con media sonrisa. Ya no amaba a Fuckingcrack ni a la consultoría. Supongo que prefería seguir siendo informático, después de todo. Su informe, dentro de una carpeta fucsia no abultaba más de diez folios, a ojo. Mierda. Ya me ha entrado curiosidad.

    Me llamó a mi. Me levanté despacio de la silla, subí al estrado con gesto solemne. recogí mi carpeta y la levanté por encima de la cabeza como un personaje de Knights of the Round subiendo de nivel. Quedó una foto chulísima, pero los asistentes no supieron apreciar la sutileza de mi gesto. En fin.

    Ya rondaba la cosa el mediodía, cuando por fin nos dieron correa para tomarnos un refrigerio, así que miré la carta de licores y pedí la ginebra más cara, sin saber siquiera si iba a estar buena. Evité a tiempo que me montaran un gintonic con ensalada y que me pusieran un copón como para lavarme los pies. Resultó que sí. A veces lo caro es bueno. Me retiré a una esquina en la que MKII meneaba un whisky apoyado en la barra, solos, tanto el whisky como él mismo.

    -Qué despliegue, ¿eh?- le digo con una sonrisa y hago chocar el culo de mi vaso con el borde del suyo.
    -Impresionante, la verdad. ¿Has visto el informe, Wardog?
    -No, aún no.
    -Échale un vistazo.
    -A ver…

    Pongo la carpeta sobre la barra, apartando los vasos. Leo en diagonal. los mismos gráficos, mismo texto de la presentación; paja, paja, paja, paja… dedicaciones. Aquí empieza lo bueno:

    · Eliminar sistemas servidores físicos prescindibles tales como servidores de ERP, correo, web, dominio, almacenamiento, SCADA y cualquier sistema servidor susceptible de ejecutarse en una máquina virtual en computación en la nube.

    · Virtualizar los escritorios de los usuarios de tal forma que se pueda acceder al puesto de trabajo desde cualquier punto sin necesidad de VPN.

    · Consolidar servidores para ahorrar máquinas virtuales y por tanto, matenimiento.

    Paja, paja, paja, paja… en el CPD de $NubecitasDeMiColegaEntrerprises.

    Paja, paja, paja, Plazos:

    ·2 jornadas para dimensionar y contratar la nube.
    ·10 jornadas para virtualizar los servicios.
    ·1 jornada de testing.
    ·2 jornadas para despliegue y formación.

    Paja, paja, paja, paja…

    Paja, paja, paja… FIN. Total: dicisiete folios de los que sobran quince y medio para hacer un informe conciso, y del cual, yo personalmente eliminaría diecinueve contando las tapas de la carpeta.

    Cierro la carpeta.

    -¿Mi dosier es igual que el tuyo?
    -Sí.
    -Vale-, digo mientras rompo el mío disfrutando cada rasgadura.- Cuanto menos tengamos redundadas las gilipolleces, mejor.
    -¿Y qué opinas?
    -Ya lo sabes.
    -No, ya no sé qué piensas, Wardog, me tienes desconcertado.
    -Nada. Mira, esto no es práctico, no es factible, no se puede implementar sin meterle a todo el coste unos cuantos miles mensuales más en servicios e infraestructura de comunicaciones y no se puede hacer en los plazos que nos han estipulado.
    -¡Ya lo sé! ¿Y qué vamos a hacer? ¡Esto va a ser un caos!
    -Qué va. Vamos a hacerlo.
    -¿Qué?
    -Que la mejor cosa que podemos hacer es cumplir con lo que se nos pide.
    -¡Pero si ésto es un disparate!
    -¿Te han preguntado tu opinión?
    -No…
    -Pues ya está.
    -Pero…
    -Pues ya está.
    -Pero…
    -Qué pesado… ¿no lo ves? Hay que hacerlo. Punto.
    -¡Pero es que no nos va a traer nada más que problemas!
    -¿Por?
    -Primero porque vamos a mover una infrestructura crítica a la nube y no tenemos ancho de banda suficiente para soportar un uso contínuo, porque vamos a perder el control de los datos de la empresa, porque…
    -Para, para, que me emocionas.
    -Joder…- me mira exasperado. – ¿Pero es que no lo ves? ¡Nos vamos a caer con todo el equipo!
    -Vamos, a ver, MKII, que pareces nuevo. ¿Tú qué haces en $Suprakillminds?
    -Yo qué sé ya. Dímelo tú.
    -Administrar sistemas, ¿no?
    -Sí, pero…
    -¿Y qué sabes hacer? ¿Por qué te pagan?
    -Por…
    -Por administrar sistemas.
    -Pero…
    -¿La empresa es tuya?
    -No, pero…
    -¿Lo es?
    -No, pero es que…
    -No lo es. Bien. ¿Has ofrecido tu opinión profesional?
    -Claro, pero…
    -¿La han tenido en cuenta?
    -No, pero es que no han tenido en cuenta que…
    -¿La empresa es tuya?
    -Que no, coño, pero…
    -Pues a administrar sistemas. Tal y como te digan, socio.

    Me mira como si me entendiera pero no, se acaba el whisky y pide otro con limón. Salimos a relacionarnos como personas normales con el resto de la plantilla. Desentonamos un poco, la verdad. Ni el despojo deprimido que llevo al lado ni yo somos gurús de una puta mierda. Pillamos un canapé al vuelo y por el ángulo muerto se nos cuela Fuckingcrack. Pero qué arte tiene el canalla.

    -¡Hola chicos! ¿Cómo lo estáis pasando?
    -De coña- le digo.- Espero que contigo todos los días en la oficina sean así.
    -¡Jajajaja! ¡Claro, no estaría mal! ¿Verdad?
    -Ya te digo. El lunes sería mi día favorito.
    -¿Habéis echado un vistazo al dossier?
    -Atentamente.
    -¿Y qué os parece?

    MKII hace por hablar. En el lenguaje silencioso de los BOFHs le pido que guarde silencio. Disimula bastante bien la patada en la espinilla. Saco mi diccionario español-consultor y busco la frase correspondiente a “Una puta mierda rebozada en pellejo de zombi con salsa de hígado de bacalao fermentada”.

    -Ambicioso a la par que novedoso y ajustado a los estándares actuales.
    -¿Verdad que va a ser divertido?
    -¡De eso estoy seguro!
    -¿Cuándo creéis que podréis empezar con el montaje?
    -¿Mañana hay cubatas?
    -No, ¡jajajaja! ¡Cuando terminéis!
    -Pues mañana empezamos a mover hilos, verdad, ¿Maqui?
    -Sí, sí, claro…

    Fuckingcrack aprovecha que MKII ha abierto la boca y cambia hábilmente de tema hacia asuntos que escapan a mi estómago. MKII parece que se anima un poco hablando en consultor.

    Observo la sala atentamente y, viendo que, quien más quien menos está gestionando un pedal importante, aprovecho la coyuntura y salgo del salón como un ninja. Absolutamente innecesario, puesto que el rango visual medio se ha reducido a los cuarenta centímetros.

    Salgo del hotel disfrutando del sol de la mañana. Los BOFHs no vemos mucho ésto en días laborables.

    -¿Ya te marchas, Wardog?- me dice $Hyperboss. Está apoyado en una columna, fumando.
    -Sí, no me van mucho estas cosas.
    -Ya, a mi tampoco. ¿Has hablado con Fuckingcrack?
    -Sí, un poco.
    -¿Y bien?
    -¿Y bien qué?
    -¿En qué habéis quedado?
    -En que mañana empezaremos a montar el tinglado.
    -Ah, vale. Oye, ¿eso de la nube funciona bien?
    -Según para qué.
    -¿Tú no sabes contestar una pregunta con un sí o con un no?
    -Sólo a las preguntas concretas. Para las ambiguas tengo los dependes.
    -Pero, ¿funciona o no funciona?
    -Pues eso. Hay cosas para las que está muy bien y otras para las que no.
    -¡Contigo no hay manera de entenderse!

    Sonrío. A veces la paciencia y las ganas de jugar me bajan mucho. Casi hasta la rayita roja donde se dispara el termostato de la mala leche de verdad, la de romper la baraja y desatar ira y fuego. Abro la válvula sólo un poquito. Sólo un poco, para que se vea el infierno que hay ahí detrás, justo detrás de la sonrisa.

    -Usted quiere saber si la nube es para Suprakillminds.
    -Claro.
    -¿Ve? Una pregunta concreta. Así sí.
    -¿Y bien? ¿Nos conviene la nube o no?

    Abro un poco más la válvula.

    -Alberto Fuckingcrack dice que sí. Será que sí.

    $Hyperboss encaja la respuesta con la entereza del que espera el golpe, por obvio. Hace una mueca neutra. Tira el pitillo que tiene en la mano y enciende otro. Me mira mientras lo enciende. Tras el humo se ve con claridad meridiana una balanza con un consultor a un lado y dos informáticos al otro. Perfectamente equilibrada. Y él necesita saber qué platillo pesa más. Lo necesita desesperadamente.

    Mi respuesta le quita peso al plato de los informáticos, haciéndome el ofendido. Cuando $Hyperboss se vaya a comer con Alberto, le contará las miles de bondades de la nube y que a los administradores no nos gusta porque nos gusta hacernos los necesarios y que cuando todo esté en los cirrocúmulos, incluso se podrá quitar un informático. Preferiblemente el de las camisetas.

    $Hyperboss murmura un “hasta mañana” y se vuelve al hotel. Desvío el móvil del trabajo al de una de esas compañias de préstamos de dudosa legalidad que veo en un anuncio y camino en busca de un lugar para comer.

    La oficina el día siguiente parecía una película de muertos vivientes mezclada con la fiesta del analgésico. La gente deambulaba o se arrastraba por los pasillos. Sonreían. Era todo un poco grotesco.

    -Gneeeeeeee- decía uno.
    -¡Ack, ack , ack!- constestaba otro.
    -¡Gaaaaaargggh!

    Camino hacia mi despacho vigilando el suelo no sea que alguien humano y en su sano juicio haya enterrado una patata explosiva. MKII está en su puesto, como siempre.

    Un rápido vistazo me basta para saber que no está de resaca.

    -¿Qué haces, Maqui?
    -Mirando lo que podemos contratar en la empresa que nos ha recomendado Alberto.
    -Impuesto. Ha impuesto.
    -Eso, lo que tú digas. Mira, ¡es acojonante!

    Miro lo que está haciendo. Muy bien. Se le ha hecho el ojete agua de azahar poniendo disco y memoria.

    -Maqui, ¿tú sabes lo que es el overbooking?
    -Claro.
    -Y sabes que los proveedores de servicios en nube lo practican como malas bestias, ¿no?
    -Eres único buscando el lado negativo a las cosas.
    -Se llama pragmatismo y experiencia. O como poco, optimismo curtido. Ayer estuviste mucho rato con Fuckingcrack.
    -No, sólo hasta después de comer.
    -Ah. Vale. ¿Y no habíamos quedado en que toda esta película de la nube era una idiotez impracticable?
    -Ya, bueno… ¿sabes qué? Al final es todo cuestión de actitud. Siendo positivos, se puede conseguir cualquier cosa.
    -Siendo positivo. Siendo positivo se puede conseguir cualquier cosa- repito.- Se puede conseguir cualquier cosa aunque no haga falta y aunque todo vaya a funcionar peor. Siendo positivos duplicas el ancho de banda con tu aura.
    -Pero Wardog, los pocos inconvenientes que nos podamos encontrar los solventaremos sobre la marcha-, contesta con tono de consultor.

    ¡Houston! ¡Lo hemos perdido! ¡Lo hemos perdido! ¡Procedo en solitario!

    -Bueno, pues empecemos, Maqui, que ésta empresa no se va a la nube sola. ¿Tú ya has dimensionado?- le digo fingiendo un interés que, valga la inmodestia, me queda de puta madre.
    -¡No hace falta porque esto es muy flexible! La gente que nos ha recomendado Alberto mete servidores a tu instancia conforme vas necesitando, es todo muy flexible.
    -Espera, la nube ésta, ¿consiste en meter servidores físicos a un cluster dedicado?
    -Sí, claro, como todas las nubes.
    -Sí, claro, como todas las nubes. Por supuesto. Sí.
    -Sí, sí. Es cojonudo. Me estuvo enseñando Alberto unas fotos del CPD de $NubecitasDeMiColegaEntrerprises y es la leche. ¡Qué cantidad de servidores, chico!
    -Mmmyap. Muchos. Y todos suyos, claro. Una borrasca que te cagas debe haber ahí dentro. Lleno de cumulonimbos tiene que estar el CPD.

    Me mira como una oveja. No remonta. Ha sido abducido de nuevo por la corbata de Fuckingcrack. Mejor. Más diversión para mi.

    -Pues como te veo tan suelto con el dimensionamiento, elijamos armas. ¿Qué hipervisor vamos a gastar?

    Como esperando esa pregunta apareció Fuckingcrack por lontananza rebosando energía, senos y cosenos.

    -¡Buenos días! ¿Qué tal vais?
    -¡Hola Alberto! Pues mira, aquí esbozando el entorno de despliegue- dice MKII con una sonrisa.
    -¡Genial! – y le da una palmada en la espalda a MKII.
    -¿Está todo claro, Wardog?
    -¡Clarísimo! Prístino.
    -¡Claro que sí! ¿Habéis hablado ya con $NubecitasDeMiColegaEntrerprises ?
    -No, pero ahora les llamo para que nos vayan haciendo hueco.
    -¡Estupendo!- clinc-clinc, primera comisión.- ¡Hablamos luego, chicos! Cualquier duda, me comentáis, pero yo confío en vosotros, sé que sois gente muy competente.
    -Pues ya que lo dices- tanteo- le comentaba a MKII que qué hipervisor íbamos a utilizar.
    -Bueno, en estos casos, Wardog, la tendencia está clara: hay que seguir al líder del mercado para obtener el mejor soporte. ¿No te parece, Maqui?- ¡Pero qué bueno es el cacho cabrón! ¡Acaba de marcarse una verónica mirando al tendido y ha llamado al banderillero y todo! ¡Ole! ¡Ole, ole y ole!
    -Por supuesto- contesta MKII con aire de suficiencia.

    MKII se queda embobado mirándole la chaqueta mientras se aleja. Qué cruz. Yo me quedo con la duda de saber si Fuckingcrack tiene la más remota idea de qué coño es un hipervisor

    No hace más que irse cuando viene $Hyperboss por el pasillo, como si se hubiesen dado el relevo como en la lucha libre de mentira.

    -¡Buenos días!- otro que viene sonriente y proactivo.
    -¡Buenos días, $Hyperboss!- saluda MKII.
    -¡Larga vida y prosperidad!- me uno a la fiesta. $Hyperboss parece que se centra.
    -¿Qué tal vais con eso de la nube?
    -Bien-, dice El Máquna II- aquí estamos, esbozando el entorno de despliegue.
    -Muy bien- dice $Hyperboss, como si lo hubiesen ensayado. Dan miedo, joder.- ¿Tú cómo lo llevas, Wardog?
    -¿Yo? Colgando y se bandea.
    -Err… Estupendo, Wardog. Esto de la nube pinta muy muy bien. Tú cualquier duda que tengas, le preguntas a Alberto y él te la soluciona.
    -Claro, no se preocupe. Consultaremos con él cualquier decisión, ¿verdad,  Maqui?
    -Sí, $Hyperboss, sin problema.
    -¡Así me gusta, chicos! ¡Buen trabajo!

    Y se marcha. No ha escuchado una mierda de lo que le hemos dicho. Si le hubiésemos dicho que estábamos sacrificando una cabra en la sala de juntas para obtener los requisitos de sus entrañas le habría dado lo mismo. Es optimista, confía en sus empleados y es proactivo de la hostia. Si yo creo que hasta imita los andares del huevos de plata. Madre mía. Que los han abducido. Si no sonase fatal, diría que se los ha ganado a los dos con una comida.

    Odio cuando un ambiente se torna en impostado y todo el mundo interpreta un papel que no es el suyo, sino que de una manera o de otra se lo han impuesto. Me da ardor de estómago.

    Me sirvo un café mientras MKII sigue hurgando en el configurador de $NubecitasDeMiColegaEntrerprises.

    -Oye, MKII, ¿qué te parece si, por ganar tiempo, sumamos la memoria que tenemos instalada ahora mismo, el disco, multiplicamos por dos y medio y vamos tirando?
    -¡Joder! ¡Qué buena idea, Wardog!
    -¿Ves? Como no llevo corbata me llega más sangre al cerebro. Pero pregúntale a Fuckingcrack qué le parece el dimensionamiento inicial.
    -¡Voy!

    Él encantado de gestionar y comunicar. Marca un teléfono.

    -¿Alberto? Sí, hola, soy El Máquina II. Mira, te quería comentar sobre el dimensionamiento a ver qué te parece. Sí, inicialmente optaremos por un entorno de 2,5 veces el tamaño del actual. ¿Qué te parece? Ahá. Ahá. ¡Gracias!
    -¿Qué te ha dicho?
    -Que le parece estupendo, una solución asequible a corto plazo y nos aseguramos un crecimiento a medio.
    -Claro- no le va a parecer estupendo. Cuanto más grande compremos, más grande su comisión. -Vamos a ver en cuánto se nos queda.

    MKII mira el inventario, como si no se lo supiera de memoria. Hace una cuenta rápida de cabeza y lo pone en el configurador.

    -Pues no se queda muy mal de precio- dice.
    -Mmmmyap. Pero es que sólo has contado con los servidores. Tienes que meter la memoria y los discos de los puestos.
    -Uf… pero es que se nos va a ir a un pico…- remira el inventario, hace el cálculo y tuerce el hocico. Pone los datos en el configurador y sale un pico interesante.- ¿Ves? Es una burrada.
    -Pregúntale a Fuckingcrack.
    -Voy…- pulsa rellamada y espera.- ¿Alberto? Sí, mira… es que acabo de poner en el configurador los recursos necesarios y me sale una cantidad que… Pues algo más de ytantosmil. No, no he calculado consolidando servidores. Es por los puestos. Sí, los equipos cliente. No, claro, no se puede quitar ninguno. No, no creo que se pueda… espera, que le pregunto. Oye, Wardog, ¿tú sabes si hay algún equipo que esté apagado en horas de trabajo?

    Tela con la preguntita.

    -No, ninguno. Pero si quieres puedo apagar el mío- me mira torciendo el gesto a lo Fuckingcrack. Sonrío. Mis cojones no suenan en sí bemol, pero por estas que yo te exorcizo.
    -No, Alberto, no podemos quitar recursos porque si hay que instalar Windows, por lo menos, dos gigas hacen falta por puesto. Claro. Sí. Vale, lo miramos.

    Cuelga el teléfono y se queda pensativo, mirando al infinito. Yo, a su lado, bajo la cabeza, le paso el brazo por el hombro y miro hacia el mismo punto que él.

    -Qué cercano parece el horizonte en el puerto y qué pronto troca en lejano al partir…- suspiro profundamente mirando a la pared.
    -¿Qué haces?
    -Empatizar. ¿Qué te ha dicho?
    -Que intentemos reducir el número de puestos por usuarios concurrentes.
    -¡Qué buena idea! ¡Y qué vintage! ¡Volvamos al tiempo compartido!
    -Pues yo no lo veo tan mala idea.
    -Es cierto, no lo es. De hecho es brillante. Si al final esta gente se está tocando los cojones a dos manos todo el santo día. ¿Te crees que usan el ordenador más de 4 horas en total cada uno?
    -No lo creo. Máquina que esté inactiva quince minutos, se apaga y se liberan recursos para otro usuario.
    -Pues claro. Cojonudo. Coméntaselo a Fuckingcrack, pero a mi me parece una idea cojonuda.

    Se lo dice, y por supuesto le parece una gran idea al consultor y le felicita por ser tan bueno, tan innovador, tan resolutivo y tan comunicativo. Sea como fuere, ya estábamos dimensionados. En tiempo récord, oiga.

    -Que estaba yo pensando, MKII… que si en lugar de dimensionar todo a 2.5x, dimensionamos a lo que tenemos ahora mismo y le ponemos un poquito más, qué sé yo, un 20% como mucho no nos quedará algo más acorde con lo que necesitamos?
    -A ver… pues se queda bastante mejor de precio, claro.
    -Coméntaselo a Fuckingcrack, a ver qué dice.

    Pues qué va a decir. Que cojonudo pero que menos cojonudo que antes porque la comisión será más pequeña. Da igual. Le felicita por buscar una solución alternativa de compromiso que responda mejor a las necesidades de la compañia. MKII sonríe como un bobo ante tanta felicitación por su gestión.

    -Pues habrá que pedir autorización para contratar el asunto, ¿no, Maqui?
    -Sí, claro…- rezonga. Está borracho de positivismo y consultoría, pero aún sabe que hablar de dinero con $Hyperboss es exponerse a una descarga de ira.
    -Venga, imprime, que ya voy yo, gallina- me ofrezco.- Tú mira a ver quién es el líder del mercado en virtualización para pillar el software.

    Con gesto aliviado imprime la receta. La cojo y me voy silbando pasillo adelante a ver si localizo a $Hyperboss. No tardo en localizarlo haciendo lo que no le he visto hacer en todos los años que llevo trabajando en esta santa casa: dando palmadas a la gente y sonriendo al personal porque sí. Hablando con ellos y animándolos.

    Que no es que no me guste. Que un ambiente como ese es el ideal. Que a todos nos gusta trabajar sin tensiones. Pero es que ése, precisamente ése no es el fuerte de $Hyperboss. Es de la vieja escuela. De los de mano dura, gesto severo, mente despierta y desconfiado como una cierva. Se le nota tanto la impostura que casi se le oye chirriar las comisuras de los labios cuando sonríe.

    Le alcanzo en su ronda entre dos despachos. Sonrío como un idiota.

    -¡Hola $Hyperboss! ¿Tiene un segundito?
    -¡Claro, Wardog! ¿En qué te puedo ayudar?- por favor… es que da asquitoputo…
    -Nada, poca cosa, que me eche un autógrafo en ésta orden de compra- le digo tendiendo el papel y un bolígrafo.

    $Hyperboss coge el papel y su vista se dirige inmediatamente al pie de la página, donde siempre está la magia. Abre mucho los ojos y por un momento el positivismo se va al carajo y vuelve el $Hyperboss de verdad.

    -¿Pero qué es esto?
    -La nube.
    -¿Todo ésto cuesta la nube?
    -No, hombre. Ésto es sólo el sitio para colocar la nube. Luego habrá que poner alguna cosilla más.
    -¡Yo pensaba que ésto iba a ser más barato!
    -Ya ve usted…
    -Pero bueno, como dice Alberto, se paga una vez y a la larga se ahorra mucho.
    -Hombre, creo que también se puede ahorrar un dinerillo si paga varias mensualidades de una tacada.
    -¿MENSUALIDADES?- grita en un descuido. En lontananza alza la cabeza un Consultor y juraría que mueve las orejas para recoger mejor el sonido.
    -Claro, ésto es una cuota mensual.
    -¿MENSUAL? ¿HAY QUE PAGAR ESTO TODOS LOS MESES?
    -Bueno, yo qué sé. Este precio es el de la empresa que nos ha recomendado Fuckingcrack, que dice que son los mejores.
    -Bueno, si Fuckingcrack lo dice… Venga, está bien-, dice, y estampa su firma en el documento. Anonadado me hallo. La situación es más grave de lo que yo pensaba. Tanto da. Más diversión.- ¿Vais a tardar mucho en pasar todo a la nube?
    -Pues hombre, si seguimos a este ritmo, acabamos enseguida. Antes de plazo, seguro.
    -Estupendo. Gracias.

    Cada vez que $Hyperboss dice “gracias” me da la impresión de que le quema en el paladar. Si es que no va con él dar las gracias por todo. No va, es así de sencillo. Ya me había dado la vuelta cuando, salido de la nada, oí preguntar a Fuckingcrack si había algún problema.

    -Nada, que venía Wardog a que le firmase una orden de compra.
    -¿De qué es esa orden de compra, Wardog?- me pregunta Fuckingcrack en modo Hyde.

    Me muerdo la lengua porque quiero parecer un chico bueno. Cuando me giro y le veo la cara, muerdo tan fuerte que se me duerme la pierna derecha para no darle una patada en los huevos. Así de hijoputesca era su expresión.

    -Del alquiler de los servidores para la nube en la empresa de tus amigos.
    -No son amigos míos, Wardog.
    -Bueno, la empresa que tú has recomendado.
    -¿Y estos requisitos? ¿Quién te los ha dado?
    -Su Excelentísima Santidad Gestora y Administradora del Departamento de Informática con corbata, Máquina II “El Motivao”.

    Pone los ojos en blanco un segundo.

    -¿Y con quién ha consultado MKII para establecer estos requisitos? ¿Es que no ves el importe, Wardog? ¡Esto es una salvajada!

    Veo cómo $Hyperboss me dirige una mirada inquisidora. Casi furibunda. Es lo último que veo. Los sonidos se amortiguan a mi alrededor y el mundo funde a negro. Respiro hondo. Me veo a mi mismo de pie en una sala oscura, iluminado por una triste bombilla en el techo.

    -Wardog, recuerda por qué estás aquí. BOFH-Zen. Recuerda por qué aguantas todo ésto.
    -Lo sé, Wardog. Just for fun.

    El mundo vuelve a iluminarse y mis dos interlocutores despotrican y se indignan un poco porque no les hago mucho caso. Saco el móvil y marco el número de MKII.

    -Sistemas, dígame, ¿en qué puedo ayudarle?
    -Maqui, reunión con $Hyperboss y Alberto Fuckingcrack en planta 3, pasillo central, dos derecha.
    -¡Voy!

    Sonrío.

    -¿Y para qué le llamas?-pregunta Fuckingcrack.
    -Hombre, para preguntarle con quién ha consultado para establecer estos requisitos. Se supone que él tendrá que rendir cuentas por sus decisiones, no yo.
    -No hacía falta que le llamases.
    -No es molestia.

    Tensión en el ambiente.  $Hyperboss otra vez con una ceja enarcada. Huele a gato encerrado. En diez segundos, MKII apareció derrapando por una esquina.

    -¡Hola! ¡He venido lo antes posible! ¿Qué ocurre?
    -Nada, Maquina…- dice Alberto Fuckingcrack.- Estábamos discutiendo los requisitos de la nube que traía Wardog para firmar. ¿Los has visto?

    Le tiendo el papel y me pongo las manos a la espalda.

    -Claro.
    -¿Los has redactado tú?
    -Sí, claro, bueno, entre los dos, pero…
    -¿Y has visto el importe?- pregunta con tono cínico.
    -Sí, claro que lo he visto, es un poco alto, pero es lo que hace falta para…
    -¿Y con quién has consultado para establecer unos requisitos tan desproporcionados?
    -¡Pues contigo, hombre! Si te he llamado como cuatro o cinco veces hace un rato…
    -Conmigo no has hablado, Máquina.- dice en tono totalmente convincente.
    -Sí que ha hablado. O al menos eso dice su factura de móvil-. Les enseño los consumos en la línea de móvil de MLII en la pantalla de mi teléfono.
    -Bueno sí, pero no hemos hablado nada de estos importes. ¿O sí?- me reta.
    -¿Ves? De eso no tengo pruebas, así que supongo que no, que te ha llamado cinco veces seguidas para decirte cuánto te ama.
    -Bueno, es igual- ataja Fuckingcrack.- Ese importe hay que reducirlo porque es una salvajada.
    -Pero, Alberto, es que si reducimos recursos vamos a andar demasiado justos en los requerimienos de los equipos cliente y claro, el rendimiento de va a resentir y…
    -Pues no metáis los equipos cliente, Máquina, no los metáis…- dice con aire de suficiencia.

    $Hyperboss nos mira con cara de cabreo. De mucho cabreo.

    -Entonces, ¿En cuánto se queda si no metemos los equipos cliente?- pregunta $Hyperboss.

    MKII desaparece en un departamento y aparece a los pocos segundos con un papel en la mano con el precio del dimensionamiento para los servidores. Obviamente, mucho más asequible y se lo entrega a $Hyperboss que lo coge y lo mira rápidamente.

    -¿Cómo es posible que ahora el precio sea mucho más bajo?- Pregunta $Hyperboss a MKII.
    -Porque ahí no están los recursos para los equipos cliente.
    -Mucha me parece a mi la diferencia. ¡Los servidores son mucho más caros que los ordenadores de la gente! ¿Cuánto te llevas tú de comisión?
    -Pero es que realmente, aquí estamos hablado todo el tiempo de servidores, porque…
    -Sí, a mí me la vas a dar… ¿Cuánto te llevas?

    Ay el pobre. SI MKII es tan honrado que si se lleva un clip por error trae una caja nueva a la oficina. Se pone colorado como un tomate.

    -¡Nada! ¡Nada! ¡Yo no me llevo nada! ¡Si ni siquiera les conozco!
    -Cuidadito con ésto, Máquina, mucho cuidadito- sentencia $Hyperboss. Firma la nueva orden de compra y se larga pasillo adelante con Fuckingcrack, ambos murmurando y gesticulando mucho.

    MKII se queda con cara de giliopollas, aún con las mejillas coloradas. No sabe qué ha pasado. Intuye que le ha atropellado un camión, pero poco más. Qué poquito está acostumbrado a las dos caras de los consultores. Qué poquito.

    Volvemos a nuestros aposentos, yo silbando y MKII arrastrando los pies. El pobre aún no asimila que un consultor, en presencia de su pagador utilizará a cualquiera como aliado para convencerle de lo que sea, pero pisoteará a quien haga falta por mantener su estatus o su reputación. Son sus armas y hay que cuidarlas.

    Con la orden de compra ya firmada, MKII se sienta en su mesa y crea una cuenta en $NubecitasDeMiColegaEntrerprises para adquirir nuestra peculiar nube de servidores dedicados en alquiler.

    Que yo me callo como una mala puta y no digo que saldría infinatemente más barato llevarnos todos los servidores en un camión a cualquier CPD y pagar por el housing que el alquiler de un chorro de servidores dedicados porque oye, a mí nadie me ha preguntado. MKII es feliz, ahora que está metiendo sangre nueva a la infraestructura de Suprakillminds.

    Cuando por fin acaba, llama a administración para gestionar el pago, paga y olé.

    -¿Y ahora?
    -Pues en unos minutos tendremos la infraestructura montada.
    -Ahm. OK. ¿Y el hipervisor? ¿Qué va a ser?
    -Ah, Ubesfír.
    -Vaya, qué sorpresa. Sobre Windows.
    -Claro.
    -OK. Perfecto. ¿Y has preparado la compra de las licencias?
    -Estoy en ello.
    -¿Lo presentas tú o voy yo?
    -Vamos los dos, si te parece.

    ¡Qué guay! ¡Los dos juntitos a todas partes! Dicho y hecho. Con unos cuantos miles en licencias, de varios fabricantes y de varios sabores, vamos en busca de $Hyperboss.

    Le vemos muy cerca de donde nos encontramos la última vez. Nos ve. Nos mira fijamente. Nos acercamos.

    -¿Ya habésis contratado la nube?
    -Sí, en unos minutos estará disponible, $Hyperboss.
    -Muy bien. ¿Qué es eso?- pregunta, señalando el papel que tiene MKII en la mano.
    -Es… es.. la propuesta de compra para las licencias del software.
    -A ver… ¿PERO TODO ESTO? ¿PERO ES QUE TÚ TE CREES QUE ESTOY TONTO Y SI NO TE SACAS LA COMISIÓN DE LA NUBE ESA LO VAS A SACAR DE LAS LICENCIAS?
    -¡Pero $Hyperbosss! Que no…

    Yo me apoyo en una pared y sonrío divertido mientras cuento mentalmente cuántos segundos tarda en aparecer Alberto Fuckingcrack. Veintidós. Veintidós segunditos de nada en localizar una bronca de $Hyperboss y acudir presto.

    -¿Hay algún problema?- saluda de nuevo.
    -¡Mira! ¡Mira lo que me traen ahora!- dice $Hyperboss.
    -¿Y esto, MKII?
    -Pues el software necesario para montar el hipervisor…
    -¿Y para qué quieres un hipervisor en una nube?- ¡JA! ¡No sabe qué coño es un hipervisor!
    -Pues… pues para montar las máquinas virtuales de los servidores, claro…
    -¿Pero tú qué has comprado?
    -Pues un cluster de servidores en $NubecitasDeMiColegaEntrerprises que…
    -Pero hombre, nube, nube. Tenías que comprar una nube para subir los servidores. Mira, déjame que hable yo con ellos, verás cómo aclaramos ésto en un momento.
    -Pero si es que en el catálogo de $NubecitasDeMiColegaEntrerprises no ofrecen…
    -Deja, Máquina, deja, que ya lo arreglo yo, hombre- ataja Fuckingcrack.

    Ni puta idea el pobre. Pero ni puta idea. Hay que ver lo bien que ha patinado el tío. Yo no sé si MKII lo habrá apreciado igual que yo, pero Fuckingcrack no tieen ni puta idea de nubes, ni de virtualización ni de nada que se le parezca. Pero tiene a los de $NubecitasDeMiColegaEntrerprises que le sirven de respaldo.

    Fuckingcrack saca su móvil y se retira un poco. Habla durante un rato por teléfono y vuelve con nosotros.

    -Mira, MKII, me dicen de $NubecitasDeMiColegaEntrerprises que ya que has comprado esto, que lo dejemos estar, porque la infraestructura de Suprakillminds asentará mejor en un entorno más tradicional, y si luego vemos necesario hacer un upgrade a una nube estándar- léase mammatus- pues se plantea y se cambia el servicio, pero que de cualquier manera, hay hipervisores Open Source sin coste que puedes instalar en el servidor que has elegido.

    Se oye un plof. Las pelotas de MKII, que se han caído al suelo. Le han matado, al pobre. Dos veces en un sólo día. $Hyperboss sale bufando de allí, seguido de Fuckingcrack esparciendo perfección.

    MKII no remonta. Se ha quedado ahí parado, con el presupuesto en la mano, con la mano en alto y una respuesta congelada en los labios. Me apiado de él y le sacudo una colleja.

    -Ea, tira para el departamento a ver quién es el líder en el mercado en Virtualización de la que no cuesta ni un duro.
    -Pero… Pero…
    -A ver si te enteras de una vez, MKII. Que no aprendes. Un consultor estrella suelta perlas a cascoporro. Muchas. Todas. Saca el catálogo de todo lo que ha funcionado el empresas en las que ha estado, lo haya hecho él o no. Lo saca y se lo vende al jefe. Y luego, lo que no salga, es culpa de los ejecutores. Pero no del consultor, porque su idea era simple y práctica, y tú, porque vas a ser tú, vas a complicarla y a impedir que salga, con lo cual, tú serás el culpable de que la idea simple y práctica no funcione.
    -Me la han metido doblada, Wardog. Dos veces.

    ¡Houston! ¡Le hemos recuperado!

    -Sí, te han engañado como a un chino.
    -¿Y ahora qué hacemos?
    -¿Que qué hacemos? ¡Montar una nube sin nube de puta madre! Saca el dossier que nos dio Fuckingcrack ayer.

    Abre un cajón y saca el dossier. Se lo arrebato y marco puntos clave del texto con un rotulador.

    -Ésto es lo que hay que hacer, ¿no?
    -Se supone…
    -Pues vamos a ello, Máquina.
    -Pero habrá que consultar cosas con Alberto y no parece que $Hyperboss esté muy receptivo…
    -¿Tú te has enterado de lo que pasa aquí o te tengo que moler la espinilla a patadas?
    -¿Eh?
    -Vale, mira, céntrate: tú sígueme la corriente.
    -Pero… ¡Au!

    Por debajo de la mesa le sacudo una patada en la espinilla. Al final va a tener que ser condicionamiento pauloviano, porque no me aprende nada el tío.

    Una vez recuperado a MKII, seguimos con el plan inicial. Esperamos seis días porque resulta que en $NubecitasDeMiColegaEntrerprises no tenían stock suficiente de servidores. Un imprevisto, se conoce. Pero bueno, montaron el cluster que pedimos con unos cuantos gigas menos de RAM. Un malentendido, claro. Igual que el de los discos. A cualquier empresa que alquila infraestructura se le puede olvidar meterte en la cabina seis discos de nada. Cosas que pasan. Durante los seis días, $Hyperboss llamaba insistentemente al departamento para saber por qué estaba pagando por un servicio que se nos estaba prestando. Pese a que la explicación era bien sencilla: “los de $NubecitasDeMiColegaEntrerprises son unos mantas”, incomprensiblemente la culpa era de los informáticos. De manera totalmente casual y fortuita, Fuckingcrack se tuvo que ausentar al tercer día de crisis. Y se quedó sin cobertura. Probablemente tuvo que ir a sacarse brillo a las pelotas en su puñetera casa de la Borgoña francesa.

    Sea como fuere, arrancamos el puto servidor y bajo la ojiplática supervisión de MKII desplegamos un cacharro que virtualizaba cosas alegremente.

    En el intervalo, y para ganar tiempo, le expliqué a MKII y a Daisy cómo se hace para convertir una máquina física en una virtual la tarde del segundo día de crisis. Nos fuimos a casa y por la mañana, una pila de discos duros externos perfectamente alineados en mi mesa contenía los ficheros de las máquinas perfectamente especificados. Daisy es una puta máquina. Qué capacidad de multitarea. Comprobé las máquinas por pura rutina, pero, por supuesto, estaban impecables. Hecho eso, obligué a MKII a ponerse enfermo hasta nueva orden. Dolor insufrible en el lomo. Y a callar.

    El séptimo día, apareció Hyperboss por el pasillo junto a Fuckingcrack.

    -¡Bueno, qué! ¿Arrancamos o no arrancamos?- Saluda $Hyperboss. Fuckingcrack, cuando hablan los mayores, permanece callado como una puta. Muy hábil. Hay que dejar el protagonismo siempre a quien paga.
    -Arrancamos, arrancamos- respondo con mi mejor sonrisa.
    -¡Pues venga! ¡Enseña a la gente qué tiene que hacer ahora y…!
    -Peeeero- le corto- tenemos un pequeño problemita, $Hyperboss.
    -Madre mía. ¿Para qué os tengo? ¡Dais más quebraderos de cabeza de los que resolvéis!
    -Generosos que somos.
    -¡Déjate de hostias! ¿Qué pasa?
    -Pues pasa que tenemos que subir las máquinas virtuales al servidor.
    -¡Pues súbelas, coño!
    -Ése es el problema, claro. Mire.

    Giro una pantalla de mi PC y le señalo una cifra. 1097 días, 16 horas, 22 minutos, 11 segundos para completar la transferencia.

    -Pero Wardog, ¿cómo va a tardar tanto? Algo estás haciendo mal- dice Fuckingcrack-, dice Fuckingcrack.- ¿Verdad MKII?
    -Wardog es un profesional, sabe lo que hace.
    -Pero no es ingeniero, como tú. Tú sabes más-, dice esperando que su admirador se deje engatusar. Golpeo levemente con la bota en el suelo. Condiciomamiento Pauloviano. MKII niega con la cabeza y guarda silencio.
    -Ni soy ingeniero ni tengo corbata. pero sé hacer cosas más difíciles que copiar ficheros entre dos máquinas.
    -¿Entonces?
    -La culpa es de la geografía. Suprakillminds está en el culo del mundo. No en el culo del mundo para los negocios pero sí para las telefónicas. Aquí llega una mierda de ancho de banda.
    -¡Pero no podemos estar tanto tiempo esperando a que se copien los ficheros!- dice $Hyperboss.
    -Ya, más que nada porque eso es más de tres años de transferencia. Pero es que con una conexión más o menos decente tardaríamos unos siete días en subirlo todo. Y por supuesto, después habría que establecer el corte de operaciones hasta que se sincronizasen los cambios que la gente haya hecho en el intervalo en los servidores de Suprakillminds. Ocho días contando por supuesto que en $NubecitasDeMiColegaEntrerprises consigan que la conexión de cien megas del servidor vaya a más de veinte, que es lo que da ahora.
    -Alguna solución debe haber, Wardog…- dice Fuckingcrack.
    -¡Uy! ¡Muchas! Pero todas valen dinero, menos una.
    -¿Y cuál es esa solución, Wardog?
    -Fácil, llevar los disos duros al CPD de $NubecitasDeMiColegaEntrerprises y copiarlos in situ. Total, sólo hay que ir a la capital y descargar los discos. Puede hacerlo Daisy perfectamente.

    Fuckingcrack se pone lívido. Es sólo un segundo. Pero se pone lívido. Su silencio se prolonga un poco más de lo necesario. $Hyperboss se gira y le mira expectante.

    -No, Wardog, eso no va a poder ser.
    -¿Por qué no, Alberto? Pregunta $Hyperboss.
    -Eso, eso, ¿por qué no?
    -Por los protocolos de seguridad. No dejan a nadie que no sea de la empresa entrar en las instalaciones, son muy paranoicos con eso, $Hyperboss, es una garantía de seguridad.
    -Bueno, pues que no entre Daisy. Que les de los discos en mano a un operario y los pinchen. Podemos hacer la copia desde aquí.

    $Hyperboss escucha atentamente mi exposición. Doy alternativas. Las entiende y las aprueba. Fuckingcrack me fusila con la mirada. Le saco la lengua. Medio segundo. Conozco tu secreto.

    -Eso tampoco va a poder ser, Wardog, por supuesto. No aceptan material externo que no esté certificado.
    -Vaya por $Deity, ¿verdad, $Hyperboss? Ya es mala suerte que no acepten pinchar unos discos que entrega su cliente en mano para ponerlos en un servidor dedicado a su cliente con autorización de su cliente y con personal de su casa. En fin, habrá que buscar alguna otra solución.
    -Las empresas serias tienen sus protocolos de seguridad bien establecidos y tienen sus razones. Imagínate que uno de esos discos es una bomba- . Desde luego al tío no le falta imaginación. Y suena plausible y todo.

    $Hyperboss mira con los ojos achinados a Fuckingcrack. Él no lo sabe, pero yo sí. $NubecitasDeMiColegaEntrerprises tiene sus oficinas en la capital del reino, pero el CPD está un poquito más allá de los Pirineos. Y de los Alpes. Y de los Apeninos. En Rumanía. Y el edificio al que llaman CPD encajaría perfectamente en un decorado de cualquier película postapocalíptica. Un paseo con street view acojona. En vivo tiene que ser la hostia. A ver ahora cómo Fuckingcrack explica que no se puede ir en unas horas a llevar unos discos a Rumanía. No puede. Y lo sabe.

    -¿Tú los conoces, Alberto?- pregunta $Hyperboss.
    -Sí, ya he trabajado con ellos antes, claro.
    -Pues pídeles a los dueños que te hagan este favor.
    -No puedo pedirles que se salten sus protocolos de seguridad, $Hyperboss, sería falta de respeto a su negocio.

    Claro, claro… una falta de respeto total.

    -¿Entonces qué hacemos con la nube, Alberto?- pregunta $Hyperboss, bastante harto de la discusión.
    -Seguro que a los chicos se les ocurre alguna alternativa.
    -¡Claro! ¡Miles! A ver, podríamos descargar las ISOs de los sistemas operativos directamente con el servidor, instalar los sistemas desde cero y dejarlos preparados a falta de las bases de datos y los ficheros de usuario.
    -¿Y eso cuánto tiempo nos ahorraría?
    -Déjeme ver…- tecleo buscando la información que necesito, saco la calculadora y sonrío satisfecho.- La transferencia tardaría ciento treinta y cinco días.

    Puedo leer la frustración en el rostro de $Hyperboss y la desesperación en el de Fuckingcrack.

    -¿Y no se puede reducir ese tiempo?
    -Con este ancho de banda, no.
    -¿Cuánto ancho de banda tenemos?
    -Dos líneas ADSL de diez megas.
    -¡Eso no puede ser!- exclama Fuckingcrack.- ¡Claro! ¡Por eso va tan lento! ¡Ya todas las empresas funcionan con fibra!
    -Te repito que estamos en el culo del mundo. No hay fibra. El pepino de fibra más cercano está a ciento cincuenta kilómetros.
    -Pues contrata diez líneas más de ADSL y así serán ciento veinte megas. La transferencia terminaría mucho antes.
    -Necesitaría equipamiento de red adicional para balancearlas. Y además, los diez megas son de bajada, no de subida. Necesitamos subida y de eso, llega al mega rabiando. Y nos meteríamos en otro gasto mensual que igual a $Hyperboss no le apetece.

    $Hyperboss hace una mueca. Raro es que no haya explotado ya.

    -Pero las tenemos un mes y luego las damos de baja.
    -Por mi vale. Pero te recuerdo que haría falta equipamiento de red adicional. Y que habría que seguir dando servicio a la gente, luego no estarían al 100% dedicadas a subir datos. Y las bases de datos deben subir íntegras, si se tocan en el proceso, habría que resubirlas. En un mes no da tiempo a todo, entre pitos y flautas.

    -Pero es que es muy raro, Wardog. En mi casa yo tengo uan conexión de fibra de 200Mbps.
    -Y yo un botijo que hace un agua muy fresquita. ¿Te quieres llevar los discos a tu casa?
    -Claro, a mi no me importa.
    -Cojonudo. Pues hala, pilla, te lo llevas, los conectas en un ordenador y me llamas cuando estés listo, establecemos una sesión de control remoto y copio todo al servidor.
    -¿Y cuánto tardaríamos?
    -Con tu conexión… Tres días y medio. Pero claro, la conexión del servidor es más lenta. Pongamos que entre doce y treinta días.

    $Hyperboss se pone a pasear. Ya le hemos tocado los cojones lo suficiente. El experimentado Fuckingcrack lo sabe y toma medidas desesperadas. Vaya usté a saber por qué.

    -Dame los discos, Wardog, yo los llevo a $NubecitasDeMiColegaEntrerprises y que los pinchen, ya me apañaré para convencerlos.

    $Hyperboss se alivia un poco cuando le doy los discos en una caja a Fuckingcrack y salen los dos de mis aposentos. Tan pronto salen, saco mi móvil y le mando un mensaje: “Saluda a Vlad de mi parte”.

    Tú y yo estamos oficialmente en guerra.

    Superstar (Palito)

    -¡Wardog! ¡Wardog! ¿Dónde estás? ¡Wardog! Me incorporé en la silla en la que estaba desparramado haciendo cosas divertidas de BOFHs y asomé la cabeza por encima de los monitores. Mi compañero, El Máquina II, venía corriendo con un faldón de la camisa por fuera, la corbata haciendo kite-surf al hombro y cara de haber visto […]

    Síndrome de Estocolmo Diferido

    De vez en cuando, el destino nos juega malas pasadas. Y además, tiene la mala costumbre de jugárnoslas cuando más tranquilos estamos; justo cuando acabamos de terminar algo estresante y estamos gozando de un período de paz. El Máquina II y yo estábamos relajados, reclinados en nuestras sillas, en absoluto silencio. Yo revisaba distraídamente logs […]

    Kitakonio

    Cuando me levanté por la mañana y subí la persiana para ver qué tiempo nos iba a regalar el otoño aquel día me alegré de seguir siendo un anticuado y fiarme de lo que ven mis ojos en lugar de mirar el widget del tiempo. El sol se levantaba perezoso en el horizonte con el […]

    Amor en la oficina.

    El amor es como ese pedo inconveniente que empuja la puerta de salida con la fuerza de un millón de caballos desbocados en la reunión más importante del año. Nunca sabes cuándo te va a llegar. Pero te llega. Siempre te llega el amor. El amor le llega a todo el mundo, sin excepción. Para […]